Según datos de BBVA, el sector de la construcción retrocedió 1% en 2025, arrastrado por la caída de 22.5% en infraestructura
El sector de la construcción en México registró una contracción durante 2025, arrastrado principalmente por la caída en la obra civil, en un contexto donde la inversión pública será clave para su recuperación en el corto plazo.
De acuerdo con el reporte Situación Inmobiliaria, de BBVA, el Producto Interno Bruto (PIB) de la construcción cayó 1% el año pasado, pese a que el segmento de edificación mostró un crecimiento de 4.3 por ciento.
Obra civil frena al sector
La principal causa de esta desaceleración fue el desplome de la obra civil, que registró una caída de 22.5%, explicada en gran medida por la reducción en el gasto público destinado a infraestructura.
“La construcción se vio arrastrada por esta caída en la obra civil. En buena medida, esto responde a los recortes en el gasto público en infraestructura de los últimos años, lo que ha impactado directamente en la actividad del sector”, explicó Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México.
Este comportamiento también impactó el empleo en el sector, que pasó de 4.7 millones de personas ocupadas a 4.6 millones, reflejando la menor actividad en proyectos de infraestructura.
Asimismo, la menor dinámica en la construcción se tradujo en una caída en la demanda de financiamiento, pues el saldo del crédito bancario al sector pasó de 783,000 millones de pesos en 2024 a 766,000 millones en 2025, pese a un entorno de tasas más bajas.
Menor actividad, menor financiamiento
De acuerdo con el análisis, la disminución en el crédito responde directamente a la contracción en la actividad, particularmente en obra civil, donde la participación del sector público es determinante.
“Lo que estamos observando es que, aun cuando el financiamiento se ha abaratado, la menor actividad en el sector ha reducido la demanda de crédito. Esto está directamente vinculado con la caída en la obra civil, que es donde el sector público tiene un papel central”, señaló Serrano.
En contraste, el segmento de edificación ha mostrado señales de resiliencia, impulsado principalmente por el componente residencial y la reactivación de proyectos habitacionales.
Además, sectores como el desarrollo de parques industriales comienzan a recuperar dinamismo tras un periodo de incertidumbre, lo que podría detonar una mayor demanda de financiamiento en los próximos meses.
Inversión pública y capital privado, claves para la recuperación
Para este 2026, BBVA prevé una recuperación del sector construcción, apoyada en un incremento de 10.9% en el presupuesto destinado a inversión pública, así como en la posible implementación de esquemas de financiamiento mixto para infraestructura.
“En la medida en que se pueda ejercer mayor gasto en obras públicas, como se ha planteado en el presupuesto, y que continúe avanzando el plan de vivienda, creemos que este año se revertirá la caída observada y comenzará una recuperación del sector”, indicó Serrano.
En este sentido, la incorporación de contratos mixtos, que buscan atraer capital privado a proyectos de infraestructura, podría representar un impulso adicional.
“México cuenta con un sistema financiero con capacidad suficiente para financiar infraestructura; el reto no es la falta de recursos, sino lograr canalizarlos hacia proyectos productivos mediante esquemas que permitan la participación del capital privado”, añadió.
Edificación toma protagonismo
Mientras tanto, el crecimiento del sector se sostendrá en la edificación, particularmente en vivienda, donde se observa un repunte impulsado por políticas públicas y programas de vivienda social.
En este contexto, el aumento en los proyectos habitacionales y la recuperación paulatina de la demanda podrían consolidar a la edificación como el principal motor del sector en el corto plazo.









