{"id":121094,"date":"2021-08-26T10:08:07","date_gmt":"2021-08-26T15:08:07","guid":{"rendered":"https:\/\/centrourbano.com\/?p=121094"},"modified":"2021-09-10T08:10:42","modified_gmt":"2021-09-10T13:10:42","slug":"redirag-comunismo-de-la-informacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/","title":{"rendered":"REDIRAG  \u2013 \u201ccomunismo de la informaci\u00f3n\u201d como arma epidemiol\u00f3gica urbana"},"content":{"rendered":"<p><em>\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.<\/em><!--more--><\/p>\n<p><strong>Por Tonatiuh Meaney*<\/strong><\/p>\n<p>La inequidad ha sido inherente del sistema econ\u00f3mico mexicano, en particular, en cuanto al tema de la inequidad de salud, que los sistemas pol\u00edticos ni de una ni de otra bandera, hasta la fecha, han logrado superar. En M\u00e9xico existe mucho menor acceso a la salud en los niveles sociecon\u00f3micos m\u00e1s bajos (Ortiz et al, 2015). M\u00e9xico es uno de los pa\u00edses con mayor inequidad en salud de la OCDE, aunque es imprecisa su ubicaci\u00f3n por la calidad de los datos (OECD, 2019). Pero en las condiciones tecnol\u00f3gicas actuales, aunque siga siendo dif\u00edcil repartir igualitariamente la riqueza, s\u00ed es posible hacer lo propio con la informaci\u00f3n, que despu\u00e9s se puede traducir en una mejor distribuci\u00f3n de la atenci\u00f3n sanitaria.<\/p>\n<p>Lo anterior, es uno de los papeles que pueden cumplir portales como el de Red Irag en la salud general y en eventos espec\u00edficos como la pandemia por COVID que seguimos viviendo. Al fomentarlo, el sector salud, con grupos cient\u00edficos y t\u00e9cnicos, en particular el desarrollo hecho por el Grupo de Investigaci\u00f3n Geotecnolog\u00eda, Infraestructura,\u00a0 Transporte y Sustentabilidad (GITS) del Instituto de Geograf\u00eda de la UNAM, su unidad GITS, y el Laboratorio internacional de tecnolog\u00eda e investigaci\u00f3n espacial (iSTAR) (con quienes tengo el honor de colaborar), contribuye de forma notoria en la salud equitativa, desde una perspectiva de soberan\u00eda tecnol\u00f3gica, pues ha sido desarrollado con software libre y en instituciones nacionales.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo argumenta sobre la importancia de los portales de informaci\u00f3n y como contribuyen en la construcci\u00f3n de equidad, no s\u00f3lo en salud, sino de otros temas. La Red Irag permite que cualquier persona vea el nivel de saturaci\u00f3n de un hospital y decida si acude a \u00e9l, o bien, el n\u00famero de casos hospitalizados en un municipio y decidir si realiza o no actividades ah\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.gits.igg.unam.mx\/red-irag-dashboard\/reviewHome\">https:\/\/www.gits.igg.unam.mx\/red-irag-dashboard\/reviewHome<\/a><\/p>\n<p>Se trata de un esfuerzo de socializaci\u00f3n de la informaci\u00f3n que es importante sobre todo en la contenci\u00f3n urbana de la pandemia COVID desde el punto de la oferta hospitalaria. A diferencia de m\u00faltiples plataformas sobre COVID que ofrecen informaci\u00f3n de demanda sanitaria (Albarr\u00e1n y Su\u00e1rez, 2020), ofrece informaci\u00f3n de oferta sanitaria en dos dimensiones 1) t\u00e1ctica (toma de decisiones inmediatas como a donde acudir) o 2) estrat\u00e9gicas de gobierno como la definici\u00f3n de sem\u00e1foros federales o locales. Ha sido usado por investigadores, gobernantes y sociedad; tanto para criticar como para suscribir, de forma sustentada, las acciones de gobierno en torno a la pandemia. La plataforma es alimentada diariamente con informaci\u00f3n de uso de camas, con ventilador y en cuidados intensivos.<\/p>\n<p><strong><em>Figura 1. Entrada al portal de Sistema de Informaci\u00f3n de la Red IRAG<\/em><\/strong><\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121096\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-1.png\" alt=\"\" width=\"736\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-1.png 736w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-1-300x124.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px\" \/>\n<p><strong><em>Figura 2. Paneles del portal para informaci\u00f3n detallada<\/em><\/strong><\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121097\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-2.png\" alt=\"\" width=\"736\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-2.png 736w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-2-300x126.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px\" \/>\n<p>Nuevos esfuerzos podr\u00edan evolucionar hacia una plataforma que integrara la demanda sanitaria con la oferta sanitaria, donde se pudieran establecer predicciones, o investigar aspectos log\u00edsticos. Ver este tipo de plataformas m\u00e1s all\u00e1 de curiosidades inform\u00e1ticas o instrumentos solo \u00fatiles para los gobiernos, es parte de lo que se busca aqu\u00ed.