El Plan México y la consolidación industrial impulsan la posición del país en las cadenas de suministro en el nuevo ciclo manufacturero regional
Las cadenas de suministro en Norteamérica atraviesan un proceso de reorganización marcado por la relocalización productiva, la fragmentación geopolítica y la búsqueda de mayor certidumbre operativa. Este reacomodo redefine las decisiones de inversión, producción y logística en la región.
En este contexto, México consolida su participación dentro de las cadenas de suministro en Norteamérica mediante el fortalecimiento de su infraestructura industrial, el crecimiento del espacio manufacturero y la implementación del Plan México como instrumento de política industrial.
Infraestructura industrial en las cadenas de suministro en Norteamérica
De acuerdo con el Índice de Desarrollo Industrial (IDI) de Finsa, uno de los factores que explican la creciente integración de México en las cadenas de suministro en Norteamérica es la expansión de su capacidad manufacturera y logística. El crecimiento del inventario industrial, la llegada sostenida de inversión extranjera directa y la especialización técnica en distintas regiones del país respaldan este posicionamiento.
Nuevo León concentra cerca de 18 millones de metros cuadrados de espacio industrial, mientras que Chihuahua mantiene una capacidad exportadora promedio de 67,000 millones de dólares (mdd) anuales. A su vez, la Ciudad de México registra alrededor de 16,000 mdd de inversión extranjera directa industrial.
De acuerdo con la firma, estos indicadores muestran cómo la infraestructura, la conectividad y la cercanía con el mercado estadounidense influyen en la toma de decisiones de las empresas que buscan reconfigurar sus cadenas productivas dentro de la región.
Seis estados concentran más del 51% del PIB manufacturero nacional: Nuevo León, Estado de México, Coahuila, Jalisco, Guanajuato y Baja California. Estas entidades conforman el núcleo industrial del país y funcionan como plataformas clave dentro de las cadenas de suministro en Norteamérica.
Además, corredores regionales en el Bajío y occidente fortalecen sectores como el automotriz, electrónico y aeroespacial. Esta dinámica facilita la llegada de inversiones vinculadas con electromovilidad, semiconductores, dispositivos médicos y manufactura avanzada, lo que amplía la sofisticación productiva del país.
Plan México y fortalecimiento de proveedores
El Plan México plantea elevar el contenido nacional, sustituir importaciones estratégicas y fortalecer la proveeduría local, especialmente pequeñas y medianas empresas. La estrategia busca que la inversión industrial no sólo incremente capacidad instalada, sino que también detone transferencia tecnológica y desarrollo de talento especializado.
En el ámbito territorial, los Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar orientan inversiones hacia regiones estratégicas mediante incentivos fiscales, infraestructura habilitadora y coordinación interinstitucional. Actualmente existen 15 polos formales en 14 estados, además de proyectos en evaluación en distintas zonas del país.
Mientras las entidades del norte y el Bajío mantienen condiciones consolidadas para manufactura avanzada, estados del sur y sureste avanzan en planeación territorial y desarrollo productivo para integrarse a las cadenas de suministro en Norteamérica.
Retos para consolidar la integración regional
Finsa señaló que la consolidación de México dentro de las cadenas de suministro en Norteamérica también depende de factores estructurales. La formación de técnicos especializados, la disponibilidad de energía y agua, así como la adopción de prácticas industriales sostenibles, influyen directamente en la competitividad regional.
De esta manera, la expansión de infraestructura industrial, la concentración manufacturera y la implementación del Plan México delinean el papel del país en el nuevo ciclo productivo regional. México fortalece así su integración en las cadenas de suministro en Norteamérica, en un entorno donde la logística, la certidumbre operativa y la capacidad técnica determinan la atracción de inversión.









