Ubicado en Brooklyn, el proyecto de Frida Escobedo integra 105 viviendas y un diseño que privilegia luz natural y espacios comunitarios
La arquitecta mexicana Frida Escobedo debutará en el mercado de vivienda de Nueva York con Bergen, un edificio residencial ubicado en el 323 de Bergen Street, en el barrio de Boerum Hill, Brooklyn.
Se trata de un inmueble de siete niveles que albergan 105 unidades residenciales, las cuales van desde estudios hasta departamentos de cinco habitaciones.
Pero, más allá de la cifra, Bergen destaca por su aproximación arquitectónica: una propuesta que privilegia la relación entre espacio público y privado, la materialidad honesta y la integración con el contexto urbano.
Arquitectura contextual en Brooklyn
Lejos de imponer una volumetría disruptiva, Bergen dialoga con el tejido histórico de Boerum Hill, un vecindario que se caracteriza por sus brownstones y calles arboladas.
La fachada, diseñada por Frida Escobedo, incorpora mampostería artesanal y un sistema modular que respeta la escala del entorno, generando una transición armónica entre la vida urbana y el interior doméstico.
Uno de los elementos más distintivos es la denominada ‘Glass House’, un volumen central acristalado que conecta las dos alas del edificio y permite la entrada de luz natural profunda hacia el corazón del conjunto. Esta pieza no solo articula la circulación, sino que refuerza la noción de comunidad, uno de los ejes conceptuales del proyecto.
Cabe mencionar que cerca del 75% de las unidades cuentan con terrazas privadas o acceso a espacios exteriores, una decisión relevante en un mercado donde la densidad suele limitar el contacto directo con el exterior.
La incorporación de patios y áreas verdes responde a una búsqueda de habitabilidad más humana, coherente con la práctica de Escobedo.
Del espacio cultural al residencial
El proyecto consolida la presencia de Frida Escobedo en Estados Unidos, luego de su designación para intervenir el ala moderna del Museo Metropolitano de Arte (The Met), uno de los encargos culturales más relevantes de su carrera.
Con Bergen, la arquitecta mexicana traslada su lenguaje —caracterizado por el manejo de luz, sombra y espacios intermedios— al ámbito residencial, en un proyecto que apuesta por calidad espacial y permanencia material.