<\/p>\n<h4><strong>(mx) = (<\/strong><strong>\u2260)<\/strong><\/h4>\n<p>Si M\u00e9xico tuviera un signo abstracto emblem\u00e1tico que representara su historia, ser\u00eda seguramente el de la desigualdad (\u2260), o en otras palabras: M\u00e9xico igual a desigual. Esta condici\u00f3n tambi\u00e9n se presenta en el acceso a la vivienda, seguridad, movilidad, agua, salud, y otros derechos. En particular durante la pandemia COVID, la furia de la naturaleza no ha golpeado a todos los grupos por igual, pero como veremos m\u00e1s adelante, los mecanismos no son obvios, simples ni lineales. Parece nuevo lo que vivimos, pero solo es falta de memoria. En realidad es una historia c\u00edclica. El fundador de la geograf\u00eda emp\u00edrica, Alejandro Von Humboldt ya se hab\u00eda percatado de la caracter\u00edstica inequidad en M\u00e9xico, y desde entonces no ha sido superada a pesar de que si han sido superadas muchas enfermedades en laboratorio.<\/p>\n<p><em>\u201cLa arquitectura de los edificios p\u00fablicos y privados, la finura del ajuar de las mujeres, el aire de la sociedad; todo anuncia un extremo de esmero, que se contrapone extraordinariamente a la desnudez, ignorancia y rusticidad del populacho. Esta inmensa desigualdad de fortunas no s\u00f3lo se observa en la casta de los blancos (europeos o criollos), sino que igualmente se manifiesta entre los ind\u00edgenas.\u201d (Humboldt, 1827)<\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el mismo ge\u00f3grafo describi\u00f3 en el mismo libro, las m\u00faltiples epidemias de la colonia y como azotaban m\u00e1s a la poblaci\u00f3n pobre y como las hab\u00edan librado los antiguos pobladores. Cita a Torquemada, con algo de duda, cuando este precisa que las dos epidemias del matlaz\u00e1huatl (tra\u00edda por Col\u00f3n en caballos y cerdos), que no es otra cosa que la misma peste, hab\u00edan matado a 80 mil indios en 1545 y a dos millones en 1576. Aceptando la fatalidad de la peste, considera que fue a\u00fan m\u00e1s cruel obst\u00e1culo para el progreso en la Nueva Espa\u00f1a, el hambre, tanto por causas econ\u00f3micas que por efectos meteorol\u00f3gicos, como la helada del ma\u00edz que un 8 de agosto de 1784 despu\u00e9s de una sequ\u00eda extraordinaria, condujo a la poblaci\u00f3n a comer arcilla para absorber los jugos g\u00e1stricos y pancre\u00e1ticos calmando el hambre, y llev\u00e1ndose a m\u00e1s de 300 mil personas.<\/p>\n<p>Y no fue lo \u00fanico, en los siglos XVI y XVII, el cat\u00e1logo m\u00f3rbido fue variado: fiebre amarilla, paludismo, sarampi\u00f3n, tabardillo, pestes diversas, catarros, la diarrea que se consideraba enfermedad y no s\u00edntoma, y la peor de todas que fue la viruela. Entre todas redujeron la poblaci\u00f3n ind\u00edgena que no ten\u00eda inmunidad 80%, frente al aumento de la poblaci\u00f3n europea. Simplemente en la Ciudad de M\u00e9xico, a principios de la conquista hab\u00eda de 250 mil a 400 mil habitantes, y 190 a\u00f1os despu\u00e9s, 104,750 habitantes, seg\u00fan el primer censo (Rodr\u00edguez y Rodr\u00edguez, 1999)<\/p>\n<p>A principios del siglo XIX, continuo la viruela (1813), el sarampi\u00f3n (1825), y entre 1832 y 1833 muri\u00f3 el 5% de la poblaci\u00f3n por c\u00f3lera. Las medidas tomadas, aun sin que se conociera bien los mecanismos de transmisi\u00f3n hasta 1848, eran similares a las de hoy en d\u00eda: lavarse las manos, desinfecci\u00f3n de espacios, inspecci\u00f3n de mercados. Y a pesar de ellas \u201cla epidemia se esparc\u00eda\u2026 por toda la ciudad.\u201d (Velazco, 1992). Afectando m\u00e1s a los ind\u00edgenas. Y en el caso de la Ciudad de M\u00e9xico, aunque \u201cera considerada como propensa a la propagaci\u00f3n de las epidemias, por sus particulares caracter\u00edsticas naturales\u201d (ibid.) tambi\u00e9n se reconoci\u00f3 que \u201cuno de sus mayores problemas estribaba en las p\u00e9simas condiciones sociales, en la carencia de infraestructura y en el bajo nivel de vida de sus habitantes.\u201d (ibid.). En el a\u00f1o del c\u00f3lera se instrument\u00f3 la infraestructura de desag\u00fce de la ciudad; el cambio de hospitales del centro a la periferia; dotaci\u00f3n de agua y de inodoros; y aun con todo, apareci\u00f3 un rebrote en 1850.<\/p>\n<p>El siglo XIX fue de rebrotes de tifo en 1813, 1848, y en particular entre 1877 y 1878, hubo uno retratado por Guillermo Prieto en sus cr\u00f3nicas, en el que se aprecia una ciudad claramente segmentada, con un centro pr\u00f3spero con servicios urbanos y por otro lado barrios perif\u00e9ricos enfermos e insalubres. De forma muy parecida a la actualidad, se culpaba de la pandemia, a la gente que sal\u00eda a la calle, como hoy tambi\u00e9n, las clases m\u00e1s acomodadas que pueden permanecer en casa, llaman covidiotas a quienes salen, aunque sea por motivos de necesidad de trabajo. Se cre\u00eda que los pobres y sus barrios (San Antonio Abad, Ni\u00f1o Perdido, San Pablo, La merced, Ignacio Manuel Altamirano) eran los portadores por tener habitaciones reducidas con poca ventilaci\u00f3n. Y describ\u00eda esas viviendas como \u201cverdaderos ata\u00fades en que el pobre sepulta su agon\u00eda, esperando la muerte\u201d (Rangel, 2011). Las v\u00edctimas casi siempre son los pobres (Serrano et al, 2020) Tambi\u00e9n M\u00e1rquez (1991) en su tesis de doctorado, vuelta despu\u00e9s libro, muestra la evoluci\u00f3n de las epidemias en la ciudad de M\u00e9xico, antes y despu\u00e9s de Pasteur, donde se aprecia que las v\u00edctimas favoritas son los pobres. Pero la enfermedad dej\u00f3 de respetar posici\u00f3n social. Por ejemplo, el piojo contribu\u00eda en la infecci\u00f3n y las familias pobres vend\u00edan la ropa de los muertos donde pod\u00edan ir par\u00e1sitos con la infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con la entrada de la revoluci\u00f3n, se debilitaron las instituciones, infraestructura y poblaci\u00f3n, llegando tambi\u00e9n enfermedades. El tifo sigui\u00f3 ensa\u00f1\u00e1ndose con las personas pobres que siguieron viviendo en casas peque\u00f1as sin ventilaci\u00f3n suficiente, donde a veces toda la familia enfermaba. Muy comunes en Tepito, La Merced, Peralvillo y Portales (Rodr\u00edguez, 2016). De los poco m\u00e1s de 700 mil habitantes que ten\u00eda la ciudad de M\u00e9xico, entre el inicio de la epidemia con hambre y desempleo en 1915 y 1917, hubo m\u00e1s de 21 mil enfermos de los que murieron casi 3,500. Una letalidad del 16%.