Planear el presupuesto y anticipar los gastos iniciales ayuda a que el cambio de vivienda no se convierta en un problema financiero
Cambiar de vivienda suele asociarse con nuevos comienzos y planes de decoración, pero también implica una serie de decisiones financieras que, si no se consideran con anticipación, pueden afectar la estabilidad económica de las personas.
De acuerdo con un checklist financiero elaborado por Inmuebles24, la planeación previa es fundamental para que una mudanza no se convierta en una carga económica inesperada.
Uno de los primeros puntos a evaluar es si el cambio de vivienda implica también un cambio de ciudad, ya que esto puede modificar de forma significativa los gastos cotidianos, como transporte, alimentación y servicios básicos.
“Hacer una lista de los temas relacionados con el costo de vida te ayudará a tener un presupuesto real”, señaló Roberto Reveles, gerente de cuentas de Inmuebles24 en la Ciudad de México.
Ubicación y gastos diarios
Además del ingreso fijo y un ahorro inicial, el portal inmobiliario recomienda analizar factores como la ubicación de la vivienda respecto al trabajo o la escuela, así como la cercanía con servicios y espacios de entretenimiento. Elegir una zona bien conectada puede reducir gastos de transporte y hacer más llevadera la adaptación al nuevo entorno.
Entre las recomendaciones prácticas para contener los gastos cotidianos destacan vivir cerca del lugar de trabajo, así como optar por medios de transporte alternativos, como la bicicleta, que además de generar ahorros contribuyen a la movilidad sustentable, especialmente en ciudades como la CDMX.
Ahorro previo y gastos iniciales
Al momento de rentar, es común que los arrendadores soliciten el primer mes de renta y un depósito en garantía, al que pueden sumarse cargos adicionales, por ejemplo, en caso de tener mascotas.
Frente a este escenario, especialistas del sector sugieren contar con un ahorro equivalente a al menos tres meses de renta y gastos generales, lo que brinda un margen de maniobra para organizar las finanzas durante los primeros meses en el nuevo hogar.
También es importante considerar gastos que suelen pasarse por alto, como el pago final de servicios en la vivienda que se deja, la compra de cajas y materiales para empacar, así como el costo del servicio de mudanza, el cual puede variar dependiendo de si incluye embalaje, carga, descarga y acomodo del mobiliario.
Elegir la mudanza adecuada
Finalmente, Inmuebles24 recomienda comparar opciones de mudanza y evaluar cuál se ajusta mejor al presupuesto disponible, desde servicios integrales hasta alternativas más económicas en las que el empaque corre por cuenta del usuario.
Planear cada uno de estos aspectos financieros permite que el cambio de vivienda se viva como una transición positiva y no como un factor de estrés económico, especialmente en un contexto donde los gastos asociados a la vivienda siguen teniendo un peso relevante en la economía de los hogares.









