El estacionamiento ha comenzado a perder protagonismo en algunos desarrollos, particularmente en zonas céntricas de la CDMX
El estacionamiento se ha convertido en uno de los factores que más encarece la vivienda en la Ciudad de México, al incrementar hasta en 18% el valor de un inmueble en zonas premium, en un contexto donde el mercado de renta gana terreno y los nuevos desarrollos comienzan a prescindir de este elemento.
De acuerdo con datos de Inmuebles24, el costo de construir cajones de estacionamiento, que implica excavaciones y cimentaciones profundas, ha llevado a replantear su inclusión en proyectos habitacionales, particularmente en zonas centrales de la capital.
De requisito obligatorio a elemento prescindible
Este cambio también responde a la evolución normativa en la ciudad. Hace una década, el Reglamento de Construcciones exigía un número mínimo de cajones; hoy, establece máximos.
“Mientras en 2016 casi el 90% de los proyectos nuevos incluían estacionamiento, en 2026 los nuevos desarrollos en corredores como Reforma o la zona del Centro Histórico están entregando unidades con cero cajones, apostando por la micromovilidad”, señaló Julio César Mendoza, gerente comercial de Inmuebles24 .
En paralelo, el mercado de renta muestra mayor dinamismo que la compra de vivienda, lo que también influye en las características de los desarrollos. En este segmento, el estacionamiento comienza a perder peso frente a factores como la ubicación y la conectividad.
Cambio en la demanda y nuevos patrones urbanos
Por otro lado, en el mercado de venta, el estacionamiento sigue siendo el segundo filtro más utilizado por los usuarios, solo después del número de recámaras.
Sin embargo, en zonas como Roma y Condesa, los inmuebles en renta sin cajón generan un nivel de interés similar a aquellos que sí lo incluyen, siempre que estén cerca de transporte público o infraestructura ciclista.
Este comportamiento refleja un cambio en los patrones de movilidad urbana. La incorporación de la micromovilidad en la legislación local, con nuevas categorías de vehículos no motorizados, ha impulsado modelos de vivienda menos dependientes del automóvil.
Menor oferta y nuevos diferenciales de valor
Las zonas con menor disponibilidad de estacionamiento en la capital se concentran en alcaldías como Cuauhtémoc y Coyoacán, donde las condiciones urbanas y el valor patrimonial limitan la construcción de nuevos espacios.
En estos casos, la escasez ha incrementado el valor de las pensiones públicas cercanas, generando nuevas dinámicas en el mercado.
Hacia adelante, el papel del estacionamiento podría transformarse nuevamente. Más que la cantidad de cajones, el valor podría concentrarse en sus características, como la incorporación de estaciones de carga para vehículos eléctricos.
“Es posible que en un futuro los desarrollos que cuenten con estacionamiento agreguen valor si incluyen estaciones de carga para autos eléctricos, lo que podría convertirse en un diferenciador premium”, concluyó Mendoza.









