Margain destacó que el reto de la banca es atender a todo tipo de economías, lo que podría impulsar la colocación de crédito hipotecario
En los últimos años, la colocación de crédito hipotecario ha mostrado una contracción paulatina. De tal modo, en 2024 y 2025 se registró una diferencia marginal en la colocación; no obstante, el monto del préstamo ha aumentado, impulsado por la inflación y el encarecimiento de la vivienda en el país.
Enrique Margain Pitman, director ejecutivo de Crédito Puente e Hipotecario de Banca Mifel, informó que actualmente el portafolio hipotecario nacional tiene un valor de 3.7 billones de pesos. De este total, los principales colocadores de financiamiento son instituciones como Infonavit y Fovissste, seguidas por la banca comercial.
Asimismo, detalló que el portafolio de la banca comercial asciende a 1.5 billones de pesos, lo que representa alrededor de 1,250,000 créditos hipotecarios. Este segmento equivale al 20% del portafolio total de la banca, cifras que consolidan su relevancia en el mercado.
Señaló que, mientras los organismos públicos se orientan a la adquisición de vivienda de interés social y económica, los bancos se enfocan en la vivienda media, residencial y vacacional. Por ello, los productos hipotecarios mantienen una relación de complementariedad. Sin embargo, subrayó la necesidad de que el sector implemente estrategias para ampliar su público objetivo.
Banca contrae colocación de crédito hipotecario
Desde 2008, la colocación hipotecaria ha mantenido una tendencia a la baja, al pasar de cerca de 770,000 créditos a alrededor de 530,000 financiamientos. Margain Pitman atribuyó esta contracción a la desaparición de las sofoles, las cuales ampliaban el alcance del sector.
“Anteriormente estaban lo que eran las sofoles que atendían un mercado que hoy día todavía no está del todo cubierto, que son todas estas personas no afiliadas a un programa de vivienda, que no cotizan al IMSS o al Issste, no participan con el Infonavit con Fovissste y que la banca comercial no les da un crédito hipotecario”, señaló.
En ese contexto, detalló que, de enero a octubre de 2025, prácticamente se alcanzó la misma colocación que en el mismo periodo de 2024: 422,000 hipotecas entre el Infonavit, Fovissste y la banca. No obstante, el monto del préstamo aumentó 6.2%, en línea con el ritmo de la inflación, que se ubicó en 6.1%.
Indicó que el crédito hipotecario promedio es de 1,149,000 pesos, mientras que el monto otorgado por la banca comercial aumentó a 2.4 millones de pesos (mdp). Esto deja claro el panorama: menos créditos, pero con mayores montos.
“¿Cómo se comporta la banca? Prácticamente menos créditos con un crédito promedio mayor, pero un crédito promedio que ya prácticamente crece al ritmo de la inflación ya viene creciendo a tasas decrecientes”, platicó.
Asimismo, destacó que el último bimestre del año presentó un panorama similar al cierre de 2024, con una colocación cercana a los 114,000 créditos, por un importe de entre 275,000 y 280,000 mdp.
“Una colocación muy en línea a 2024. ¿Qué quiere decir? Que prácticamente no crecemos en términos de la colocación hipotecaria bancaria”, afirmó.
El reto de atender a la economía mixta
En ese contexto, Enrique Margain destacó que el principal reto del sector es hacer el crédito hipotecario más accesible para un mayor número de personas. Por ello, consideró fundamental crear nuevas estrategias y productos que atiendan a la economía mixta.
“El gran reto hacia adelante está en función de cómo incorporamos a una gran parte de la población económicamente activa que no participa o que no tiene acceso al crédito, como todo este segmento de la economía mixta que no pueden comprobar la totalidad de los ingresos”, apuntó.
Al respecto, el especialista indicó que la banca comercial ya busca desarrollar planes que integren a todo tipo de economías, con el objetivo de incrementar la colocación hipotecaria y ampliar las oportunidades de adquisición de vivienda mediante este financiamiento.
“Una de las acciones que estamos haciendo en los bancos es tratar de tener modelos de inferencia, ingresos dentro de nuestros propios motores de crédito, que les permita de alguna manera con data alternativa construirlos y poderle dar más dar crédito a las personas que no han tenido acceso”, indicó.