<\/p>\n<p>Al principio, se pens\u00f3 que el causante era un mosco. Luego se entendieron los factores y se aplicaron t\u00e1cticas muy similares a las de sana distancia de hoy: se instituy\u00f3 una polic\u00eda sanitaria que oblig\u00f3 a quitar puestos de comida de la calle, destruir la basura, se prohibi\u00f3 el pulque y otras bebidas a menudeo, centros de baile o velorios, se prohibi\u00f3 entrar a gente desaseada a los centros de reuni\u00f3n, que cerraban m\u00e1ximo a las 11. Se emiti\u00f3 una estrategia que inclu\u00eda informaci\u00f3n, cesar enfermos, despiojarlos y trasladarlos fuera de la ciudad (ibid.). Es impresionante lo similares que son las medidas al d\u00eda de hoy con la poca informaci\u00f3n que exist\u00eda en ese entonces, una incipiente microbiolog\u00eda y pocas formas de difundirla.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a casi todo el mundo la llamada fiebre espa\u00f1ola (H1N1) llamada as\u00ed porque en Espa\u00f1a la prensa dio mucha informaci\u00f3n dando la idea de que hab\u00eda m\u00e1s casos. Y en solo 4 meses, dio un saldo fatal de entre 2.5 y 5% de la poblaci\u00f3n mundial colapsando los sistemas de salud. Mor\u00edan por neumon\u00eda, muchos sangrando por la boca o nariz. En M\u00e9xico comenz\u00f3 en el norte con un ni\u00f1o que infect\u00f3 a su familia y esta al pueblo que simplemente se extingui\u00f3. Corri\u00f3 hacia el sur, a una velocidad de 1500 a 2000 muertes diarias, de las cuales 100 eran en la ciudad de M\u00e9xico; que ten\u00eda casi 900 mil habitantes de los que murieron 7300. Afect\u00f3 m\u00e1s a mujeres y j\u00f3venes de entre 15 a 40 a\u00f1os. Aunque se multaba a quienes violaban la cuarentena decretada que recomendaba distancia, caminata, asoleamiento, cierre de iglesias y teatros, ventilaci\u00f3n y lavado continuo de cara y manos, se saturaron los hospitales, y colonias m\u00e1s afectadas fueron Tacuba, Tlalnepantla y Azcapotzalco donde hab\u00eda gran cantidad de pobres, mucho m\u00e1s vulnerables por la malnutrici\u00f3n y el hacinamiento. La epidemia desapareci\u00f3 tan r\u00e1pido como apareci\u00f3. (Morf\u00edn, y Molina, 2010). En el mundo actual, la reformulaci\u00f3n de los derechos y El derecho a la ciudad plantea que todas las personas que viven en ella deben tener acceso a la salud (Sugranyes, 2010)<\/p>\n<h4><strong>La granja de las inequidades<\/strong><\/h4>\n<p>En lo anterior vemos que las v\u00edctimas favoritas de las epidemias, han sido los pobres, igual que las del hambre, de los carentes de vivienda, desempleados. La parte de la humanidad que se llama a si misma progresista, ha encontrado distintas f\u00f3rmulas para lidiar con la inequidad. La m\u00e1s extendida ha sido el comunismo. Cuando mi hijo menor era chico, lo dorm\u00eda con cuentos de Roal Dahl, y cuando acabamos los m\u00e1s de 20 libros, comenc\u00e9 a explorar otros llegando a la granja de los animales de Orwell. Que ahora se, quiz\u00e1 no era el prototipo de lectura infantil. La historia de la granja, tambi\u00e9n es la de la humanidad. Primero los animales ganan y recuperan la granja expulsando a los humanos. Uno, aunque es humano siente que ha triunfado el bien. Pero los cerdos se apoderan y se vuelven pr\u00e1cticamente humanos, caminando en dos patas, durmiendo en cama, vistiendo ropa, bebiendo alcohol y lo m\u00e1s importante matando animales, todo lo que hab\u00edan jurado no hacer. Y no solo eso, entre los mismos cerdos hay disputa y la gana el cerdo Napole\u00f3n que no hace m\u00e1s que recordarnos a Stalin. Mi hijo que escuchaba atento, toler\u00f3 todo excepto cuando los cerdos mataron al viejo y simp\u00e1tico caballo B\u00faster que hab\u00eda luchado por la libertad para hacerlo cuero. Entonces se solt\u00f3 llorando a todo pulm\u00f3n por la historia del equino, y yo en silencio porque era tambi\u00e9n, lo sab\u00eda, la historia del mundo, la historia de M\u00e9xico, la de todos nosotros. Lo que me oblig\u00f3 a llevar a cabo la peor tergiversaci\u00f3n de un autor en mi vida: \u201c\u2026oh y de pronto vieron que en realidad Buster no estaba muerto\u2026 y volvi\u00f3 a reinar la armon\u00eda en la granja\u201d. Las transformaciones, complejas como las revoluciones o menores como los simples cambios de gobierno a unos con visiones m\u00e1s sociales, que se dan en la historia, han fracasado casi siempre, mostrando ser completamente inocuos a los monstruos de la inequidad y la pobreza excepto en algunas experiencias del norte de Europa. Siguiendo la granja, parecer\u00eda que es porque a\u00fan prima en los gobernantes