La logística y los servicios especializados registran mayor dinamismo que la manufactura y reconfiguran la demanda en Monterrey
El mercado industrial de Monterrey atraviesa una etapa de reconfiguración, marcada por el crecimiento de los sectores logístico y distribución sobre la manufactura, panorama que comienza a verse reflejado en la demanda.
De acuerdo con datos de SiiLA, aunque la manufactura concentra cerca del 60% del espacio industrial en la entidad, su crecimiento durante 2025 se ubicó alrededor de 5.3%, un ritmo moderado frente al ciclo expansivo observado entre 2020 y 2023. En contraste, los segmentos asociados a servicios empresariales, consumo interno y transporte registraron expansiones relativas más significativas.
Este comportamiento respondió a una transición de etapa en la economía regional. Durante 2025, Nuevo León habría reportado un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) cercano a 0.9%, acompañado de una desaceleración del sector secundario y una ligera contracción de la actividad manufacturera, estimada entre -0.4% y -0.5%. Este entorno estuvo influido por la normalización de los sectores automotriz y metalmecánico, por condiciones financieras aún restrictivas y por una mayor cautela en la inversión privada.
En este proceso de ajuste, para 2026, el mercado industrial de Monterrey se perfila hacia una reactivación más selectiva. La recuperación gradual del ciclo manufacturero externo y el arranque de nuevos proyectos asociados a la relocalización productiva impulsan un crecimiento más estable, sustentado en una mayor articulación entre producción, logística y plataformas de soporte.
Desde la perspectiva inmobiliaria, este reordenamiento se refleja en un cambio en el perfil de la demanda. Registros de SiiLA, de 2025, indican que la absorción respondió principalmente a estrategias de consolidación operativa, optimización de procesos y relocalización intraregional, más que a expansiones aceleradas de capacidad.
En consecuencia, el interés del mercado comienza a concentrarse en activos bien ubicados, con configuraciones flexibles y conectividad logística, integrados a cadenas productivas de mayor valor agregado. En este entorno, los centros de distribución, los parques logísticos y los espacios para servicios empresariales adquieren un papel central dentro del ecosistema industrial de la ciudad.
Así, este mercado avanza hacia un modelo más integrado, caracterizado por una mayor coordinación entre manufactura, logística y servicios especializados. Este proceso consolida a Monterrey como un nodo industrial en evolución, enfocado en eficiencia operativa, conectividad productiva y adaptación a las nuevas dinámicas del entorno económico.









