Más de 60% de las casas se edifican mediante la autoconstrucción, pero el alza de insumos y la falta de planeación encarecen el resultado final
En México, tener casa propia no siempre significa comprar en un fraccionamiento o acceder a un crédito hipotecario. Para millones de familias, la vivienda se construye paso a paso, con recursos propios, tiempo y esfuerzo acumulado durante años.
De hecho, más de 60% de las casas en el país se han edificado mediante procesos de autoconstrucción, ya sea por sus propios dueños o con apoyo familiar.
Sin embargo, el contexto económico ha complicado este modelo. En los últimos años, materiales clave como cemento, acero, tabique y block han registrado incrementos de hasta 35%, superando el crecimiento salarial.
Asimismo, según datos de Materiales San Cayetano Express, actualmente, el costo promedio de construcción de obra nueva en México oscila entre 8,000 y 15,000 pesos por metro cuadrado (m²), dependiendo de la ubicación y la calidad de los insumos.
Construir por etapas, el modelo predominante
La autoconstrucción no responde únicamente a una decisión cultural, sino a una estrategia económica. Familias que no califican para crédito hipotecario o que poseen terrenos heredados optan por edificar de forma progresiva.
No obstante, este proceso puede extenderse hasta 20 años y encarecer la vivienda final hasta en 30% debido a compras fragmentadas y desperdicios.
Pero, más allá del precio de los materiales, el desafío radica en la planeación. Una mala dosificación de mezcla o un error estructural puede traducirse en mayores costos o incluso en riesgos para la seguridad del inmueble.
Un fenómeno estructural de la vivienda en México
En un país donde la vivienda social formal resulta insuficiente frente a la demanda, la autoconstrucción seguirá siendo una pieza central del mercado habitacional. Sin embargo, el entorno inflacionario obliga a transformar la forma de edificar: planear, capacitarse y optimizar recursos ya no es opcional, sino estratégico.
Entre el aumento de costos y la necesidad de proteger cada peso invertido, la diferencia entre una vivienda inconclusa y una casa segura puede estar en la información y la planeación financiera.









