{"id":152753,"date":"2025-01-14T10:19:29","date_gmt":"2025-01-14T16:19:29","guid":{"rendered":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/?p=152753"},"modified":"2025-01-14T10:19:29","modified_gmt":"2025-01-14T16:19:29","slug":"construir-un-millon-de-viviendas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/","title":{"rendered":"Construir un mill\u00f3n de viviendas"},"content":{"rendered":"<p><em>Por Gustavo L\u00f3pez Padilla*<\/em><!--more--><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><strong>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/strong>Hay que aprender de la experiencia,\u00a0no podemos equivocarnos otra vez.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Entre las responsabilidades del Estado, se cuentan aquellas en las que se deben crear y proteger las condiciones sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas y materiales, para que la vida cotidiana de sus gobernados se desarrolle en paz de la mejor, mas armoniosa y creativa manera posible. Como parte sustancial de estas responsabilidades, el Estado debe promover y llevar a cabo proyectos nacionales, que tengan que ver con el desarrollo de las ciudades y tambi\u00e9n del campo, de tal suerte que haya lugares para las buenas y diversas experiencias sociales, pensando en el bienestar colectivo. Como parte importante del compromiso social-urbano del Estado, se debe promover la construcci\u00f3n de viviendas, obras sustanciales dentro de los \u00e1mbitos de las ciudades, teniendo en cuenta al conjunto de la sociedad, pero sobretodo pensando en las necesidades y requerimientos de los grupos de menores ingresos, que forman parte de la clase media y la de los trabajadores. En este sentido, el Gobierno Mexicano ha anunciado recientemente un programa, con el que se plantea construir a lo largo del naciente sexenio, un mill\u00f3n de viviendas, a realizarse en distintas localidades de la Rep\u00fablica Mexicana.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Aunque la propuesta resulta insuficiente para las necesidades reales, actuales del pa\u00eds, que pueden rondar los ocho millones de viviendas, de las cuales el 20% corresponden a nuevas construcciones y el 80 % se refiere a la necesidad de mejoras y ampliaciones en los hogares existentes, no deja de ser importante e interesante el anuncio y la voluntad pol\u00edtica de construir un mill\u00f3n de viviendas. Pero aqu\u00ed surgen de inmediato algunas interrogantes, en el sentido de c\u00f3mo se va a llevar a cabo el programa de estas viviendas anunciadas. \u00bfA partir de que criterios pol\u00edticos, sociales, culturales, urbanos, arquitect\u00f3nicos y de reglamentaci\u00f3n edificatoria, se va a instrumentar la realizaci\u00f3n de los proyectos ejecutivos necesarios y sus construcciones materiales? Y aqu\u00ed aparece de entrada la siguiente consideraci\u00f3n fundamental,\u00a0<strong>no podemos nuevamente equivocarnos en la ejecuci\u00f3n proyectual y construcci\u00f3n de estas viviendas anunciadas<\/strong>. Para la ejecuci\u00f3n del nuevo programa, debemos tomar en cuenta una seria valoraci\u00f3n cr\u00edtica y reflexiva, de las buenas practicas y buenos resultados de los proyectos realizados en la arquitectura mexicana, en materia de vivienda social colectiva, entre los a\u00f1os treinta y mediados de los a\u00f1os ochenta del siglo pasado, hechos proyectuales ampliamente reconocidos nacional e internacionalmente y evitar a toda costa los errores catastr\u00f3ficos de las\u00a0<strong>construcciones<\/strong>, mal ejecutadas a lo largo de los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>En primer t\u00e9rmino me parece relevante, que el Estado Mexicano, de nueva cuenta, asuma la responsabilidad pol\u00edtica directa de la gesti\u00f3n, administraci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de la realizaci\u00f3n de los proyectos respectivos y su ejecuci\u00f3n material, teniendo en cuenta la participaci\u00f3n de distintas entidades gubernamentales o privadas, que pueden colaborar en el desarrollo de los proyectos o la ejecuci\u00f3n material de las obras. Pero el Estado debe ser el principal responsable de todo el proceso, desde sus inicios, hasta la valoraci\u00f3n de los resultados finales. Vale la pena apuntar que los encargados del programa, no deben ser solo pol\u00edticos o administradores que van a controlar datos y resultados, sino que debe haber entre los ejecutantes del programa de construir un mill\u00f3n de viviendas, soci\u00f3logos, urbanistas, arquitectos y paisajistas calificados, que tomen en cuenta que las obras a realizarse, deben contribuir de la mejor manera posible a consolidar y mejorar los tejidos y las calidades materiales habitables de las ciudades y que las viviendas resultantes no sean simplemente construcciones. Hay una diferencia sustancial entre construir y hacer arquitectura. Hacer arquitectura no