{"id":121802,"date":"2021-09-13T12:38:09","date_gmt":"2021-09-13T17:38:09","guid":{"rendered":"https:\/\/centrourbano.com\/?p=121802"},"modified":"2021-09-13T16:32:22","modified_gmt":"2021-09-13T21:32:22","slug":"construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/","title":{"rendered":"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Carmen Contreras*<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>En el Primer Parlamento de las Mujeres de la Ciudad de M\u00e9xico (2019) present\u00e9 una iniciativa para reformar los art\u00edculos 10, 11 y 35 del Reglamento de Construcciones de la Ciudad de M\u00e9xico. Este es un Reglamento \u201csui generis\u201d porque no est\u00e1 vinculado o se deriva de alguna Ley. Es la clase de ordenamientos cuya modificaci\u00f3n, de acuerdo a la Ley Org\u00e1nica del Poder Ejecutivo y la Administraci\u00f3n P\u00fablica de la Ciudad de M\u00e9xico, recae en el Poder Ejecutivo a trav\u00e9s de un decreto.<\/p>\n<p>Los argumentos de esta iniciativa se encuentran en considerar al acoso callejero como una violencia sexual que restringe el derecho a una movilidad segura en el espacio p\u00fablico. De la misma forma busca reconocerlo como un problema social que requiere de acciones para la transformaci\u00f3n educativa y cultural y no solamente punitivas, ya que estas \u00faltimas llegan a criminalizar a los hombres que se encuentran bajo la condena de prejuicios clasistas. Me refiero a los hombres trabajadores de la construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Desde una comprensi\u00f3n amplia del acoso callejero como un tipo de violencia sexual, en sus dimensiones social, cultural, espacial, pol\u00edtica y econ\u00f3mica, su abordaje no puede ser solamente punitivo y llevar a un umbral de riesgo a las personas que sobreviven y viven de manera precaria en la Ciudad de M\u00e9xico. Un ordenamiento que busque erradicar un problema y abra otros es un ordenamiento que no tiene en cuenta estas dimensiones y la pluralidad de quienes est\u00e1n presentes en el espacio p\u00fablico. De igual forma, la aplicaci\u00f3n de una norma sembrada en tierras corruptas suele tener frutos envenenados para las personas con menos recursos para acceder a sus derechos.<\/p>\n<p>Por ello las modificaciones que propuse se orientan a formar redes de responsabilidad entre actores que ocupan el espacio p\u00fablico. Aunque el Reglamento de Construcciones de la Ciudad de M\u00e9xico define cu\u00e1les son las barreras materiales que impiden caminar libre y segura a una persona durante los procesos de construcci\u00f3n, adem\u00e1s debe establecer la responsabilidad de generar entornos seguros en las obras proporcionando espacios iluminados, evitando que los residentes tengan comportamientos inapropiados en los predios durante y despu\u00e9s de sus horas de trabajo, implementando alertas al servicio de personas vecinas y trabajadores de la construcci\u00f3n para recurrir a las polic\u00edas de proximidad en caso de alg\u00fan hecho violento en la calle.<\/p>\n<p>Pensando m\u00e1s all\u00e1 de las buenas intenciones para que las mujeres transitemos cerca de una obra sin sentir miedo, incomodidad o cambiando nuestros trayectos para \u201cno tener que pasar por ah\u00ed donde hay un lodazal, un grupo de se\u00f1ores que nos van a acosar o una zanja\u201d, es necesario que las o los Directores Responsables de Obra (DRO) se capaciten en derechos de las mujeres a una ciudad segura y accesible.<\/p>\n<p>Dicha capacitaci\u00f3n debe ser obligatoria para su registro como DRO. Deben ser sujetos obligados a tener visible, -junto a la licencia de construcci\u00f3n-, su registro de obra \u201csocialmente responsable para erradicar la violencia contra las mujeres\u201d y que esto signifique que est\u00e1n generando entornos seguros para toda persona y que han replicado entre sus pares lo que aprendieron en su propia capacitaci\u00f3n. De esta forma tambi\u00e9n se evita criminalizar a los trabajadores que son objeto de discriminaci\u00f3n (de personas vecinas) y de abusos (de las polic\u00edas), ya que la responsabilidad directa ser\u00eda del DRO.<\/p>\n<p>En este modelo, las obras de construcci\u00f3n al identificarse como socialmente responsables para erradicar la violencia contra las mujeres, deber\u00e1n crear puntos de seguridad (bajo una obligaci\u00f3n administrativa) para dejar en las inmediaciones de las obras terminadas infraestructuras permanentes de seguridad como los botones de alerta, las luminarias, los postes para internet p\u00fablico y se\u00f1alamientos para encontrar f\u00e1cilmente las paradas y estaciones de transporte cercanas.\u00a0 Se trata de distribuir de manera justa la carga de inversi\u00f3n p\u00fablica y privada para los entornos seguros con perspectiva de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>El sector de la construcci\u00f3n genera empleos e inversiones en el suelo urbano y se beneficia de este. La Constituci\u00f3n local define que las plusval\u00edas urbanas\u00a0parten de un principio de corresponsabilidad para que los constructores se hagan cargo del impacto en las colonias o contribuyan a su mejora a trav\u00e9s de infraestructuras y espacios p\u00fablicos. Sin embargo, este concepto no se restringe a lo econ\u00f3mico. Los impactos de las actividades de construcci\u00f3n tambi\u00e9n tienen que ver con la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y la posibilidad de mejorarlo en un sentido social. Pueden contribuir a mejorar los entornos urbanos, no solo al final de la ejecuci\u00f3n de edificaciones, tambi\u00e9n pueden convertirse en actores participantes de la seguridad ciudadana mientras construyen. En este sentido, el Reglamento de Construcciones de la Ciudad de M\u00e9xico puede ser un mecanismo para lograr la corresponsabilidad necesaria a partir de recuperar nuestras experiencias como mujeres al caminar.<\/p>\n<a href=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Imagen1-3.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-121803 \" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Imagen1-3.jpg\" alt=\"\" width=\"589\" height=\"700\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Imagen1-3.jpg 766w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Imagen1-3-253x300.jpg 253w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/><\/a>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Texto y fotograf\u00eda: Carmen Contreras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>*Directora de Perspectivas de IG y Consultora en Desarrollo Urbano con Perspectiva de G\u00e9nero<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/twitter.com\/Utopia_Urbana\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>@Utopia_Urbana<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carmen Contreras*<\/p>\n","protected":false},"author":79,"featured_media":121804,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"inline_featured_image":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5817,5,82],"tags":[17738,1365,2016,503],"class_list":["post-121802","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-urbanismo","category-opinion","category-urbanismo","tag-carmen-contreras","tag-construcciones","tag-mujeres","tag-obras"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Los impactos de las actividades de construcci\u00f3n tambi\u00e9n tienen que ver con la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y