Por Julio César Mendoza*
El sector inmobiliario mexicano inicia el 2026 con un panorama de incertidumbre y grandes expectativas. Tras un 2025 marcado por consolidación y resiliencia, los actores del mercado enfrentan desafíos derivados de factores económicos y próximos eventos clave, como son: la renegociación del T-MEC, que tendrán implicaciones directas sobre el comportamiento del sector, y el Mundial de Futbol que tendrá lugar en tres ciudades sede en nuestro país.
Durante el 2025, el sector inmobiliario logró absorber los efectos de las tasas de interés restrictivas que prevalecieron durante la mayor parte del año. La actitud de los participantes en el mercado fue cautelosa, sorteando retos que persisten y anticipando acontecimientos que influirán en el futuro inmediato que cada vez ofrece menos certidumbre y exige mayor rapidez de adaptación.
El inicio de 2026 se caracteriza por un entorno incierto, aunque persistente en el optimismo. Se proyecta una inflación de entre 3.5% y 4%, lo que representa un reto adicional para el sector. A pesar de esto, se espera que el financiamiento hipotecario se vuelva más competitivo, lo que podría dinamizar la colocación de créditos en vivienda media y residencial plus.
Desde la plataforma observamos que la intención de compra y renta permanece entre los usuarios. En el segmento de vivienda la renta mantendrá su crecimiento por encima de la venta. La vivienda media (con un ticket de $2.5 a $5 millones de pesos) se mantendrá como el motor del volumen de transacciones compra-venta.
Para el sector de oficinas la necesidad de fortalecimiento de la cultura organizacional ya marca el regreso a las labores presenciales estará matizado por un enfoque renovado: la necesidad de espacios coworking y oficinas flexibles.
En lo referente al sector de lujo, el real estate premium es una suerte de activo refugio en medio de la volatilidad cambiaria; es decir los inversionistas del segmento apostarán por propiedades de lujo en distintas zonas del país.
Por último, y en relación con la inversión de distintas empresas, los parques industriales podrían mantenerse como un sector de alta demanda. Es probable que veamos niveles de inmuebles vacantes históricos de menos del 2% en ciudades como Tijuana, Ciudad Juárez y Monterrey. No obstante, la demanda de espacios de última milla para e-commerce podría ser una tendencia disruptiva.
Para afrontar los retos del 2026, el sector inmobiliario debe enfocarse en estrategias que impulsen la industria mediante mejores servicios. El uso de inteligencia de datos, herramientas de inteligencia artificial y la personalización de servicios serán fundamentales para este proceso.
En Inmuebles24 se apuesta por el trabajo colaborativo entre todos los actores del sector. El respaldo en tecnología permite profesionalizar la industria, robustecer su funcionamiento y fomentar la transparencia.
*Julio César Mendoza
Gerente comercial de Inmuebles24









