{"id":24371,"date":"2015-10-12T16:13:04","date_gmt":"2015-10-12T21:13:04","guid":{"rendered":"http:\/\/centrourbano.com\/?p=24371"},"modified":"2015-10-12T16:13:28","modified_gmt":"2015-10-12T21:13:28","slug":"la-ciudad-la-calle-y-el-agua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/la-ciudad-la-calle-y-el-agua\/","title":{"rendered":"La ciudad, la calle y el agua"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>POR LORETA CASTRO-REGUERA MANCERA<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Para la gran mayor\u00eda de quienes habitamos en la Ciudad de M\u00e9xico es bien conocida la historia de su m\u00edtica fundaci\u00f3n: en el islote rodeado de agua, donde los antiguos aztecas encontraron un \u00e1guila parada sobre un nopal devorando una serpiente. Sea esta la verdadera historia atr\u00e1s de la urbe que ha crecido sobre el agua o no, el hecho es que al conjunto de infraestructuras, espacio p\u00fablico y edificaciones que conforman nuestra ciudad, subyace el suelo l\u00edquido propio de un sistema lacustre. Esta condici\u00f3n ha determinado hist\u00f3ricamente las transformaciones de la megal\u00f3polis en la que hoy residimos m\u00e1s de 20 millones de personas.<\/p>\n<p>La antigua ciudad de los lagos, la Gran Tenochtitl\u00e1n, no tuvo m\u00e1s remedio que adecuarse a su contexto natural a partir de una cuidadosa lectura del mismo. Los fundadores de la ciudad prehisp\u00e1nica retomaron el sistema de <em>chinampas<\/em> y canales de sus vecinos <em>xochimilcas<\/em> e hicieron de \u00e9l la estructura a partir de la cual se desarroll\u00f3 esta urbe. Desde aquellos tiempos, los habitantes del centro del lago han mantenido una continua lucha con el agua. A pesar de la nobleza de la red canalera como amortiguadora de inundaciones, \u00e9stas siempre han sucedido. A causa de las peri\u00f3dicas crecidas del lago de Texcoco, los Aztecas crearon grandes infraestructuras multifuncionales como los albarradones o diques que funcionaban para separar las aguas dulces de las salobres, las zonas m\u00e1s altas de las m\u00e1s bajas del lago, comunicar tierra firme con las islas y, en ocasiones como es el caso del acueducto de Chapultepec, transportar agua dulce de los manantiales hacia el centro de la ciudad. El conjunto de todas estas construcciones\u00a0 manten\u00eda un equilibrio entre el medio urbano y el natural.<\/p>\n<p>En caso de que se est\u00e9n imaginando lo maravillosa que podr\u00eda ser nuestra ciudad si hubi\u00e9ramos sabido entender la filosof\u00eda de sus antiguos habitantes, les recuerdo que entonces s\u00f3lo viv\u00edan en ella 300,000 personas, cuando el d\u00eda de hoy somos millones m\u00e1s. Adem\u00e1s, sufrimos un importante evento hist\u00f3rico, la conquista, donde todos los habitantes de este pa\u00eds, incluidos los conquistadores, inventamos una nueva manera de coexistir. Para lograrlo, fue necesario transformar casi todos los sistemas para generar nuevas formas de habitar.<\/p>\n<p>A la Ciudad de M\u00e9xico le quedan muy pocos vestigios de su pasado lacustre, aunque a\u00f1o con a\u00f1o lo recordamos durante varios d\u00edas, durante la \u00e9poca de lluvias, cuando flotamos por sus aguas en autom\u00f3viles en vez de trajineras\u2026 La ciudad se ha transformado dr\u00e1sticamente, suponiendo haber ganado la lucha contra el agua y logrando ser resiliente a trav\u00e9s de enormes inversiones en infraestructura hidr\u00e1ulica. El d\u00eda de hoy habitamos en la ciudad de piedra y tierra, aparentemente seca pero vulnerable a las inundaciones urbanas y a los terremotos que causan importantes cat\u00e1strofes por las condiciones geol\u00f3gicas del suelo (acuoso).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significan estas amenazas para nosotros que habitamos esta ciudad? \u00a0\u00bfAcaso somos v\u00edctimas de una situaci\u00f3n que nos sobrepasa? A la Ciudad de M\u00e9xico la construyeron sus habitantes, la transformaron ellos mismos y, por lo tanto, tambi\u00e9n en ellos, o sea en nosotros, est\u00e1 la posibilidad de hacerla mutar nuevamente. \u00bfC\u00f3mo? Compartiendo responsabilidad, entendiendo que es nuestra casa y por lo tanto, que tenemos derecho y obligaci\u00f3n de mantenerla.