el ansia de poder pol\u00edtico. Cuando fracasa la revoluci\u00f3n de la granja, se lee \u201cOtra vez se dec\u00eda que todos los animales se estaban muriendo de hambre y enfermedades\u2026\u201d<\/p>\n<h4><strong>La salud igualitaria<\/strong><\/h4>\n<p>La equidad es importante no s\u00f3lo para la persona en desventaja, sino para las aventajadas, pues en alg\u00fan momento las carencias de los otros provocar\u00e1n carencias propias, v\u00eda violencia, pero en el caso de la salud es m\u00e1s directo el efecto bumerang pues si los pobres se enferman, quiz\u00e1 contagien a los ricos, y de ah\u00ed el miedo a los pobres del que hablaba Guillermo Prieto. Esa noci\u00f3n, ha permitido a algunos pa\u00edses ir progresando hacia un sistema sanitario m\u00e1s igualitario. \u201d Es f\u00e1cil reconocer que hoy existen en el mundo tres sistemas b\u00e1sicos de atenci\u00f3n m\u00e9dica: asistencia p\u00fablica, seguro de salud y sistema nacional de salud. Estos, a su vez, est\u00e1n asociados con, y corresponden a los tres sistemas econ\u00f3micos b\u00e1sicos del mundo actual: precapitalista, capitalista y socialista\u201d (Terris, 1981). T\u00e9cnicamente tambi\u00e9n se puede decir que el primero ser\u00e1 asistencialista, m\u00e1s est\u00e9tico que \u00e9tico y los dos \u00faltimos pueden tambi\u00e9n, t\u00e9cnicamente clasificarse como sistemas Bismark (Seguridad Social), y Beveridge (Sistema Nacional de Salud). El primero basado en seguros p\u00fablicos y el segundo de acceso universal basado en impuestos. El objetivo de una sociedad igualitaria es ir al Beveridge donde todas las personas tengan completa cobertura de salud, pero en la mayor\u00eda de los pa\u00edses se tiene una combinaci\u00f3n de sistemas. Pa\u00edses con sistema universal tienden a eliminar las desigualdades como Canad\u00e1, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Nueva Zelandia y Noruega. Otros sistemas intermedios o combinados entre Bismark y Beveridge con el sistema de seguros en declive han funcionado: como Suecia y Reino. El sistema universal tiende a avanzar en la medicina preventiva pues su objetivo es en lo posible, reducir reacciones m\u00e9dicas. Es sorprendente que pa\u00edses eminentemente capitalistas pueden tener sistemas de salud socialista.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico desde tiempos de la colonia se implant\u00f3 el asistencialismo, aunque no exist\u00eda el t\u00e9rmino de salud p\u00fablica, s\u00ed el concepto sin nombrar. Las autoridades sanitarias, eran el Real Tribunal del Protomedicato, una instituci\u00f3n asombrosamente parecida a lo que hoy es la subsecretar\u00eda de promoci\u00f3n y prevenci\u00f3n de salud. Los protom\u00e9dicos combatieron la s\u00edfilis, promov\u00edan la salud ya con la noci\u00f3n de saneamiento ambiental, suministraban agua, aislaban a los enfermos para evitar el esparcimiento, usaban batas de lino, etc. A diferencia de hoy, recomendaban tambi\u00e9n rezar. Bajo esas estrategias, tambi\u00e9n contribu\u00edan en la configuraci\u00f3n de ciudades. En el Siglo XVI surgen los hospitales de especialidad que eran ubicados en las afueras de la ciudad para evitar el \u201cmiasma\u201d, a toda costa se evitaba que los acueductos estuvieran cerca de los hospitales. Con la revoluci\u00f3n y postrevoluci\u00f3n se implantaron distintos seguros: IMSS, ISSSTE, Pemex, Seguros estatales. M\u00e9xico ha tenido una combinaci\u00f3n de sistema asistencialista y Bismark. Todos los cambios que haya dentro de esos dos sistemas no representan el verdadero reto que seria escalar al sistema universal.<\/p>\n<p>Las reformas mal llamadas neoliberales, s\u00f3lo han incrementado la inequidad en salud (Laurell, 2001), y el remate lo constituy\u00f3 la implantaci\u00f3n del seguro popular (Costa et al, 2021). Pero la implantaci\u00f3n de un nuevo instituto que tan solo cambia de nombre, por m\u00e1s que sea un aliciente psicol\u00f3gico y que hasta pueda tener mejoras administrativas y \u00e9ticas, de ninguna manera significa un cambio del sistema asistencial a uno universal. As\u00ed es que, continuamos en el sistema mal llamado neoliberal y t\u00e9cnicamente es la misma mezcla de siempre entre el asistencial y el Bismark.<\/p>\n<h4><strong><em>El acceso a la informaci\u00f3n como alternativa, contra la inequidad<\/em><\/strong><\/h4>\n<p>Vemos que aunque implantar la igualdad en el mundo no es una tarea obvia, los sistemas de salud pueden evolucionar hacia sistemas m\u00e1s civilizados que atiendan a toda la ciudadan\u00eda. M\u00e9xico que es el veinteavo pa\u00eds m\u00e1s inequitativo del mundo considerando su \u00edndice de Gini (1), ha desarrollado en los \u00faltimos 18 a\u00f1os, pol\u00edticas de transparencia de la informaci\u00f3n que lo colocan con \u201cmedalla de plata\u201d, como el segundo pa\u00eds con mejor acceso a la informaci\u00f3n (2). Esta ventaja puede usarse para limar inequidades.