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Mathias Goeritz consideraba que sin emoción no hay arquitectura

Mathias Goeritz consideraba que sin emoción no hay arquitectura

Su trabajo influyó, entre otros, a Pedro Ramírez Vázquez, Teodoro González de León, Ricardo Legorreta, Luis Barragán

“Para la arquitectura mexicana, Mathias Goeritz fue un baño de libertad que provocó una revolución que transformó mentalmente a estudiantes y arquitectos de México, quienes despertaron a la arquitectura emocional, al privilegiar la emoción por encima de la funcionalidad en los espacios arquitectónicos, lo cual rompió con el lenguaje funcionalista de ese tiempo”, aseguró el arquitecto mexicano Guillermo Díaz Arellano.

El profesor e investigador en el área de Urbanismo Internacional, de la División de Ciencias y Artes para el Diseño en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Azcapotzalco, agregó que Goeritz era un artista y no un teórico; además, por su bagaje cultural que poseía de Europa y de las diversas corrientes artísticas, como el dadaísmo, desconocida en México, cambió la expresión del arte que se producía en nuestro país hasta entonces.

Por lo que en conjunto con Elizabeth Espinosa Dorantes, experta en urbanismo y profesora e investigadora del Departamento de Evaluación para el Diseño en el Tiempo, en el Área de Arquitectura y Urbanismo Internacional de la UAM Azcapotzalco, presentarán el libro ‘Mathias Goeritz. Educación visual y obra’ en donde se abordan las aportaciones del arquitecto.

“Nos propusimos recuperar sus aportaciones, pues es tan relevante la energía planteada por la educación visual al arte y escultura de los espacios públicos, que no queremos perderla, además de resaltar que la principal función de la arquitectura es la emoción, es decir, las paredes no tienen que correr paralelas una a otra ni los techos ser paralelos al piso, sino subir y bajar en busca de desatar la emoción. Quizá ese es el mensaje más fuerte: si no hay emoción, no hay arquitectura, sino mera obra de ingeniería”, destacó Díaz.

Su trabajo transformó la obra de arquitectos mexicanos, como Pedro Ramírez Vázquez, Teodoro González de León, Ricardo Legorreta, Luis Barragán y Sebastián, entre otros.

“Me atrevo a decir que Luis Barragán obtuvo en 1980 el Premio Pritzker, considerado el máximo galardón de la arquitectura, por la influencia que dejó Goeritz en su obra y a la fecha es el único arquitecto mexicano reconocido con la afamada presea», agregó.

Espinosa Dorantes consideró que las propuestas artísticas de la primera mitad del siglo XX fueron clave en la consolidación del arte de vanguardia, ya que impulso un lenguaje artístico menos rígido que llevó, en los años 30 y 40 del siglo pasado, al surgimiento de experiencias significativas, que fomentó una nueva visión del arte, lo cual generó experiencias con un enfoque integral de la realidad.

A esta forma de percibir se le denomina educación a través del arte, con lo que se pretende acercar a los individuos al lenguaje de las disciplinas artísticas, incluido el diseño urbano y arquitectónico, abordado desde un enfoque multidisciplinario.

“Una de las aportaciones del libro fue identificar las tendencias artísticas más influyentes en la formación artística de Mathias Goeritz, enmarcar su formación, el análisis de obras que ejemplifiquen sus conceptos de escultura transitable y habitable, espacio emocional sensitivo y espacio espiritual-práctico. Se consideraron sus propuestas sobre espacio público y arte en el diseño urbano para documentar su presencia e influencia en las obras de artistas y arquitectos mexicanos”, explicó la urbanista.

Lo más representativo de Mathias Goeritz se puede apreciar en las ‘Torres de Satélite’, creadas junto con Luis Barragán; además proyectó el edificio que alberga al ‘Museo Experimental El Eco’; las esculturas ‘Corona del Pedregal’, en el Espacio Escultórico de la Ciudad Universitaria de la UNAM; el ‘Pájaro de fuego’, en Guadalajara; ‘Las Torres’, en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón; ‘El Coco’, en colaboración con Abraham Zabludovsky y Teodoro González de León; asimismo concibió la idea para la creación del espacio escultórico monumental ‘La Ruta de la Amistad’, inaugurada para celebrar los Juegos Olímpicos deportivos y culturales en 1968.

‘Mathias Goeritz. Educación visual y obra’ se presentará el 31 de mayo a las 13:45 horas en el foro 3 de la Plaza Roja de la Unidad Azcapotzalco de la UAM, en San Pablo Xalpa 180, en el marco de la actividades del Librofest Metropolitano 2018.



Egresado de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la carrera en Comunicación, con especialidad en medios escritos. Reportero del desaparecido periódico Nuestro México, en donde cubrió las fuentes delegacionales y Asamblea Legislativa. También trabajó en la Coordinación de Comunicación Social en la delegación Álvaro Obregón. Le gusta leer novelas y cuentos.