El nuevo aeropuerto, desarrollado para Ethiopian Airlines, apunta a convertirse en un hub global con capacidad para 110 millones de pasajeros al año
La firma Zaha Hadid Architects (ZHA) ha dado inicio formal a la construcción del Aeropuerto Internacional de Bishoftu, en Etiopía, un proyecto emblemático concebido como el principal aeropuerto de África para Ethiopian Airlines y que se perfila como el nodo de transporte aéreo más grande del continente.
La ceremonia de colocación de la primera piedra se realizó el pasado 10 de enero de 2026, con la presencia del primer ministro etíope Abiy Ahmed Ali.
Ubicado aproximadamente 40 km al sur de Addis Ababa, este nuevo aeropuerto está diseñado para convertirse en un hub global de aviación, con un plan maestro que contempla múltiples fases de desarrollo, cuatro pistas de vuelo y capacidad para hasta 110 millones de pasajeros al año, superando por mucho la infraestructura actual en la región.
Un proyecto con ambición continental
La primera fase del proyecto planea dar servicio a 60 millones de pasajeros anuales, con una terminal de gran escala y sistemas de operación avanzados que priorizarán la eficiencia del flujo de viajeros, especialmente aquellos en tránsito, ya que se espera que hasta 80% sean pasajeros de conexión entre destinos internacionales sin salir del aeropuerto.
No obstante, más allá de su función aeroportuaria, el proyecto incluye una ‘Airport City’, que integrará usos mixtos como comercio, hotelería y ocio, con un hotel de 350 habitaciones, áreas de restauración y jardines que responden al clima local.
Asimismo, el diseño contempla espacios públicos para la comunidad local, lo que refleja un enfoque integral que va más allá de la mera infraestructura de transporte.
Arquitectura inspirada en el contexto
El diseño del terminal, liderado por ZHA, busca una arquitectura fluida que facilite la navegación y reduzca distancias de transferencia. Los materiales y paletas de color seleccionados se inspiran en la diversidad geográfica de Etiopía, incluyendo referencias al Gran Valle del Rift, que atraviesa la región de Bishoftu.
Además, la planificación responde al clima subtropical templado de la zona, incorporando ventilación natural, protección solar integrada y paisajismo con vegetación nativa de baja necesidad hídrica, lo que refuerza un enfoque sostenible adaptado a las condiciones locales.
Implicaciones para la conectividad africana
Cuando entre en operación completa, estimada para 2030, el Aeropuerto Internacional de Bishoftu no solo será el mayor aeropuerto en África, sino también una pieza clave para consolidar a la región este del continente como un centro de conexiones globales, potenciando el crecimiento del transporte, el turismo y la economía local y regional.