<\/p>\n<p>Ante la pandemia, gobiernos y sociedad han tomado gran variedad de medidas, de las cuales, sorprendentemente, muchas exist\u00edan desde\u00a0 la colonia como se ha mostrado anteriormente. El acceso a la informaci\u00f3n, deber\u00eda de traducirse en mayor equidad, lo cual no ocurre en M\u00e9xico. Esto es porque en realidad, la oportuna y robusta calidad de los datos en M\u00e9xico sigue siendo una meta inalcanzable, por eso los reportes tienden a confundir lo que es el acceso con \u00a0la disponibilidad. M\u00e9xico tiene una gran disponibilidad de informaci\u00f3n, casi cualquier dato p\u00fablico que se busque se puede descargar de internet, ah\u00ed est\u00e1 la informaci\u00f3n. Sin embargo, es el pa\u00eds n\u00famero 52 con menor acceso a internet, con un 72% de la poblaci\u00f3n con el servicio, y sin considerar la calidad del mismo. As\u00ed, es muy probable que existan los datos, pero no la informaci\u00f3n confiable que requiere cualquier ciudadano, que no siempre la pueden ver, recordando la frase \u201cque coman pastelillos\u201d. Aunque existen y en la pr\u00e1ctica operan las leyes de transparencia, no se traducen en mayor equidad, sino por el contrario, marcan a\u00fan m\u00e1s la brecha informativa, pues solo las personas con recursos tienen pr\u00e1cticamente toda la informaci\u00f3n que requieran. Cuando en pa\u00edses tan igualitarios como Austria, Alemania, B\u00e9lgica, Francia o Dinamarca, todos ellos con \u00edndices de Gini menores de .35, hay poca disponibilidad de informaci\u00f3n para todos los ciudadanos por igual, no crece la brecha informativa, hay un acceso a internet de m\u00e1s de 90% de la poblaci\u00f3n. Si Arist\u00f3teles explicara esto, quiz\u00e1 nos dir\u00eda, que la causa material es el conjunto de datos, la causa formal la informaci\u00f3n, la causa eficiente el internet, y la causa final, la equidad. La informaci\u00f3n sirve, para ser iguales y su disponibilidad favorecer\u00e1 la equidad, siempre y cuando sea accesible, as\u00ed que esa es la tarea principal<\/p>\n<h4><strong>Del ciudadano al ciudadano digital frente a la desigualdad sanitaria: disponibilidad y acceso.<\/strong><\/h4>\n<p>Lo que caracteriza a la ciudadan\u00eda es la disponibilidad a gran cantidad de bienes y servicios, pero lo que caracteriza a la ciudadan\u00eda digital es el acceso a esos mismos bienes y servicios. El poder de la informaci\u00f3n permite hoy igualar condiciones, a tal grado que le han llamado comunismo de la informaci\u00f3n o ciudadan\u00eda digital a la condici\u00f3n de que todos tengan acceso a esta.<\/p>\n<p>La ciudadan\u00eda digital es la capacidad de participar en la sociedad online, conectado eficientemente por internet obteniendo igualdad de oportunidades econ\u00f3micas evitando ser un excluido digital (Pineda, 2011), y es este \u00faltimo aspecto al que me quiero referir. En particular en M\u00e9xico gran parte de la poblaci\u00f3n no tiene acceso a internet. La situaci\u00f3n ha mejorado desde 2010 cuando solo hab\u00eda 20% de las viviendas con internet aunque el 58% de las viviendas ten\u00edan al menos un celular. (Suarez y Mart\u00ednez, 2012). Hoy, el 71% usa internet y el 77% usan redes sociales (4).<\/p>\n<p>La brecha digital implica mayor vulnerabilidad en la educaci\u00f3n, mientras que en las clases sociales medias y altas, la suspensi\u00f3n de las actividades escolares representa una pausa, en otros segmentos los alumnos no regresar\u00e1n, se estima que el 10% no lo har\u00e1n, (Cort\u00e9s e Islas, 2021). Una forma de reducir la brecha es mediante el aprendizaje de las TICs. As\u00ed, el acceso a la informaci\u00f3n que hoy no existe sin acceso a internet, se puede ver como la materializaci\u00f3n de los derechos. La brecha digital en los pa\u00edses en desarrollo es muy alta, en M\u00e9xico se acent\u00faa a\u00fan m\u00e1s en las comunidades ind\u00edgenas. Esto abrir\u00e1 en la epidemia a\u00fan m\u00e1s la diferencia existente entre el acceso a la educaci\u00f3n de las personas pobres y el resto de la poblaci\u00f3n (Lloyd, 2020).\u00a0 Ante el panorama de M\u00e9xico como un pa\u00eds altamente desigualitario, existe el gran peligro de que se acrecent\u00e9 la brecha digital y de ah\u00ed la econ\u00f3mica (Archundia, 2020) y tambi\u00e9n la de salud y resiliencia. As\u00ed que un primer paso es que todas las personas tengan acceso a internet, y luego, que todos tengan desde ah\u00ed, acceso a la informaci\u00f3n, en tiempo real, por medio de portales dedicados a distintos temas, como la salud.<\/p>\n<h4><strong>Como funciona la inequidad en la pandemia<\/strong><\/h4>\n<p>En una investigaci\u00f3n en curso dentro de la misma Unidad Gits, analizamos la desigualdad general y en particular en salud durante la pandemia a partir de la ENIGH (Encuesta Nacional Ingreso Gasto de los Hogares), instrumento que mediante m\u00e9todos y preguntas estandarizadas entre distintos pa\u00edses por la Conferencia de Camberra, aprovechando que permite comparar ingresos y gastos de los hogares en un mismo lugar, o del mismo lugar en el tiempo. Aqu\u00ed seleccionamos algunos hallazgos, que resultan de comparar los a\u00f1os 2018, m\u00e1s de un a\u00f1o antes de la pandemia, y la 2020 seis meses despu\u00e9s del inicio de la pandemia. Los hogares est\u00e1n clasificados por su estrato socioecon\u00f3mico en 4: Bajo (25%), medio bajo (53%), medio alto (15%), alto (6%) y el alto 5.7% de la poblaci\u00f3n. As\u00ed, tenemos las condiciones de las familias, antes de la pandemia y en curso en los primeros meses, que fueron en particular los que m\u00e1s paralizantes de la econom\u00eda han sido. Esto nos permite ver tambi\u00e9n aspectos de la inequidad y la importancia de la informaci\u00f3n, como veremos adelante.