es solo construir cualquier cosa, amorfa y anodina, como ha sucedido en materia de vivienda social, durante los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os en nuestro pa\u00eds, implica valores sociales, culturales y compositivos, de tal suerte de hacer antes que nada ciudad, mejorar y enriquecer la imagen, personalidad y calidad de vida urbana preexistente de las ciudades, generar cultura construida y vivencial. El fin primordial con las viviendas a construirse, es desde luego dotar a las gentes de espacios que resuelvan de manera amable, eficiente y funcional sus necesidades habitables, que puedan en sus interiores resguardarse y desarrollar ah\u00ed sus mejores capacidades creativas y productivas, que se consoliden y enriquezcan los lazos familiares y que finalmente sientan esos espacios como suyos, que forman parte de su patrimonio material y cultural, que incentiven su sentido de cuidado y pertenencia a un lugar y se sientan plenamente orgullosos de contar con el patrimonio de esas viviendas.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Sabiendo de la escasez actual de territorios bald\u00edos en las ciudades, un elemento clave en todo esto, tiene que ver con la ubicaci\u00f3n y escala de los proyectos a realizar. Es importante que los proyectos se ubiquen preferentemente en el \u00e1mbito interior de las ciudades y no particularmente en sus periferias, tratando de evitar en la medida de lo posible, nuevos crecimientos horizontales, expansivos urbanos territoriales, lejos de los equipamientos fundamentales de las mismas ciudades, ocupando espacios que se debieran conservar naturales. Se trata de crecer hacia adentro, pudiendo pensar incluso en terrenos deficientemente ocupados, derribando lo existente, mejorando las densidades construidas, para dar oportunidades de nuevas viviendas, en primer lugar a los habitantes originales y sumando nuevos ocupantes, tratando de aprovechar las infraestructuras y contextos preexistentes, en materia de vialidades, transporte, agua potable, drenaje, electricidad, servicios y equipamientos. No se trata solo de destruir para construir, se plantea que los nuevos proyectos respeten las memorias culturales y construidas en los lugares seleccionados, se integren de la mejor manera a los tejidos preexistentes, mejorando y enriqueciendo sus calidades formales, de imagen, sociales, culturales, arquitect\u00f3nicas y urbanas. Evidentemente se deben evitar localizaciones que impliquen riesgos, como predios cerca de los cursos de los r\u00edos, lagos y lagunas que se pueden inundar. Zonas pantanosas y lugares con fuertes pendientes, que pueden tener deslaves. Y cualquiera podr\u00eda decir que las consideraciones anteriores son demasiado obvias para ser necesariamente enunciadas, pero las experiencias reales construidas nos dicen que a los pol\u00edticos y a los ambiciosos promotores, esto en muchas ocasiones les tiene sin cuidado y los resultados y tragedias que se suceden cotidianamente en nuestras ciudades construidas, afectando a miles de habitantes en sus patrimonios, nos lo confirman.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Se deberian procurar proyectos de escalas peque\u00f1as y medias, que se puedan administrar con eficiencia y facilidad por sus habitantes, insert\u00e1ndolos en las ciudades a manera de acupuntura urbana, en diferentes zonas de las ciudades, garantizando as\u00ed su mejor inserci\u00f3n en los tejidos preexistentes. Se deberian emplear preferentemente densidades medias de edificaciones, que resultan en obras que cuentan con entre tres y cinco niveles. Se deber\u00edan proponer mezclas de diferentes niveles sociales, culturales y econ\u00f3micos, para incentivar el intercambio de la riqueza cultural y colectiva de las ciudades. Los proyectos propuestos deber\u00edan contemplar, no solo construir viviendas, sino que en la medida de lo posible se pueda contar tambi\u00e9n con nuevos espacios p\u00fablicos, ricos, diversos, que fomenten las relaciones de vida colectivas. Espacios que pueden ser calles, plazas e incluyendo desde luego jardines, todo esto en la escala y medida de cada proyecto, pero siempre estos espacios p\u00fablicos debieran existir. Espacios p\u00fablicos de calidad, que generen lugares identificables, que puedan llegar a ser en el tiempo entra\u00f1ables, incluso porque no, hasta patrimoniales. De la suma de peque\u00f1os espacios verdes y colectivos se van mejorando las calidades habitables y ambientales de las ciudades. Salir a la calle debiera ser un hecho natural, sosegado, pac\u00edfico, cotidiano, amable y enriquecedor, para encontrarse y convivir con los vecinos.