<\/p>\n<p>La ciudad de los canales y<em> chinampas<\/em> dif\u00edcilmente se puede recuperar. A\u00fan as\u00ed existen formas diferentes de convertir a esta megal\u00f3polis en un gran sistema amortiguador de inundaciones. La respuesta no est\u00e1 \u00fanicamente en construir enormes tuber\u00edas que desalojen al agua de la cuenca, sino en entender el potencial que tiene la red de calles y avenidas de ser una gran esponja capaz de almacenar el l\u00edquido y liberarlo paulatinamente: en ocasiones dentro de la misma ciudad y, en caso de que no se requiera, hacia el drenaje.<\/p>\n<p>La calle, como parte del gran sistema de movilidad de la ciudad, es quiz\u00e1 la infraestructura que mayor potencial tiene de funcionar en diversos \u00e1mbitos. Es el espacio p\u00fablico por excelencia, sostiene el transporte vehicular y peatonal, motorizado y no motorizado y, a ella subyacen los sistemas de drenaje y agua potable. El gran problema es que en muy pocas ocasiones la entendemos como capaz de albergar todos estos elementos, a pesar de que as\u00ed suceda. Sin embargo, solamente hace falta un poco de imaginaci\u00f3n y apertura para entender lo evidente.<\/p>\n<p>El d\u00eda de hoy la Ciudad de M\u00e9xico est\u00e1 preparada para mutar. Los importantes proyectos urbanos que se han desarrollado en los \u00faltimos a\u00f1os demuestran la disposici\u00f3n de la ciudadan\u00eda para aceptar el cambio. Una destacada oportunidad para entender la elasticidad y potencial de la calle es la necesaria transformaci\u00f3n de la Avenida Chapultepec. Ojo, no como una mega estructura, r\u00edgida, que determina un modo de uso con fecha de caducidad (m\u00e1ximo 40 a\u00f1os), que niega la flexibilidad de la calle para regenerar el tejido urbano y bloquea la comunicaci\u00f3n entre las colonias aleda\u00f1as. M\u00e1s bien entendiendo la capacidad que tiene la superficie, a nivel de piso para generar mejor espacio p\u00fablico, para almacenar temporalmente grandes vol\u00famenes de agua, para potenciar los usos de suelo y generar oportunidades de negocio, para hacer m\u00e1s eficiente la manera en la que se mueve la gente por y a trav\u00e9s de ella, y para vincular el tejido urbano y todo un sistema de movilidad tanto peatonal como vehicular.<\/p>\n<p>Entender a la calle como una estructura multifuncional va m\u00e1s all\u00e1 de volver a la ciudad lacustre. Es necesario tener una visi\u00f3n a largo plazo y comprender la el futuro que se debe generar para La Ciudad de M\u00e9xico. Quienes aqu\u00ed vivimos somos capaces de transformarla nuevamente para hacer de ella un sitio con la posibilidad de albergar las actividades del siglo XXI, XXII, XXIII\u2026 Claro, sin olvidar su contexto natural, su historia y todas las estrategias que, a trav\u00e9s de los a\u00f1os, se han utilizado para habitarla.<\/p>\n<p><strong>LORETA CASTRO-REGUERA MANCERA<\/strong> es arquitecta por la Facultad de Arquitectura de la UNAM. Tiene una maestr\u00eda en arquitectura en Suiza y otra en Dise\u00f1o Urbano en la Harvard Graduate School of Design. Ha desarrollado investigaci\u00f3n en diferentes pa\u00edses del mundo con el tema dise\u00f1o urbano y agua. Actualmente es directora de Taller Capital, un despacho de arquitectura dedicado a la arquitectura y el dise\u00f1o urbano. Adem\u00e1s es coordinadora del Taller H\u00eddrico Urbano de la UNAM donde continuamente se exploran temas de ciudad y agua desde el punto de vista acad\u00e9mico.<\/p>\n<p><a href=\"mailto:lcr@tallercapital.mx\">lcr@tallercapital.mx<\/a><\/p>\n<p>@loretacrm<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>POR LORETA CASTRO-REGUERA MANCERA Para la gran mayor\u00eda de quienes habitamos en la Ciudad de M\u00e9xico es bien conocida la historia de su m\u00edtica fundaci\u00f3n: en el islote rodeado de agua, donde los antiguos aztecas encontraron un \u00e1guila parada sobre un nopal devorando una serpiente. 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