Actualmente, Ecobici cuenta con 9,308 bicicletas, 689 cicloestaciones, más de 70 km² de cobertura y alcanza más de 20,000 viajes anuales
El sistema de bicicletas públicas de la Ciudad de México, Ecobici, alcanzó un promedio de 10 viajes diarios por bicicleta, una cifra que duplica el estándar internacional, estimado entre cuatro y cinco viajes por unidad.
De acuerdo con el Gobierno capitalino, este indicador no solo refleja un alto nivel de uso, sino que también refuerza el papel del sistema como una de las alternativas de movilidad más activas y consolidadas de América Latina.
Un sistema con niveles de uso por encima del estándar global
Más allá de su tamaño, uno de los factores que hoy colocan a Ecobici como referente es su intensidad de uso.
En otras ciudades del mundo con sistemas similares, el promedio de uso por unidad suele mantenerse en rangos moderados; sin embargo, en la CDMX el sistema se ha sostenido con una operación de alta demanda, registrando incluso picos de 11 a 12 viajes por bicicleta en días laborales.
Este comportamiento evidencia que la bicicleta compartida ya no es vista únicamente como un complemento recreativo, sino como un medio de transporte funcional y cotidiano para una parte creciente de la población.
Dimensión y cobertura: el sistema más grande de América Latina
Además, actualmente, Ecobici opera con una infraestructura que lo posiciona como el sistema de bicicletas compartidas más grande de América Latina, al contar con:
- 9,308 bicicletas
- 689 cicloestaciones
- Más de 70 km² de cobertura
- Más de 20 millones de viajes al año
Estas cifras lo colocan por encima de otros sistemas de la región, como BikeSantiago (Chile), Bike Itaú (São Paulo), EnCicla (Medellín) y MiBici (Guadalajara), tanto por escala como por nivel de utilización.
Ecobici como parte de la movilidad integrada en la capital
Con más de 15 años de operación, Ecobici ha pasado de ser un proyecto urbano y un programa piloto a consolidarse como una pieza importante dentro de la Red de Movilidad Integrada, al permitir viajes de primera y última milla, así como conexiones con sistemas de transporte público.
Este tipo de integración también amplía el alcance de la bicicleta compartida en el día a día: traslado al trabajo, actividades escolares, trayectos cortos y recorridos intermodales en zonas de alta demanda.
De sistema complementario a movilidad cotidiana
Asimismo, uno de los puntos relevantes del crecimiento de Ecobici es su consolidación como una alternativa que cada vez se utiliza más con fines prácticos. El número de viajes diarios por bicicleta sugiere que el sistema está cumpliendo una función cotidiana para miles de personas, y no únicamente como opción turística o recreativa.
Esto se refleja, además, en la continuidad de la operación, la expansión territorial del sistema y su permanencia como una política urbana vinculada a la movilidad sustentable.
Un impulso a la movilidad sustentable y al cambio cultural
Más allá de lo operativo, el sistema se ha convertido en un símbolo del avance de la bicicleta como transporte urbano en la CDMX, ya que su evolución también ha contribuido a fortalecer la cultura ciclista y el uso de medios de movilidad no motorizada, especialmente en zonas donde el tránsito y los tiempos de traslado siguen siendo un reto diario.
En este sentido, Ecobici se mantiene como uno de los sistemas que más contribuyen a una visión de ciudad con transporte más limpio, eficiente y orientado al espacio público.









