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Romper el molde de la vivienda social

Por Sara Noemí Mata

Cuando vemos un fraccionamiento popular nuevo, salta a nuestra vista hileras de casas iguales con apenas variaciones de color en las fachadas.

La regularidad de su diseño -tanto en la vivienda como de su implantación urbana- se rompe en ocasiones por la disposición de las casas en una manzana, o porque el desarrollador ofrece dos o tres modelos de vivienda por tamaño que va intercalando por calles o secciones. Vaya, los diseños de estas colonias ni siquiera son sensibles a las características o “accidentes” del terreno y a veces le dan la espalda a los arroyos, a alguna arbolada o elevación natural que puede darle valores escénicos o integrarse a la ciudad con espacios de convivencia.

Si pensamos en vivienda en edificios para clases populares, la memoria remite a esas mismas características de regularidad de diseño y disposición de departamentos idénticos uno sobre otro. Incluso, cuando uno visita un conjunto habitacional de este tipo es difícil distinguir el edificio tres del cuatro o del 24: todos son iguales y para colmo, los habitantes no pueden personalizar su vivienda con la pintura de su porción de fachada.

El proyecto de vivienda popular en departamentos Las Américas, en León Gto., busca romper con estos rasgos de regularidad, repetición arquitectónica de líneas rectas y disposición de espacios idénticos para habitar y anodinos para convivir.

El conjunto Las Américas es promovido por el Instituto Municipal de la Vivienda de León, Imuvi, con un diseño del despacho neoyorquino de arquitectura SO-IL dirigido por el neerlandés Florian Ildenburg y la china Jing Liu. Consiste en un conjunto de planta baja y cinco niveles, donde se alojan 56 departamentos de diferentes dimensiones, 2 locales comerciales y 19 espacios de estacionamiento interno.

El diseño de este edificio de habitación popular, que inicia este año su construcción, se ubica sobre un terreno de 2,119 m2. Está organizado entorno a dos patios uno más grande que otro, rectangular y triangular respectivamente, pero de lados curvos. A diferencia de otros conjuntos de departamentos que acomodan hileras de edificios que sólo hacen un gozne con el cubo de escaleras, el diseño de Las Américas asemeja una cinta de Moebius por la circulación continua entre sus dos patios, además de que aparte de la escalera central se agrega otra escalera “en diagonal” que refuerza la idea de fluidez entre los pisos del conjunto.

El diseño es notable porque trabaja con líneas curvas en prácticamente todas las fachadas y en la mayoría de los muros exteriores de cada departamento. Esto se logró gracias a una tenaz experimentación que los arquitectos de SO-IL y los técnicos del Imuvi realizaron para lograr el diseño de un block de concreto ligeramente curvo, de una altura de 45 centímetros.

“Es un block hecho a propósito de este conjunto. Es de concreto pero el molde es exclusivo, los blocks en planta son de forma trapezoidal y los castillos que rematan cada muro son de forma pentagonal y esa disposición te permite dar con este juego. Hubo investigación y experimentación con la geometría para dar esa apariencia y esa estética”, contó Amador Rodríguez, arquitecto y director del Imuvi.

Antes pasaron por la idea de instalar paneles prefabricados o hacer cimbra curva para lograr los muros no rectos, pero por costo o viabilidad técnica ambos se descartaron.

A juzgar por las imágenes que nos prometen las representaciones computarizadas del diseño, el resultado es un edificio que, a pesar de ser totalmente de concreto, no es una mole lisa y gris, sino con textura por el block curvo del que hemos hablado y por los reflejos luminosos propiciados con el juego de orientación de las ventanas según el nivel en que se ubique cada departamento.

Otro aspecto a resaltar en el diseño arquitectónico es que, si bien el edificio tiene cinco niveles, no todos sus cuerpos están llenos de departamentos, lo cual visto desde su fachada principal, sobre la calle Nueva Orleáns genera un volumen escalonado que facilitó la creación de dos terrazas sin techo en las semiazoteas de los pisos 3º y 4º. Además, sobre este mismo frente, en el 2º piso, aparece una terraza amplia y sombreada que, como el resto de las áreas comunes, serán de acceso para todos los habitantes del conjunto, no sólo para los que compren las viviendas de mayor precio o superficie.

Dos detalles a destacar son, por una parte, la separación física de los accesos peatonal y en auto: el primero lo ponen en la fachada principal, sobre la calle Nueva Orleáns y el de coches en el extremo de la fachada este, sobre la calle Kansas; el primero es atractivo, con una pequeña escalinata y una estancia de recibimiento que da a uno de los patios interiores, flanqueada por los dos espacios comerciales que el conjunto tendrá. La entrada de los autos es mucho más discreta sobre la calle Kansas y la salida sobre la Nueva Orleáns, en el extremo opuesto de la entrada peatonal.

Por otra parte, está el remate de las azoteas pues para solucionar el ocultamiento de los quince tinacos que surtirán agua al edificio, los arquitectos prevén unos cilindros plateados, metálicos probablemente, que apreciándose desde una vista aérea o desde una de las terrazas de las semiazoteas tres y cuatro, estimulan a imaginar que se trata de las chimeneas de un gran barco.

 

La distribución de las viviendas

Si bien el diseño de conjunto es lo más atractivo de lo que públicamente se ha presentado del proyecto Las Américas, la disposición de los departamentos y los espacios internos de cada vivienda es un ejemplo de mixtura digno de resaltar.