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">La seguridad del barrio se garantiza de alguna manera con la presencia colectiva. Los conocedores de las ciudades han confirmado que una buena calle, con las banquetas adecuadas y mezclas de usos del suelo, generan una buena, segura y enriquecedora experiencia urbana colectiva. Ojal\u00e1 y alg\u00fan d\u00eda recuperemos aquellas calles de la infancia, en las cuales siendo ni\u00f1os, sal\u00edamos a jugar sin preocupaciones, con seguridad y sin miedo. Nuestros hijos y nuestros nietos nos lo agradecer\u00e1n. Los proyectos adem\u00e1s, se deben plantear abiertos y relacionados con los tejidos urbanos preexistentes, haciendo ciudad, evitando los conjuntos cerrados, que no hacen ni contribuyen a la riqueza y convivencia urbana. Se deber\u00eda de tratar de nuevos tejidos urbanos, que puedan ser libremente recorridos, sobre todo a pi\u00e9 por toda la comunidad urbana. Deber\u00edan de existir tambi\u00e9n, algunos programas gubernamentales paralelos, que a diferentes escalas contemplen la construcci\u00f3n de adicionales equipamientos de diferentes tipos. El crecimiento poblacional y sus viviendas, demandan naturalmente comercios, escuelas, lugares de entretenimiento, de salud y servicios administrativos. Hay que evitar los lugares dormitorio, aislados y procurar ciudades, con mezclas sociales y de usos del suelo, en donde las calles y sobre todo pensando en los peatones, se conviertan en lugares de encuentro e intercambio sociales. Las viviendas deben contar con comercios y servicios primarios de proximidad. La experiencia nos dice tambi\u00e9n que las viviendas sin gracia formal, visual y habitable, sin equipamientos, sin espacios p\u00fablicos y lejos de las oportunidades de trabajo, terminan siendo abandonadas por millones, significando con ello un gran fracaso, una p\u00e9rdida social y econ\u00f3mica vergonzosa.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Luego entonces los proyectos arquitect\u00f3nicos de las viviendas deben ser tambi\u00e9n funcionales y bellos, aunque esto \u00faltimo sea subjetivo y discutible, dejando atr\u00e1s la idea horrible de cajas anodinas con agujeros, que la gente habita sin remedio y casi como un castigo. Las viviendas debieran ser en la medida de lo posible flexibles, que se puedan reconfigurar en el tiempo, cuando haya cambios familiares o de sus distintos ocupantes. Ser\u00e1 bueno que cuenten no solo con espacios interiores, sino tambi\u00e9n con algunos exteriores como terrazas o balcones, con algunos elementos vegetales, ya sea en estos lugares o en sus azoteas, que como se ha comprobado, ayudan tambi\u00e9n a la mejora de la vida en tiempos dif\u00edciles de salud p\u00fablica. Los proyectos debieran contar con una calidad proyectual que permitiera contribuir a mejorar las calidades habitables e im\u00e1genes urbanas en nuestras ciudades. Tanto las propuesta urbanas como los proyectos arquitect\u00f3nicos los deben realizar profesionales serios, expertos, bien capacitados, creativos, sensibles, coordinados y regulados por las autoridades correspondientes, que tambi\u00e9n deben saber del tema, evitando que pol\u00edticos sin experiencia, promotores y constructores sean los responsables \u00fanicos de ello. Est\u00e1 ampliamente probado, que a los constructores y promotores lo que les interesa es cuantos metros c\u00fabicos de concreto van a colar y en cuanto se van a incrementar sus chequeras. Las calidades habitables de las ciudades y sus arquitecturas les tienen sin cuidado, para ellos solo se trata de un negocio que debe ser ampliamente rentable y dejar dinero pronto. La realizaci\u00f3n de los proyectos debe ser razonablemente rentable, pero pensando tambi\u00e9n en la calidad de sus resultados.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Se deber\u00edan combinar diferentes tipolog\u00edas de viviendas, pensando desde las necesidades de las tradicionales familias nucleares, pero pensando tambi\u00e9n en los otros tipos de familias actuales. Pensar adem\u00e1s en los j\u00f3venes, los adultos y las personas solas. Esto nos lleva a combinar razonablemente varios tipos de viviendas, con distintos costos y \u00e1reas construidas, cantidades y cualidades de espacios interiores. En los proyectos tanto urbanos como arquitect\u00f3nicos se deben poner en pr\u00e1ctica los conocimientos y tecnolog\u00edas mas avanzados en materia de sostenibilidad. Aprovechar la luz natural, regular las incidencias del sol y sus ganancias de calor, inducir las ventilaciones naturales cruzadas, aprovechar las aguas de lluvia, reciclar las aguas residuales y la basura, utilizar energ\u00edas renovables como las del sol, las e\u00f3licas y el hidr\u00f3geno. Procurar la mayor cantidad de distintos espacios verdes y utilizar materiales de construcci\u00f3n producidos en la medida de lo posible como sustentables. Materiales durables, resistentes a los embates de la naturaleza como sismos o huracanes, que puedan ser de f\u00e1ciles reparaciones y mantenimiento y que envejezcan en el tiempo con dignidad.