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Repita conmigo: el Infonavit no es gobierno

Columna-Edgar-Rosas

La noche de ayer, (29 de agosto), Mario Macías, titular de la Dirección Sectorial de los Trabajadores (DST) del Infonavit dio la nota. Y es que, el representante del sector obrero en el Instituto hizo un llamado enérgico y contundente: basta de satanizar a la industria y creer que el Infonavit es gobierno.

El mensaje cobró fuerza porque se dio en un marco importante, con la presencia de empresarios y autoridades federales como Armando Rosales: hablamos de la ceremonia de clausura de los trabajos de la Reunión Nacional de la Canadevi Jalisco, que se realizó en Puerto Vallarta.

El llamado respetuoso que realizó Macías refleja la posición de una gran parte del sector de la vivienda, en la que ven con preocupación el mensaje que se repite con frecuencia y que sataniza al sector. Por ello, las palabras de Macías reflejaron esa idea de acabar con el discurso que se ha repetido en algunos eventos públicos, en donde se insiste con la retórica que el pasado fue desastroso y que ese modelo se terminó.

La posición de Macías también puso al centro otra crítica, en la que abunda que algunos funcionarios parecieran tener un doble discurso, en el cual, ante empresarios se asegura una postura de diálogo, acercamiento y cooperación, pero en eventos públicos, con prensa, se cambia el discurso y se arremete contra la otra cara de la industria.

Otro de los temas que sacó a cuenta el Director Sectorial tiene que ver con la visión que pareciera se le quiere dar al Instituto. Y es que, en esta nueva a administración pareciera que se cree que el Infonavit es gobierno.

Macías fue contundente al decir que el Infonavit no es gobierno y pertenece a los trabajadores. Y es que, desde la llegada del nuevo sexenio, pareciera que no se entiende, o no se quiere entender, que efectivamente el Infonavit no es gobierno. Desde el mismo Presidente de la República se ha enviado este mensaje, en donde en cualquier acto se refiere al Instituto como si fuera una dependencia más, y como si existiera una injerencia directa donde los que se propone se debe pasar; sin mencionar que la administración se cuelga las acciones del Instituto como si fuera logro de los funcionarios. “Vamos a hacer, vamos a cambiar,hemos hecho en el Infonavit”, se la ha oído decir al Primer mandatario.

Y para este ejemplo, Mario Macías tocó un punto muy importante: el tema del aumento de los montos. Este caso lo citó a manera de ejemplificar que cualquier decisión que se toma en el organismo afecta directamente a sus dueños: los trabajadores. Y es que enfatizó, si bien se aumentó los montos para una parte de los trabajadores, la decisión afectó el rendimiento de la subcuenta de vivienda.

Por eso, lo dijo categóricamente, esta decisión fue tomada por los trabajadores. Supongo que esta referencia iba encaminada a dejar claro que este programa no debe verse como una victoria sólo del gobierno, sino de los trabajadores, de un tripartimos responsable. Porque si algo es cierto es que a cuestas de ellos (de nosotros) los trabajadores, es que se lanzó este programa.

Y creo que en esa línea la intención era dejar claro que lo que se hace en el Instituto es gracias a los trabajadores y a un tripartismo fuerte.

En este sentido, me quedo con estas palabras que dijo el titular de la DST:

“Los montos máximos de crédito deben verse como lo que es realmente: una decisión de muchísima responsabilidad, una decisión histórica que tomaron los sectores, sobre todo los trabajadores; de haber tomado dinero del fondo para poder apoyar la capacidad de crédito de los trabajadores de menores ingresos, y para evitar que la industria se cayera”.

Y esas últimas palabras son clave: “evitar que la industria se cayera”. Ante un escenario de incertidumbre por la falta de reglas claras, la decisión de los monos fue una bocanada de aire fresco para el sector. Cortesía del Infonavit y su órgano tripartito.

Sobre esta idea me surge una reflexión: con la idea de Sedatu de redireccionar el subsidio, se descobijó por completo al sector de los trabajadores formales que mueven a la economía. Con el argumento que ellos tenían seguridad social, se cambió el paradigma, sin importar que aquí, al igual que en otros sectores, la ayuda es fundamental para los que menos ganan puedan comprar una vivienda. Si se trata de incentivar al mercado formal, se cae en la incongruencia de quitar esa parte de los apoyos a los trabajadores formales.

El hecho es que Mario Macías puso el dedo en la llaga por el bien del sector. Es importante cambiar el discurso y dejar de repetir la retórica. Si la idea es sumar al llamado de unidad que ha puesto sobre la mesa el Presidente, esta postura no abona nada en ese proceso de construir lazos y atender el gran reto llamado vivienda social. Y, por supuesto, entender que el Infonavit no es gobierno y sí parte de un tripartismo, que se construye en conjunto entre empresarios, gobierno y trabajadores, y no utilizar esta retórica de triunfo para tratar de dar mensajes de autoridad, partiendo que se tiene la verdad absoluta.



Editor de Vivienda en Centro Urbano. Egresado de la maestría en Periodismo Político de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (EPCSG). Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Mexicana. Amante de la crónica y el reportaje. Admirador de Vicente Leñero y Miguel Ángel Granados Chapa.