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Jean Nouvel, el arquitecto de la polémica y la innovación

Jean Nouvel, el arquitecto de la polémica y la innovación

El ganador del Pritzker 2008 participó en las revueltas del movimiento conocido como Mayo del 68 francés, que influyeron en sus proyectos posteriores

Jean Nouvel, uno de los arquitectos más innovadores y polémicos de los últimos tiempos, nació en Fumel, una pequeña villa ubicada en la región de Aquitania, Francia, el 12 de agosto de 1945.  Marcado por las carencias de la etapa de la posguerra, pasó la mayor parte de su infancia y juventud en la ciudad medieval de Sarlat.

A los 21 años de edad fue admitido en la Escuela Superior de Bellas Artes de París, donde empezó a estudiar pintura, pero, impulsado por motivos económicos, al poco tiempo decidió dejarlo y dedicarse a la arquitectura. “En aquellos años no tenía apenas dinero y me pareció que la arquitectura sería una vía más práctica para ganarme la vida que la pintura”, reveló el arquitecto.

El descontento social causado por el difícil momento histórico y político que se vivía en aquel entonces en Francia, bajo el gobierno conservador de Charles de Gaulle, desencadenó una serie de revueltas conocidas como Mayo del 68 francés, promovidas por la clase obrera, estudiantes y artistas. Nouvel participó activamente en el movimiento, lo cual influyó tanto en su persona como en sus proyectos posteriores, al poner en práctica una arquitectura utópica y socialista.

Durante su época de universitario, Nouvel trabajó con los arquitectos Claude Parent y Paul Virilio, de quienes recibió una notable influencia revolucionaria en lo arquitectónico. Gracias a esto, al licenciarse en 1972, se convirtió en una de las figuras más destacadas y activas de la militancia arquitectónica y política de aquellos tiempos.

En 1976 fundó su propio estudio de arquitectura y  creó Arquitectos Franceses Mayo 76, un movimiento progresista que buscaba la participación de los arquitectos en la política urbana o la gestión del patrimonio. Sin embargo, no recibió ningún proyecto importante hasta 1982, cuando ganó el concurso para la construcción del Instituto del Mundo Árabe, un edificio estructurado en dos cuerpos separados, ligeramente combinados en su parte central, cuyo propósito era que pudiera ser percibido de manera distinta desde cualquier ángulo exterior.

Este edificio fue inaugurado en 1987 y le valió el Gran Premio de Arquitectura, además de ser considerado el arquitecto de moda y el símbolo de la modernidad francesa.

A partir de ese año, le fueron encargados muchos más proyectos destacados, mismos que realizó alejado de las corrientes arquitectónicas de la época, buscando su propio lenguaje arquitectónico, con edificios diferentes uno del otro, pero con elementos en común como la trasparencia, la luz y las sombras.

Nouvel es un arquitecto que se opone al ‘clonaje generalizado’, y defiende que las construcciones atiendan la geografía, historia y clima de los lugares donde se ubican: “Soy un arquitecto de contextos. Para mí, la situación determina la arquitectura, así que no existe la misma solución para dos casos distintos. Suena obvio, pero no debe de serlo tanto viendo cómo trabaja la mayoría. Los edificios de hoy se construyen sin prestar atención a la geografía, a la historia o al clima. Son construcciones autistas, objetos intercambiables. Yo me opongo a ese clonaje generalizado”.

Jean Nouvel participó en la construcción de la Ópera de Lyon y el edificio de la Fundación Cartier en Francia, además de la Torre Agbar, la ampliación del Museo de Arte Reina Sofía y la fachada del Hotel Puerta de América en España, entre otros proyectos con polémicos diseños, caracterizados por su originalidad estructural y su entorno espacial y cultural.

Además, el arquitecto ha ganado numerosos galardones de arquitectura y diseño, como el Premio Aga Khan, el Premio Wolf y el Premio Pritzker 2008, este último considerado el Nobel de la Arquiectura, por ser el máximo galardón que se otorga en la materia.