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Al final del camino, los proyectos resultantes debieran generar en el tiempo orgullo, cultura y sentido de pertenencia para la sociedad, para sus habitantes en lo particular y tambi\u00e9n para la arquitectura mexicana contempor\u00e1nea, como sucedi\u00f3 entre los a\u00f1os treinta y mediados de los ochenta del siglo pasado, con un buen conjunto de proyectos realizados en ese tiempo, dejando atr\u00e1s las experiencias nefastas que nos averg\u00fcenzan de los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os y que no han resuelto las necesidades de viviendas para millones de mexicanos y que han significado grandes inversiones mal realizadas y al final casi perdidas.\u00a0<strong>No nos podemos equivocar otra vez, sabemos lo que hay que hacer y sabemos como hacerlo, lo hemos demostrado.<\/strong>\u00a0Las prisas y compromisos sexenales no deben ser el com\u00fan denominador del programa. No se trata de inaugurar cualquier cosa a cualquier precio y a medio terminar para salir r\u00e1pidamente en la fotograf\u00eda y tratar de capitalizarla en los tiempos electorales. Los pol\u00edticos se van y las ciudades y los ciudadanos nos quedamos con los resultados, que disfrutamos o padecemos. Hay que emplear los tiempos razonables para hacerlo bien, profesionalmente. En todo esto, todos somos corresponsables, sociedad y gobierno y el juicio de la historia no perdona, cada qui\u00e9n ocupara el lugar que le corresponde. Se trata con los programas de vivienda de crear lugares para la vida.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" data-adtags-visited=\"true\"><b>*Gustavo L\u00f3pez Padilla<br \/>\n<\/b><strong>Arquitecto<br \/>\n<\/strong><a href=\"https:\/\/navegandolaarquitectura.wordpress.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>navegandolaarquitectura.wordpress.com<\/strong><\/a><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Gustavo L\u00f3pez Padilla*<\/p>\n","protected":false},"author":79,"featured_media":152754,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"inline_featured_image":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[242,5],"tags":[22585,22859,163,159],"class_list":["post-152753","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-invitado","category-opinion","tag-en-la-opinion-de","tag-navegando-en-la-arquitectura","tag-opinion","tag-viviendas"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Construir un mill\u00f3n de viviendas<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Entre las responsabilidades del Estado, se cuentan aquellas en las que se deben crear y proteger las condiciones sociales\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Construir un mill\u00f3n de viviendas\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Entre las responsabilidades del Estado, se cuentan aquellas en las que se deben crear y proteger las condiciones sociales\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Centro Urbano\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2025-01-14T16:19:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"635\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"635\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Columnista invitado\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@CentroUrbano\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@CentroUrbano\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Columnista invitado\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"11 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Columnista invitado\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f\"},\"headline\":\"Construir un mill\u00f3n de viviendas\",\"datePublished\":\"2025-01-14T16:19:29+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/\"},\"wordCount\":2300,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png\",\"keywords\":[\"En la opini\u00f3n de\",\"Navegando en la Arquitectura\",\"Opini\u00f3n\",\"Viviendas\"],\"articleSection\":[\"En la opini\u00f3n de\",\"Opini\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/\",\"name\":\"Construir un mill\u00f3n de viviendas\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png\",\"datePublished\":\"2025-01-14T16:19:29+00:00\",\"description\":\"Entre las responsabilidades del Estado, se cuentan aquellas en las que se deben crear y proteger las condiciones sociales\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png\",\"width\":635,\"height\":635,\"caption\":\"Construir un mill\u00f3n de viviendas\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construir-un-millon-de-viviendas\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Construir un mill\u00f3n de viviendas\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\",\"name\":\"Centro Urbano\",\"description\":\"Medio especializado en los sectores vivienda, inmobiliario, construcci\u00f3n, arquitectura y urbanismo.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\",\"name\":\"Centro Urbano\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/web_CU_logo-1.