La guía busca frenar la expansión irregular, mejorar el acceso a vivienda y avanzar hacia un desarrollo urbano más justo y sostenible
Con el objetivo de prevenir la expansión de asentamientos humanos irregulares y promover un desarrollo urbano más ordenado, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (Insus) presentaron la ‘Guía para la gestión de suelo. Hacia ciudades justas y sostenibles’.
Dicho documento busca fortalecer las capacidades institucionales de los gobiernos locales en materia de planeación territorial y aprovechamiento del suelo urbano.
La guía parte de una premisa clave: la falta de una gestión adecuada del suelo ha sido uno de los principales detonantes del crecimiento urbano desigual, caracterizado por la expansión periférica, la informalidad y la exclusión social.
Frente a este panorama, se plantea la gestión del suelo como una herramienta preventiva para contener la ocupación irregular, mejorar el acceso a vivienda bien localizada y avanzar hacia ciudades más compactas, equitativas y sostenibles.
Un cambio de enfoque en la política de suelo
De acuerdo con el documento, históricamente las intervenciones públicas en esta materia se han concentrado en procesos de regularización, los cuales, en muchos casos, terminaron incentivando indirectamente la formación de nuevos asentamientos informales.
En contraste, desde 2016 el Insus adoptó un cambio de paradigma al incorporar una visión preventiva, orientada a generar suelo apto para el desarrollo urbano antes de que surjan procesos de ocupación irregular.
Este nuevo enfoque se sustenta en instrumentos como la Política Nacional de Suelo (PNS) y la Estrategia Nacional de Gestión de Suelo (Ensuelo), ambas publicadas en 2020, que establecen criterios para orientar la toma de decisiones sobre el uso, conservación y aprovechamiento del suelo en México, los cuales actualmente se encuentran en proceso de actualización.
¿Por qué es clave gestionar el suelo?
La guía explica que una adecuada gestión del suelo permite planificar de mejor manera el crecimiento de las ciudades, influir positivamente en el valor del suelo y generar mecanismos de financiamiento para el desarrollo urbano.
Asimismo, contribuye a reducir la desigualdad territorial, garantizar el equilibrio entre la función social y ambiental del suelo, y fomentar modelos de urbanización más sostenibles.
En este sentido, el documento advierte que la ausencia de políticas de suelo suele derivar en ciudades periféricas e insostenibles, con elevados costos para dotar de infraestructura y servicios básicos, mayores tiempos de traslado y una creciente presión sobre áreas agrícolas y zonas de alto valor ambiental.
El suelo como recurso estratégico
Uno de los ejes centrales de la publicación es la definición del suelo como un recurso estratégico y limitado para el desarrollo urbano. Aunque puede entenderse como un activo económico, la guía subraya que el suelo cumple una función social y ambiental, por lo que su uso debe responder al interés público y al equilibrio ecológico.
Bajo esta lógica, el Estado tiene la facultad de regular la propiedad del suelo para asegurar que su ocupación contribuya a satisfacer las necesidades de la población, preserve el patrimonio natural y genere beneficios sociales que trasciendan a las futuras generaciones.
¿Qué es la gestión de suelo y cómo se implementa?
La gestión de suelo es definida como un proceso integral que articula leyes, normas, políticas públicas e instrumentos de planeación para ordenar la incorporación, ocupación y uso del suelo en el desarrollo urbano.
Su implementación busca detonar proyectos que integren vivienda de distintas tipologías, mezcla de usos, espacios públicos, equipamientos urbanos y oportunidades de empleo, además de brindar certeza jurídica en la tenencia de la tierra.
Para lograrlo, el Insus trabaja a través de tres vertientes principales: proyectos de gestión de suelo, asistencias técnicas y programas de capacitación. Estas acciones están dirigidas tanto a gobiernos estatales y municipales como a otros actores públicos y privados interesados en el desarrollo urbano.
Sumar esfuerzos para transformar las ciudades
Finalmente, la guía subraya que la gestión del suelo requiere de la colaboración entre distintos niveles de gobierno y sectores de la sociedad, pues la magnitud de los retos urbanos actuales exige soluciones integrales, reglas claras de participación y mecanismos de rendición de cuentas que permitan construir territorios más justos, incluyentes y sostenibles.
Con esta publicación, la Sedatu y el Insus buscan posicionar la gestión de suelo como una política clave para ordenar el crecimiento urbano en México y avanzar hacia ciudades que garanticen el derecho a la vivienda y al desarrollo urbano sostenible.









