La demanda industrial en el norte del país registró una contracción de 18% durante el primer bimestre de 2026, en un entorno de menor dinamismo en la toma de decisiones de inversión
Durante el arranque de 2026, la demanda de espacios industriales en el norte del país mostró un menor dinamismo frente al mismo periodo del año previo. Entre enero y febrero, la absorción en los ocho mercados que integran la región alcanzó 290,000 metros cuadrados (m²), lo que representó una disminución de 18% en comparación anual.
Este comportamiento se presentó en un contexto económico global caracterizado por una mayor cautela en la toma de decisiones de inversión, lo que incidió en el ritmo de colocación de espacios industriales en la región.
De acuerdo con información de Solili, Monterrey concentró el mayor volumen de demanda al superar los 130,000 m² arrendados. No obstante, esta cifra resultó 30% inferior a la registrada en el mismo bimestre de 2025. En paralelo, mercados como Reynosa, Chihuahua y Tijuana superaron los 30,000 m² de absorción cada uno, mientras que Ciudad Juárez y Tecate no reportaron transacciones durante el periodo.
Por otro lado, el inventario vacante en la región alcanzó 3.6 millones de m² al cierre de febrero de 2026, lo que implicó un incremento interanual de 1.7 millones de m² . Este aumento respondió, principalmente, a la desaceleración en la demanda y al crecimiento en la disponibilidad de espacios desocupados.
Ajuste en construcción industrial en Monterrey
En línea con el menor ritmo de absorción, la actividad constructiva en Monterrey también registró una reducción significativa al inicio del año. Al cierre de febrero, el volumen en obra se ubicó en 1 millón de m² , lo que significó una caída superior a 50% respecto al mismo periodo de 2025.
Actualmente, el mercado regiomontano mantiene más de 40 propiedades en desarrollo. De este total, alrededor de 60% corresponde a proyectos especulativos disponibles, mientras que el resto cuenta con contratos de prearrendamiento.
Ante este escenario, Solili señaló que los desarrolladores han ajustado sus estrategias. Por un lado, han optado por pausar nuevos proyectos y, por otro, avanzan con mayor cautela en los desarrollos en curso. Esta decisión responde a un entorno con suficiente oferta disponible para atender la demanda actual.
La consultora indicó que este comportamiento contrasta con la dinámica observada en meses anteriores, cuando la construcción avanzaba con mayor inercia impulsada por proyectos especulativos. Sin embargo, el incremento en la disponibilidad de espacios ha modificado el balance del mercado y ha influido en la planeación de nuevos desarrollos.









