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📊Infografía | Adquirir vivienda, el reto casi inalcanzable para jóvenes mexicanos

¿Cuáles son las oportunidades de los jóvenes por adquirir vivienda?

Los bajos salarios son el principal obstáculo que impide a los jóvenes poder comprar una casa

Contrario a la creencia generalizada, los jóvenes sí contemplan como uno de los objetivos primordiales dentro de sus planes de vida la compra de una vivienda. Sin embargo, la realidad laboral y el bajo nivel de ingresos que se registra en esta población, son parte del obstáculo que impide a este segmento, en especial los llamados millnnials, vean posible concretar la meta y formar un patrimonio a través de comprar una casa.

Con las condiciones laborales que se registran para la población joven, se vuelve casi imposible que una persona pueda comprar vivienda en las principales ciudades del país y sus zonas centrales. Así que, la población joven está condenada a comprar vivienda en las zonas periféricas de las zonas metropolitanas.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2018 que recientemente presentó el Inegi, la población de 20 a 29 años percibe en promedio un ingreso mensual de 6,000 pesos, es decir, 2.3 UMAs; mientras que quienes tienen de entre 30 a 39 años, perciben un ingreso mensual promedio de 7,724 pesos, es decir, 3 UMAs de Ingreso.

En este sentido, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo con cifras al primer trimestre de 2019, en México existen 21 millones 523,819 jóvenes de entre 15 y 34 años que laboran. De este total, 15 millones 496,621 ganan menos de tres salarios mínimos, es decir, menos de 9,241 pesos al mes.

Con esto, 7 de cada 10 jóvenes que trabajan ganan menos de 10,000 pesos al mes, y el resto, es decir, 1 millón 984,326 se ubican con salarios que van de 3 salarios en adelante.

Con este margen de salarios, en donde más de 70% de los jóvenes ganan menos de tres salarios mínimos, ¿les alcanza para comprar una vivienda?

Tomando en cuenta el tabulador que utiliza el Infonavit, los más de 15 millones de jóvenes que ganan menos de tres salarios mínimos podrían aspirar a un crédito de no más 450,000 pesos. Esto, hablando de jóvenes que perciban 10,000 pesos, porque en con ingresos inferiores, el saldo se ajusta.

En el caso de los créditos bancarios, hoy en día, para que una institución financiera privada otorgue un crédito, el interesado debe percibir al menos 9,000 pesos mensuales. Hay algunas opciones, que arrancan en los 7,000 pesos.

Sin embargo, en un ejercicio realizado por este medio a través del simulador de Condusef, para un crédito que permita comprar una casa de 500,000 pesos, el interesado debe comprobar ingresos de al menos 12,000 pesos. Con estos parámetros, para acceder al financiamiento, el interesado debe desembolsar como pago inicial alrededor de 70,000 pesos, que incluye 25,000 pesos de enganche (5% que es el mínimo requerido), para contar con un pago mensual que ronda los 5,500 pesos en un plazo de 20 años.

Y con estos montos, ¿en dónde se puede comprar vivienda?

Si se toma en consideración las principales ciudades del país, es casi imposible que con un salario de menos 20,000 pesos sea posible comprar una vivienda, y las únicas opciones se remiten a las periferias de las zonas metropolitanas.

El caso de la Ciudad de México es el más emblemático. En la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, el precio promedio por vivienda ronda los 4 millones de pesos. Si bien es posible encontrar viviendas desde 1 millón de pesos, son las menos, pues la oferta se concentra en más del 80% en los segmentos medio, residencial y plus, es decir, arriba de 1.9 millones de pesos. Por ello, en la Ciudad de México, la vivienda con valor por debajo de los 800,000 pesos, que es para lo que podría aspirar un joven que gane 20,000 pesos mensuales, simplemente no existe.

 

 



Editor de Vivienda en Centro Urbano. Egresado de la maestría en Periodismo Político de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (EPCSG). Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Mexicana. Amante de la crónica y el reportaje. Admirador de Vicente Leñero y Miguel Ángel Granados Chapa.