El crecimiento de data centers impulsa la demanda de comercio, oficinas y servicios, lo que reconfigura la dinámica del mercado inmobiliario en la entidad
El crecimiento de los data centers en Querétaro comienza a marcar un punto de inflexión en la configuración del mercado inmobiliario. La instalación de este tipo de infraestructura no sólo fortalece la actividad industrial, también impulsa la formación de nuevos corredores urbanos vinculados a servicios, comercio y empresas especializadas.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), las inversiones en este sector podrían alcanzar los 18,000 millones de dólares (mdd) en México durante los próximos cinco años, con una contribución superior al 5% del Producto Interno Bruto (PIB). Este avance responde al incremento del tráfico digital, la adopción de servicios en la nube y la relocalización de operaciones hacia el país.
En el Bajío, este fenómeno comienza a reflejarse en la dinámica inmobiliaria. La llegada de proyectos tecnológicos genera nuevas necesidades de infraestructura urbana y atrae talento especializado, lo que incrementa la demanda en segmentos distintos al industrial.
De acuerdo con Spot2.mx, hasta finales de 2025, Querétaro mantenía una clara orientación hacia espacios industriales, que concentraban el 52.6% de las búsquedas inmobiliarias, seguido del sector comercial con 40.8% y oficinas con 6.6 por ciento. No obstante, el inicio de 2026 muestra una reconfiguración en esta tendencia.
Data centers impulsan una nueva dinámica inmobiliaria
La plataforma señaló que la participación de espacios comerciales dentro del inventario creció de 8.6% en diciembre de 2025 a 21.2% en febrero de 2026, lo que representa un incremento de 146.5 por ciento. Este comportamiento coincide con la expansión de data centers en la región.
Durante febrero de 2026, los espacios comerciales concentraron el 41.1% de las búsquedas inmobiliarias en el estado, por encima de oficinas e industrial. Vianey Macías, Head de Market Research de Spot2.mx, destacó que este comportamiento sugiere una mayor demanda de servicios, comercio y proveedores especializados en torno a nuevos polos tecnológicos.
“La expansión de los data centers no solo se traduce en anillos de desarrollo en sus inmediaciones; suele generar un efecto multiplicador en el desarrollo urbano de su entorno y cambios sustanciales en los precios de rentas y disponibilidad de otro tipo de inmuebles. Alrededor de este tipo de infraestructura comienzan a instalarse empresas de tecnología, ingeniería, mantenimiento, logística y servicios especializados”, explicó.
Por ejemplo, municipios como El Marqués, Colón y Huimilpan concentran varios de los nuevos proyectos tecnológicos, zonas que históricamente han estado ligadas al crecimiento industrial y que ahora atraen nuevas actividades relacionadas con infraestructura digital.
El impacto también se extiende al mercado de oficinas. Durante 2026, el tamaño promedio de las búsquedas se mantiene entre los 100 y 200 metros cuadrados, una demanda asociada principalmente a empresas pequeñas y medianas vinculadas a servicios tecnológicos, ingeniería y proveeduría especializada.
“Cuando se instala infraestructura digital de gran escala, lo primero que suele crecer es el ecosistema de empresas que la rodea: proveedores de tecnología, servicios profesionales, logística y comercio especializado. Ese tipo de empresas normalmente demandan oficinas compactas y servicios cercanos”, señaló Macías.
En este escenario, el crecimiento de los centros de datos no solo impulsa la actividad industrial, sino que acelera la transformación del mercado inmobiliario en Querétaro, al detonar nuevos corredores urbanos y ampliar la demanda en distintos segmentos.
“La pregunta ya no es si los data centers impactarán el mercado: la pregunta es qué tan rápido será capaz de ajustarse la oferta inmobiliaria a lo que viene”, concluyó Macías.