la posibilidad de mejorarlo en un sentido social\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Los impactos de las actividades de construcci\u00f3n tambi\u00e9n tienen que ver con la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y la posibilidad de mejorarlo en un sentido social\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Centro Urbano\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-09-13T17:38:09+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-09-13T21:32:22+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"800\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Columnista invitado\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@CentroUrbano\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@CentroUrbano\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Columnista invitado\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Columnista invitado\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/6f59f3cb660299b3a1cc36d9706e456c\"},\"headline\":\"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres\",\"datePublished\":\"2021-09-13T17:38:09+00:00\",\"dateModified\":\"2021-09-13T21:32:22+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/\"},\"wordCount\":878,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg\",\"keywords\":[\"Carmen Contreras\",\"construcciones\",\"Mujeres\",\"Obras\"],\"articleSection\":[\"Hablemos de Urbanismo\",\"Opini\u00f3n\",\"Urbanismo\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/\",\"name\":\"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg\",\"datePublished\":\"2021-09-13T17:38:09+00:00\",\"dateModified\":\"2021-09-13T21:32:22+00:00\",\"description\":\"Los impactos de las actividades de construcci\u00f3n tambi\u00e9n tienen que ver con la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y la posibilidad de mejorarlo en un sentido social\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg\",\"width\":800,\"height\":800},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\",\"name\":\"Centro Urbano\",\"description\":\"Medio especializado en los sectores vivienda, inmobiliario, construcci\u00f3n, arquitectura y urbanismo.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\",\"name\":\"Centro Urbano\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/web_CU_logo-1.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/web_CU_logo-1.png\",\"width\":350,\"height\":91,\"caption\":\"Centro Urbano\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/portalcentrourbano\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/CentroUrbano\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/centro_urbano\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.linkedin.com\\\/company\\\/centro-urbano\\\/\",\"http:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/user\\\/portalcentrourbano\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/6f59f3cb660299b3a1cc36d9706e456c\",\"name\":\"Columnista invitado\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Columnista invitado\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/author\\\/columnista-invitado\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres","description":"Los impactos de las actividades de construcci\u00f3n tambi\u00e9n tienen que ver con la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y la posibilidad de mejorarlo en un sentido social","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres","og_description":"Los impactos de las actividades de construcci\u00f3n tambi\u00e9n tienen que ver con la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y la posibilidad de mejorarlo en un sentido social","og_url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/","og_site_name":"Centro Urbano","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano","article_published_time":"2021-09-13T17:38:09+00:00","article_modified_time":"2021-09-13T21:32:22+00:00","og_image":[{"width":800,"height":800,"url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Columnista invitado","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@CentroUrbano","twitter_site":"@CentroUrbano","twitter_misc":{"Escrito por":"Columnista invitado","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/"},"author":{"name":"Columnista invitado","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/person\/6f59f3cb660299b3a1cc36d9706e456c"},"headline":"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres","datePublished":"2021-09-13T17:38:09+00:00","dateModified":"2021-09-13T21:32:22+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/"},"wordCount":878,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg","keywords":["Carmen Contreras","construcciones","Mujeres","Obras"],"articleSection":["Hablemos de Urbanismo","Opini\u00f3n","Urbanismo"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/","name":"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres","isPartOf":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg","datePublished":"2021-09-13T17:38:09+00:00","dateModified":"2021-09-13T21:32:22+00:00","description":"Los impactos de las actividades de construcci\u00f3n tambi\u00e9n tienen que ver con la ocupaci\u00f3n del espacio p\u00fablico y la posibilidad de mejorarlo en un sentido social","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#primaryimage","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Carmen-Contreras-columna-9-1.jpg","width":800,"height":800},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/construcciones-obras-socialmente-responsables-mujeres\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Construcciones y obras socialmente responsables con las mujeres"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#website","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/","name":"Centro Urbano","description":"Medio especializado en los sectores vivienda, inmobiliario, construcci\u00f3n, arquitectura y urbanismo.","publisher":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization","name":"Centro Urbano","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/web_CU_logo-1.png","contentUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/web_CU_logo-1.png","width":350,"height":91,"caption":"Centro Urbano"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano","https:\/\/x.com\/CentroUrbano","https:\/\/www.instagram.com\/centro_urbano\/","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/centro-urbano\/","http:\/\/www.youtube.com\/user\/portalcentrourbano"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/person\/6f59f3cb660299b3a1cc36d9706e456c","name":"Columnista invitado","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","caption":"Columnista invitado"},"url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/author\/columnista-invitado\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121802","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121802"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121802\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":121846,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121802\/revisions\/121846"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/121804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121802"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121802"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121802"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}