La construcción industrial cae en ritmo ante menor demanda y mayor disponibilidad en Monterrey
La construcción industrial en Monterrey inició 2026 con una contracción significativa. Al cierre de febrero, el volumen en obra alcanzó 1 millón de metros cuadrados (m²), lo que implicó una caída superior a 50% frente al mismo periodo del año anterior, es decir, más de un millón de m² menos en términos interanuales.
De acuerdo con Solili, este ajuste ocurre en un contexto donde la actividad constructiva mantiene presencia, pero con un enfoque más selectivo. Actualmente, el mercado regiomontano suma más de 40 propiedades en desarrollo, de las cuales alrededor de 60% corresponden a proyectos especulativos que permanecen disponibles, mientras que el resto cuenta con contratos de prearrendamiento.
La desaceleración en el ritmo de la demanda industrial ha incidido directamente en la toma de decisiones de los desarrolladores. Ante un entorno con suficiente oferta para atender los requerimientos actuales, las empresas han optado por pausar el arranque de nuevos proyectos o avanzar con mayor cautela, en espera de señales más claras de estabilización en la absorción de espacios.
Solili señaló que este comportamiento contrasta con la dinámica observada meses atrás, cuando la construcción avanzaba con mayor inercia, impulsada principalmente por desarrollos especulativos. Sin embargo, el incremento sostenido en la disponibilidad ha reconfigurado el balance del mercado.
Al cierre de febrero de 2026, Monterrey concentra la mayor oferta industrial disponible a nivel nacional, con 1.3 millones de m² vacantes. Esta cifra representa un incremento de más de 700,000 m² respecto al mismo mes de 2025, lo que amplía las opciones en términos de infraestructura, ubicación y rangos de precio.
A pesar de la caída en la construcción, el mercado conserva fundamentos relevantes. La capital de Nuevo León se mantiene como uno de los principales polos industriales del país, respaldada por la diversificación de su inventario, la consolidación de corredores logísticos y la participación activa de desarrolladores institucionales. No obstante, en el corto plazo, la evolución de la demanda marcará el ritmo de la siguiente fase de expansión.