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/web_CU_logo-1.png\",\"width\":350,\"height\":91,\"caption\":\"Centro Urbano\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/portalcentrourbano\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/CentroUrbano\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/centro_urbano\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.linkedin.com\\\/company\\\/centro-urbano\\\/\",\"http:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/user\\\/portalcentrourbano\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f\",\"name\":\"Columnista invitado\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Columnista invitado\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/author\\\/columnista-invitado\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Construir un mill\u00f3n de viviendas","description":"Entre las responsabilidades del Estado, se cuentan aquellas en las que se deben crear y proteger las condiciones sociales","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Construir un mill\u00f3n de viviendas","og_description":"Entre las responsabilidades del Estado, se cuentan aquellas en las que se deben crear y proteger las condiciones sociales","og_url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/","og_site_name":"Centro Urbano","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano","article_published_time":"2025-01-14T16:19:29+00:00","og_image":[{"width":635,"height":635,"url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png","type":"image\/png"}],"author":"Columnista invitado","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@CentroUrbano","twitter_site":"@CentroUrbano","twitter_misc":{"Escrito por":"Columnista invitado","Tiempo de lectura":"11 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/"},"author":{"name":"Columnista invitado","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/person\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f"},"headline":"Construir un mill\u00f3n de viviendas","datePublished":"2025-01-14T16:19:29+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/"},"wordCount":2300,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png","keywords":["En la opini\u00f3n de","Navegando en la Arquitectura","Opini\u00f3n","Viviendas"],"articleSection":["En la opini\u00f3n de","Opini\u00f3n"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/","name":"Construir un mill\u00f3n de viviendas","isPartOf":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png","datePublished":"2025-01-14T16:19:29+00:00","description":"Entre las responsabilidades del Estado, se cuentan aquellas en las que se deben crear y proteger las condiciones sociales","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#primaryimage","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png","contentUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Diseno-sin-titulo-1-27-635x635-1-1-1-1-1-6-1.png","width":635,"height":635,"caption":"Construir un mill\u00f3n de viviendas"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construir-un-millon-de-viviendas\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Construir un mill\u00f3n de viviendas"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#website","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/","name":"Centro Urbano","description":"Medio especializado en los sectores vivienda, inmobiliario, construcci\u00f3n, arquitectura y urbanismo.","publisher":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization","name":"Centro Urbano","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/web_CU_logo-1.png","contentUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/web_CU_logo-1.png","width":350,"height":91,"caption":"Centro Urbano"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano","https:\/\/x.com\/CentroUrbano","https:\/\/www.instagram.com\/centro_urbano\/","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/centro-urbano\/","http:\/\/www.youtube.com\/user\/portalcentrourbano"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/person\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f","name":"Columnista invitado","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","caption":"Columnista invitado"},"url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/author\/columnista-invitado\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=152753"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":152755,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/152753\/revisions\/152755"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/152754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=152753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=152753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=152753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}