<\/p>\n<p>Como se aprecia en la gr\u00e1fica 1, que representa el n\u00famero de infecciones por colonia de la Ciudad de M\u00e9xico, durante el primer a\u00f1o de la pandemia por la proporci\u00f3n de hogares en niveles de estratos bajos, apreciamos que las zonas con poblaci\u00f3n de ingreso bajo tuvo m\u00e1s probabilidad de tener infecciones por Covid.<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fica 1. Situaci\u00f3n de presencia de infecciones o no, en las colonias por la proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n de los niveles bajos (D y D-) en la ciudad de M\u00e9xico en el primer a\u00f1o de la pandemia<\/strong>.<\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121098\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-1-2.png\" alt=\"\" width=\"770\" height=\"546\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-1-2.png 770w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-1-2-300x213.png 300w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-1-2-768x545.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px\" \/>\n<p>Fuente: Datos Abiertos Ciudad de M\u00e9xico. Infecciones por colonia.<\/p>\n<p>Lo anterior si se extrapola de forma muy simple puede llevar a resultados equivocados. En la tabla 1, se ver\u00e1 que contra lo esperado, los niveles altos trabajaban m\u00e1s antes de la pandemia que durante los mismos meses de la misma. Mientras que el nivel bajo se mantuvo en las mismas horas trabajadas a la semana, todos los otros niveles trabajaron menos. En cuanto al ingreso semanal familiar este creci\u00f3 en todos los niveles o estratos, excepto en el alto que decreci\u00f3. Visto as\u00ed, podr\u00eda parecer anti intuitivo. Pues al parecer, menos horas trabajadas produciendo menos dinero podr\u00edan significar un da\u00f1o mayor. Pero cuando observamos el costo de esto, vemos que no fue as\u00ed, el nivel bajo, mantuvo el n\u00famero de perceptores promedio, es decir, en un momento cr\u00edtico como la pandemia que reduce el poder econ\u00f3mico, tuvo que incrementar su ingreso para mantenerse casi al nivel de la subsistencia, mientras que los estratos altos, se permitieron ver descender su ingreso y aun permanecer muy por arriba de la l\u00ednea de subsistencia.<\/p>\n<p>Esto implico que en los hogares de niveles bajos, miembros que no trabajaran lo hicieran. Pero esto fue a costa de las horas de estudio, de forma que muchos abandonaron la escuela y no se sabe si regresar\u00e1n a ella, como lo muestra el n\u00famero de horas dedicadas al estudio. De esto ya hay noticias, por ejemplo, el estado promueve programas para que los ni\u00f1os puedan estar en la escuela desde casa como Aprende en Casa, o Escuela en Casas en el estado de Chiapas, pero si las familias no cuentan con internet, o simplemente son varios ni\u00f1os y solo una computadora todo se complica y s\u00f3lo pueden acceder a los programas por televisi\u00f3n o radio que cuentan con menos recursos acad\u00e9micos (Mart\u00ednez et al, 2020). El acceso a internet permite sistem\u00e1ticamente mejorar las condiciones, somo las plataformas de salud, facilitan acceder a los sistemas que normalmente no se tienen y aprender de ellos en una planeaci\u00f3n familiar ante el Covid 19 por ejemplo, a que cl\u00ednica acudir en caso de emergencia, que colonias evitar por gran densidad de caso usando el Sistema de Informaci\u00f3n de la Red Irag.<\/p>\n<p><strong>Tabla 1. Comparaci\u00f3n de par\u00e1metros de ingreso y trabajo antes y durante la pandemia<\/strong><\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121099\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/tabla-1-1.png\" alt=\"\" width=\"920\" height=\"161\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/tabla-1-1.png 920w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/tabla-1-1-300x53.png 300w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/tabla-1-1-768x134.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 920px) 100vw, 920px\" \/>\n<p>Una historia t\u00edpica en una ciudad, es que en un hogar de clase media, las personas trabajan en hogar, o pueden dejar de hacerlo viviendo de los ahorros. Durante la pandemia, ahorran en gasolina, alimentos fuera del hogar, y en el tiempo gastado en traslado, es decir, incluso reduciendo sus ingresos ganan. Pero en una familia de clase baja, trabajan m\u00e1s, con condiciones m\u00e1s caras, pues el transporte se hace menos eficiente, y ante la falta de trabajo m\u00e1s miembros del hogar deben trabajar. Es decir, potencialmente la pandemia puede beneficiar a las personas de mayores recursos, aun en el escenario de que reduzcan m\u00e1s sus ingresos.<\/p>\n<p>En M\u00e9xico, el nivel educativo en uno de los determinantes m\u00e1s importantes del nivel socioecon\u00f3mico, como se aprecia en la gr\u00e1fica 2, del tipo an\u00e1lisis de correspondencia, mientras el nivel socioecon\u00f3mico de los hogares va subiendo, tambi\u00e9n lo hace el nivel escolar del jefe de familia. Por otro lado, hay cierta relaci\u00f3n entre el ramo de actividad al que una persona se dedica y su educaci\u00f3n. Es m\u00e1s com\u00fan que quien se dedica a los servicios tenga un nivel socioecon\u00f3mico m\u00e1s alto, mientras que la industria y el comercio se relacionan con un menor nivel socioecon\u00f3mico.