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Apostar por México es sinónimo de confianza

Esta semana cumplí formalmente el primer mes de integrarme a la redacción y al equipo de Centro Urbano, el tiempo suficiente para iniciarme en una de las fuentes más nobles y llena de retos para el mercado como es el sector inmobiliario.

Entre coberturas, “bomberazos”, noticias buenas y otras un poco alarmantes, me entusiasma encontrar a una iniciativa privada motivada por un ambiente de positivismo y certidumbre ante los nuevos retos que se avecinan con los cambios de gobierno.

La calma que se generó después del primero de julio cuando más de 30 millones de mexicanos dieron el triunfo a Andrés Manuel López Obrador para dirigir un nuevo proyecto de nación, también mandó señales a los inversionistas nacionales y extranjeros de que en México se seguirá apostando por el beneficio de todo el país.

Y no sólo lo digo yo, lo constata el INEGI en cuyos Indicadores de Confianza Empresarial (ICC) del mes de julio mostraron un crecimiento de 2 puntos respecto al mes anterior, para quedar en un promedio de 50.7 puntos de dicho índice que mide las tendencias y la proyección de negocio en diversos sectores como manufactura, construcción y comercio, que además fueron los que mostraron mayor incremento en este periodo.

Para el sector inmobiliario, el panorama se mantuvo siempre con sigilo y cautela durante el primer semestre, entre tantas incertidumbres que no se le pueden atribuir sólo a AMLO; la presión por las negociaciones del TLCAN, la guerra comercial por los aranceles a la importación del acero y las reconfiguarciones regionales para el libre comercio en el mundo, sin duda abonaron esta “inestabilidad”.

Sin embargo, la inversión tanto nacional como extranjera jamás paró; muchos inmobiliarios incluso aceleraron sus proyectos y se adelantaron a colocar sus desarrollos en zonas que por mucho tiempo han sido cruciales para este mercado, impulsados por diversas actividades como el turismo en el sureste, la industria en el Bajío y el norte y lo comercial en el centro.

Además las recientes colocaciones de Fibras para inversión inmobiliaria en la Bolsa Mexicana de Valores también se ha convertido en un referente de la apertura que se está propiciando en el negocio, un mensaje de “confianza”, “oportunidades” y “certidumbre” que termina por motivar más al sector.

Sin duda se aproxima un gran cierre para este año en planes y proyectos, y muchos más retos para el que sigue. Una oportunidad quizá histórica para hacer sinergia entre las voluntades tanto del sector público como privado para concretar todas esas propuestas que apuestan por lo mejor de nuestro país.

 



Periodista especializado en Comunicación Política y Relaciones Públicas. Me interesa la economía, política, historia y antropología. Estudié en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Tengo experiencia en el sector público y corporativo; soy un nostálgico nacionalista contemporáneo que cree en la grandeza de su país. Asiduo lector de Juan Rulfo, José Revueltas y J. R. R Tolkien.