El Mundial detonará inversión en infraestructura, espacios temporales y una transformación del consumo en el sector comercial
El sector retail en México se prepara para una transformación impulsada por el Mundial de Futbol 2026, donde el aumento en las rentas, la demanda de espacios temporales y la evolución hacia modelos más experienciales marcarán el comportamiento del mercado.
Durante la presentación del reporte Perspectivas del Sector Inmobiliario Comercial 2026, elaborado por Spot2.mx, Vianney Macías, head of Market Research de la firma, señaló que el impacto del Mundial debe analizarse más allá del evento en sí, especialmente por su efecto en la infraestructura urbana.
“Lo que tenemos que voltear a ver no es inmediato, sino el tema de la infraestructura y lo que va a dejar para después. Poco a poco, en los siguientes años, lo que vamos a estar viendo es que se va a consolidar la ciudad alrededor de estos estadios. Es un nodo que está jalando en realidad a la ciudad”, explicó.
Mundial presionará rentas y detonará espacios temporales
Uno de los efectos más visibles será el incremento en las rentas de espacios comerciales en zonas estratégicas, particularmente en áreas cercanas a estadios y puntos de concentración como fan zones.
“En la zona donde están queriendo estar no hay espacio, no hay oferta. Va a haber un incremento de hasta el 50% de la renta por metro cuadrado (m²), porque serán contratos temporales, de tres o cuatro meses, vinculados a marcas globales, patrocinadores y toda la dinámica del evento”, detalló.
Este fenómeno estará impulsado por la llegada de marcas internacionales y activaciones comerciales ligadas al evento, aunque su impacto será principalmente de corto plazo.
El verdadero impacto: infraestructura y valor urbano
No obstante, más allá del efecto inmediato, Macías destacó que el Mundial está generando un proceso de inversión en infraestructura que tendrá repercusiones en el desarrollo urbano y el valor inmobiliario.
De esta manera, dijo, zonas que antes no eran consideradas atractivas comenzarán a integrarse al mercado gracias a mejoras en conectividad y servicios.
“Zonas que normalmente no estaban siendo vistas, ahorita con el tema de los estadios se está yendo la infraestructura hacia allá. Eso quiere decir que mejorando la condición de infraestructura, la accesibilidad, esas zonas van a empezar a consolidarse en los siguientes años”, señaló.
Asimismo, indicó que estos efectos no serán inmediatos, sino que comenzarán a reflejarse con mayor claridad hacia finales de 2026 y 2027.
Retail evoluciona: de consumo a experiencia
En paralelo, el retail atraviesa una transformación estructural en la forma en que se diseñan y operan los espacios comerciales.
“Antes únicamente se buscaban espacios para ir a comprar o consumir… ahora se está buscando atraer a la gente, generar convivencia, experiencias, espacios diferenciados, incluso conceptos pet friendly o restaurantes temáticos”, explicó la especialista.
Este cambio, dijo, responde a un entorno con mayor competencia y diversidad de oferta, donde captar la atención del consumidor se vuelve clave.
Espacios más pequeños, pero más caros
Por su parte, Pablo Gadsden, CGO y founder de Spot2.mx, mencionó que otro de los cambios relevantes es la reducción en el tamaño de los locales comerciales, que ahora responden a esquemas más eficientes.
“Estamos viendo que la demanda se concentra en espacios de entre 25 y 40 m², aunque también hay operaciones de hasta 100 m², pero el enfoque es optimizar operación en espacios más pequeños”, detalló.
A pesar de su menor tamaño, estos espacios alcanzan precios más altos. Según datos de la presentación, el precio promedio nacional de retail podría llegar a 27.92 dólares por m² en 2026, mientras que en la Zona Metropolitana del Valle de México alcanzaría los 30.99 dólares.
Contratos más cortos y negocios más dinámicos
Además, el modelo de operación también está cambiando hacia esquemas más flexibles, con contratos de menor duración.
“Ya no hay restaurantes que se quedan 50 años, es un tema de moda fugaz. Los negocios buscan posicionarse rápido, operar de manera eficiente y, si funciona, mantenerse; si no, migrar a otro concepto”, explicó Gadsden.
Y agregó que, actualmente, los contratos en retail se están cerrando en plazos de uno a dos años, con renovaciones, lo que refleja una mayor dinámica en el sector.