<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fica 2. Relaci\u00f3n entre nivel socioecon\u00f3mico y grado acad\u00e9mico.<\/strong><\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121100\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-2.jpg\" alt=\"\" width=\"479\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-2.jpg 479w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-2-300x266.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 479px) 100vw, 479px\" \/>\n<p>Se aprecia en la gr\u00e1fica 3, como los negocios de los hogares dedicados a servicios, fueron los \u00fanicos que en realidad disminuyeron su ingreso promedio. Aunque a\u00fan con la disminuci\u00f3n son mucho mas rentables que los otros giros.<\/p>\n<p><strong>Gr\u00e1fica 3.<\/strong><\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121101\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-3.jpg\" alt=\"\" width=\"1357\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-3.jpg 1357w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-3-300x75.jpg 300w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-3-1000x250.jpg 1000w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafica-3-768x192.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1357px) 100vw, 1357px\" \/>\n<p>En la gr\u00e1fica 4 se aprecia como evolucionaron los gastos antes y despu\u00e9s de la pandemia para los distintos estratos sociecon\u00f3micos. Se verifica que las familias de mayor ingreso gastan sustancialmente menos en educaci\u00f3n, esparcimiento, transporte y alimentos fuera del hogar. Mientras que el resto de estratos, se mantienen m\u00e1s o menos con los mismos niveles de gastos. As\u00ed que aunque el estrato alto,\u00a0 sea el \u00fanico que vio un descenso en su ingreso, este todav\u00eda lo dej\u00f3 muy por arriba de lo necesario, pudiendo hacer frente a la contingencia. El minigrama de la figura 5 lo muestra tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong><em>Gr\u00e1fica 4. Evoluci\u00f3n del gasto antes y despu\u00e9s de la pandemia. Con gastos expandidos a precios de agosto 2020. Fuente micro datos ENIGH 2018 y 2020<\/em><\/strong><\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121102\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafia-4.jpg\" alt=\"\" width=\"625\" height=\"1010\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafia-4.jpg 625w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafia-4-186x300.jpg 186w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/grafia-4-619x1000.jpg 619w\" sizes=\"auto, (max-width: 625px) 100vw, 625px\" \/>\n<p><strong><em>Figura 4. Minigrama que explica como la reducci\u00f3n de gastos en el nivel alto le permite mejorar su nivel aun con la reducci\u00f3n de ingresos que implica la pandemia.<\/em><\/strong><\/p>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-121103\" src=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-4.jpg\" alt=\"\" width=\"1350\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-4.jpg 1350w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-4-300x80.jpg 300w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-4-1000x268.jpg 1000w, https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/figura-4-768x206.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1350px) 100vw, 1350px\" \/>\n<h4><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>La inequidad no ha logrado ser superada en el mundo ni en la salud ni en otros aspectos como la vivienda, la alimentaci\u00f3n, la educaci\u00f3n, el esparcimiento. Ni las revoluciones ni las reformas nacionales lo han logrado, salvo en muy pocos pa\u00edses. Para acortar la brecha que significa la brutal inequidad, es necesario recurrir al comunismo de la informaci\u00f3n o la ciudadan\u00eda digital. Aun en un mundo tan injusto como el actual, las plataformas digitales permiten igualar condiciones como en el caso de la salud, aunque tambi\u00e9n aplica a otros sectores. Un sistema que le dice a los ciudadanos, que hospital est\u00e1 saturado, en que lugares hay m\u00e1s casos, no elimina las diferencias sociales, pero con informaci\u00f3n, permite facilitar el acceso a los servicios con los recursos tecnol\u00f3gicos que hoy existen. La Red Irag, en su nivel tecnol\u00f3gico actual, puede dar un sinf\u00edn de servicios a la sociedad. Imaginemos que pueda ser descargada desde un tel\u00e9fono por la ambulancia para ver a donde llevan a un paciente, o una persona quiere decidir si permite que su hijo vaya a un lugar que tiene se\u00f1ales de alto contagio. Incluso puede proporcionar informaci\u00f3n para quien este interesado en desarrollar una plataforma donde donadores de medicinas sepan a que hospital le sirven mas. En sus condiciones actuales, sin ning\u00fan aditamento sirve para que perfectamente los gobiernos locales puedan establecer estrategias de atenci\u00f3n y que finalmente la informaci\u00f3n permita limar un poco las diferencias tan fuertes que existen en salud.