El recinto cultural se acerca a su finalización y busca redefinir la ópera como un espacio abierto, accesible e integrado al entorno costero
La primera ópera de la ciudad de Busán, la segunda metrópoli más grande de Corea del Sur, diseñada por el estudio noruego Snøhetta, se acerca a su finalización, con la construcción programada para concluir a finales de 2026 y una apertura prevista para 2027.
Un espacio urbano que redefine la ópera
Lejos de ser un recinto cerrado solo para eventos escénicos, este proyecto se concibe como un espacio público vivo e inclusivo que interconecta ciudad, cultura y paisaje.
Situada en terrenos recuperados del mar en el North Port Waterfront, la ópera ocupa una superficie de aproximadamente 48,000 metros cuadrados (m²) e integra no solo sus salas de espectáculo, sino también plazas, paseos, zonas de encuentro y un tejado accesible al público que ofrece vistas panorámicas hacia las montañas y el océano.
Asimismo, el diseño incorpora un auditorio principal con 1,800 asientos, un teatro multipropósito de 300 lugares, espacios de ensayo y servicios públicos.
Además, cuenta con múltiples entradas desde la ciudad y el paseo marítimo, lo que subraya la intención de que el edificio funcione como continuación del espacio urbano, no como un objeto aislado.
Arquitectura del contexto: tierra, agua y cielo
De acuerdo con Snøhetta, la geometría del edificio resultó de un diálogo con el paisaje costero: dos superficies continuas y opuestas configuran su forma. Una curva inferior arqueada ancla la obra al suelo y la conecta con la ciudad y el mar; una superficie superior se eleva hacia el cielo, estableciendo una relación fluida entre elementos naturales y estructura arquitectónica.
Las cuatro esquinas del edificio se proyectan hacia el puerto, reforzando visualmente su contexto marítimo y guiando a los visitantes hacia experiencias abiertas y dinámicas.
Este enfoque busca romper con el estereotipo de la ópera como un recinto elitista, y ponerla como un lugar de encuentro ciudadano, que acoge tanto actividades culturales como momentos cotidianos de la ciudad.
Progreso y horizonte urbano
Con las estructuras principales y el armazón de la fachada ya instalados, la obra avanza hacia fases finales de acabado interior, paisajismo y equipamiento.
Una vez que se complete, la ópera no solo se sumará a la identidad cultural de Busan, sino que también será un catalizador para la regeneración del frente marítimo, un área históricamente industrial que se transforma en un espacio urbano vibrante y accesible.










