Los trabajos de estas mujeres contribuyeron a comprender el urbanismo desde la geografía, la antropología y la historia de las ciudades
En el marco del Día Internacional de la Mujer, diversas académicas sentaron bases importantes para el estudio del urbanismo y la comprensión de las dinámicas sociales y territoriales de las ciudades en México.
De acuerdo con información del Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC) de la UNAM, cinco investigadoras vinculadas al análisis urbano impulsaron investigaciones, formaron generaciones de estudiantes y ampliaron el conocimiento sobre la forma en que se desarrollan las ciudades.
Una de ellas fue María Teresa Gutiérrez de MacGregor (1927-2017), geógrafa y docente de la UNAM. Su trabajo se centró en el análisis de la geografía de la población en México y en la manera en que los movimientos demográficos inciden en la configuración urbana. A través de su labor académica, consolidó una línea de estudio que permitió comprender el crecimiento de las ciudades y sus implicaciones territoriales.
Otra figura relevante fue Larissa Adler Milstein (1932-2019), antropóloga urbana pionera en el estudio de la antropología económica de los grupos urbanos. Sus investigaciones se enfocaron en las estrategias de supervivencia de los sectores marginados en ciudades de América Latina, lo que permitió documentar la relación entre desigualdad social y organización urbana.
Por su parte, Estefanía Chávez Barragán (1930-2020) desempeñó un papel clave en la formación académica del urbanismo en México. Como urbanista y docente, impulsó la consolidación de esta disciplina como carrera universitaria en la UNAM y promovió su reconocimiento como campo autónomo de estudio. Además, introdujo la perspectiva de género en el análisis de los problemas urbanos, un enfoque que posteriormente influyó en diversas líneas de investigación.
También destacó Ángela Giglia Ciotta (1961-2021), antropóloga urbana que combinó la investigación con la docencia. Sus estudios abordaron la vida cotidiana en las ciudades y las formas en que los habitantes interactúan con el espacio urbano. A través de su trabajo académico, contribuyó a explicar el funcionamiento social de las ciudades contemporáneas.
Finalmente, Sonia Lombardo de Ruiz (1936-2014), arqueóloga e historiadora del arte, dedicó su carrera al análisis del desarrollo histórico de las ciudades mexicanas. Sus investigaciones permitieron documentar los procesos de transformación urbana desde una perspectiva histórica, lo que facilitó entender cómo evolucionaron distintos centros urbanos del país.
Las aportaciones de estas investigadoras reflejan la diversidad de enfoques que confluyen en el urbanismo. Desde la geografía, la antropología y la historia, sus trabajos ayudaron a ampliar el conocimiento sobre la estructura social, económica y territorial de las ciudades, así como sobre los procesos que influyen en su desarrollo.