En total, en el Conjunto Las Américas habrá 56 viviendas de las cuales tres, ubicadas en planta baja, estarán destinadas a familias con algún integrante con discapacidad física. En las plantas 1ª y 3ª habrá 14 departamentos en cada cual. El segundo piso que es donde estará la terraza techada sólo alberga 13 unidades, mientras que los pisos cuarto y quinto, tendrán siete y cinco departamentos respectivamente.

En resumen, se ofrecerán cinco departamentos de una habitación, 39 de dos habitaciones y 12 de tres habitaciones; pero incluso entre los que tienen el mismo número de habitaciones las dimensiones no son iguales -fluctúan entre los 38m2 y 90m2-, por lo tanto, su precio también variará.

Si bien se ajustan a los lineamientos de edificación de la Conavi, las viviendas populares del Conjunto Las Américas escapan a una tipología única. Dependiendo del ala o cuerpo del edificio en que se encuentren, las habitaciones tienen distinto tamaño y disposición y los espacios no ocupan áreas exactamente rectangulares o cuadrangulares, sino que suelen tener alguno de sus lados más anchos, por lo general los que dan a las fachadas exteriores. Lo que sí es una constante en el diseño interior de los departamentos es que la cocina es modular y prácticamente del mismo tamaño en todas las unidades, al igual que los cuartos de servicio y los baños que cumplen con las áreas mínimas ordenadas por la reglamentación urbana. La estrechez de la cocina idealmente se compensará con que, en todos los casos, está abierta a las áreas de sala y comedor, otorgando flexibilidad en el acomodo del mobiliario de las familias.

Al final pero no al último

Hemos dejado para el final lo que en realidad representa la principal virtud de este proyecto de vivienda para familias de ingresos bajos: la ubicación.

El conjunto estará al sur por el rumbo de la Merced, a dos kilómetros caminando del centro de la ciudad.  La colonia Las Américas es una zona popular de autoconstrucción que se empezó a habitar hace casi cincuenta años, por lo que en la actualidad hay pocos lotes vacíos y en general se aprecian casas de una o dos plantas, con familias emparentadas o que se conocen entre sí, muchas de las cuales tienen comercios o negocios dentro de su vivienda.

Todas las calles de la colonia tienen pavimento y los servicios básicos en funcionamiento pleno. Sobre la misma calle Nueva Orleáns está un mercado público recién remozado y al conjunto habitacional nuevo lo rodearán un parque seco -que podría convertirse en área verde-, un bachillerato, un centro de salud y un templo. Las escuelas públicas de primaria y kínder están a pocos pasos.

Además, la manzana del Conjunto Las Américas tiene una excelente conexión al transporte público, sea que vengas del centro hacia el sur -la salida a San Francisco del Rincón- o desde el norte u oriente de la ciudad. Eso se puede hacer en transporte, ya que se encuentra a dos cuadras de la Av. La Merced y a 520 metros de la parada de orugas sobre el bulevar Torres Landa.

Con una ubicación realmente intraurbana, totalmente servida, conectada y muy cercana al centro de la ciudad, quizá la única incertidumbre es si las viviendas finalmente se colocarán entre familias de la mayor necesidad, pues según ha informado el IMUVI, al menos 40 departamentos estarán topados a un precio que será accesible a familias cuyo ingreso global no supere los 12 mil 840 pesos mensuales y no coticen en ningún instituto de vivienda. Para ellas, se tiene la expectativa de recibir un subsidio federal. Además, se está buscando que se autorice que las viviendas de una sola recámara se asignen a familias sin dependientes económicos, pero igualmente de bajos recursos y con necesidad de casa propia, o bien a precio de mercado para personas solteras.

La alternativa que tiene el IMUVI para mejorar el ingreso por la venta de este conjunto, es que las viviendas de tres habitaciones puedan ser colocadas en el mercado abierto o a través de créditos Infonavit de trabajadores de mayor ingreso o capacidad crediticia.

Todo ello se sabrá hasta el 2020 pues el Conjunto Las Américas está programado para concluirse y habitarse en el primer semestre del 2021.

 

Los detalles:

  • El terreno sobre el que se construirán el Conjunto Las Américas fue donado por el Municipio a un costo de avalúo de $2,119,337.
  • El costo total de este conjunto es 44.5 millones de pesos.
  • Para que el costo final de 39 departamentos no rebasen las 190 UMAS a valor del 2021 (unos $487,920 a valor actual), el Municipio canalizará 10 millones de pesos al proyecto y el propio IMUVI otros 5 millones de pesos.
  • La construcción no se hará con tabique rojo tradicional, sino con un block de cemento, de diseño especial para el conjunto.
  • Todos los departamentos tienen iluminación y ventilación natural y cruzada.
  • El conjunto habitacional tendrá régimen condominal y para acceder a los créditos con subsidio se emitirán unas reglas de operación específicas que están en desarrollo en el IMUVI.
  • Gracias a que se tuvo una diferencia de 2.3 millones de pesos entre el presupuesto base y el que finalmente se asignó por licitación de la obra, el IMUVI estudia instalar elevador para valorizar mejor los departamentos de las plantas superiores.

 

Sara Noemí Mata

Maestra en Planeación y Políticas Metropolitanas, Doctora en Urbanismo y periodista reincidente.

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Escribe en: medium.com/@saranoemi

Twitter: @SariksML