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h4><strong>Referencias<\/strong><\/h4>\n<p>Albarr\u00e1n I, y Suarez T (4\/6\/2020). Cuando el aprendiz de brujo mapea el COVID. Animal Pol\u00edtico. <a href=\"https:\/\/www.animalpolitico.com\/blog-invitado\/cuando-el-aprendiz-de-brujo-mapea-el-covid\/\">https:\/\/www.animalpolitico.com\/blog-invitado\/cuando-el-aprendiz-de-brujo-mapea-el-covid\/<\/a><\/p>\n<p>Archundia, E. (2020). Desigualdad y rezago. El sistema educativo mexicano al desnudo frente a la pandemia del COVID-19.\u00a0Entramados: educaci\u00f3n y sociedad, N. 7(7), 36-41.<\/p>\n<p>Costa, J., Cowell, F., y Saenz de Miera, B. (2021). Measuring pure health inequality and mobility during a health insurance expansion: Evidence from Mexico.Health Economics.<\/p>\n<p>Cort\u00e9s, F. V., Y \u00a0Islas, D. S. C. (2021). La brecha digital como una nueva capa de vulnerabilidad que afecta el acceso a la educaci\u00f3n en M\u00e9xico.\u00a0Revista Academia y Virtualidad, N. 14(1), 169-187.<\/p>\n<p>Cuenya, Miguel \u00c1ngel . Peste en una ciudad novohispana. El matlazahuatl de 1737 en la Puebla de los \u00c1ngeles. Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Universidad Aut\u00f3noma de Puebla (M\u00e9xico). DOI: <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3989\/aeamer.1996.v53.i2.415\">https:\/\/doi.org\/10.3989\/aeamer.1996.v53.i2.415<\/a><\/p>\n<p>Herrera Rangel, D. (2011). Las pintas de la sirvienta: El tifo y el temor a los pobres en la ciudad de M\u00e9xico, 1874-1877.\u00a0Estudios de historia moderna y contempor\u00e1nea de M\u00e9xico, (41), 53-77.<\/p>\n<p>Humboldt. (1827)\u00a0 Ensayo pol\u00edtico sobre la Nueva Espa\u00f1a, tomo I. Imprenta de Paul Renouard. Par\u00eds. <a href=\"http:\/\/cdigital.dgb.uanl.mx\/la\/1080012467_C\/1080012467_T1\/1080012467_MA.PDF\">http:\/\/cdigital.dgb.uanl.mx\/la\/1080012467_C\/1080012467_T1\/1080012467_MA.PDF<\/a><\/p>\n<p>Laurell, A. C. (2001). Health reform in Mexico: the promotion of inequality.\u00a0International Journal of Health Services, N. 31(2), 291-321.<\/p>\n<p>Lloyd, M. W. (2020). Desigualdades educativas y la brecha digital en tiempos de COVID-19.<\/p>\n<p>M\u00e1rquez Morf\u00edn, L., &amp; Molina del Villar, A. (2010). El oto\u00f1o de 1918: las repercusiones de la pandemia de gripe en la ciudad de M\u00e9xico.Desacatos, (32), 121-144.<\/p>\n<p>M\u00e1rquez, L (1991), La desigualdad ante la muerte 1800-1850. Tesis de doctorado. El Colegio de M\u00e9xico. https:\/\/repositorio.colmex.mx\/concern\/theses\/0r967394c?locale=es<\/p>\n<p>Ortiz-Hern\u00e1ndez, L., P\u00e9rez-Salgado, D., &amp; Tamez-Gonz\u00e1lez, S. (2015). Socioeconomic inequality and health in Mexico. Revista M\u00e9dica del Instituto Mexicano del Seguro Social,\u00a053(3), 336-347.<\/p>\n<p>Organization for Economic Co-operation and Development. -OECD (2019). Health for Everyone?: Social Inequalities in Health and Health Systems.<\/p>\n<p>Pineda, M. (2011). Nuevas formas de ciudadan\u00eda asociadas a las redes de comunicaci\u00f3n globales: el ciudadano digital. Historia Actual Online, (24), 163-183.<\/p>\n<p>Rangel, D. H. (2011). Las pintas de la sirvienta. El tifo y el temor a los pobres en la ciudad de M\u00e9xico, 1874-1877. Estudios de Historia Moderna y Contempor\u00e1nea de M\u00e9xico, (41), 53-77.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez, M. E., y Rodr\u00edguez de Romo, A. C. (1999). Asistencia m\u00e9dica e higiene ambiental en la Ciudad de M\u00e9xico siglos XVI-XVIII.\u00a0Gac Med Mex, N. 135, 189-198.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez, M. E. (2016). El tifo en la Ciudad de M\u00e9xico en 1915. Gaceta m\u00e9dica de M\u00e9xico, N. 152(2), 253-258<\/p>\n<p>Serrano-Cumplido, A., Ortega, P. A. E., Garc\u00eda, A. R., Quintana, V. O., Fragoso, A. S., Garcia, A. B., &amp; Bay\u00f3n, \u00c1. M. (2020). COVID-19. La historia se repite y seguimos tropezando con la misma piedra.\u00a0Medicina de Familia. SEMERGEN.<\/p>\n<p>Sugranyes, A. (2010). El derecho a la ciudad. Praxis de la utop\u00eda.\u00a0H\u00e1bitat y Sociedad, 2010,(1): 71-79.<\/p>\n<p>Su\u00e1rez T. y Mart\u00ednez, I. (2012) Geograf\u00eda no muerta del M\u00e9xico digital. Revista Ciudades. CIUDADE S 94, abril-junio de 2012, RNIU , Puebla , M\u00e9xico. https:\/\/geoestrategias.com.mx\/descargas\/publicaciones\/04-ciudades-del-ciberespacio.pdf<\/p>\n<p>Terris, M. (1981). Los tres sistemas mundiales de atenci\u00f3n m\u00e9dica. Universidad de Antioquia, Facultad Nacional de Salud P\u00fablica. Cuadernos M\u00e9dico Sociales \u00a0N\u00ba 14 &#8211; Agosto 1980.<\/p>\n<p>Velasco, M. (1992). La epidemia de c\u00f3lera de 1833 y la mortalidad en la Ciudad de M\u00e9xico.\u00a0Estudios demogr\u00e1ficos y urbanos, 95-135.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h4><strong>Referencias WEB.<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/www.indexmundi.com\/es\/datos\/indicadores\/SI.POV.GINI\/rankings\">https:\/\/www.indexmundi.com\/es\/datos\/indicadores\/SI.POV.GINI\/rankings<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/datosmacro.expansion.com\/estado\/indice-derecho-informacion\">https:\/\/datosmacro.expansion.com\/estado\/indice-derecho-informacion<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/datos.bancomundial.org\/indicator\/IT.NET.USER.ZS\">https:\/\/datos.bancomundial.org\/indicator\/IT.NET.USER.ZS<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/datareportal.com\/reports\/digital-2021-mexico\">https:\/\/datareportal.com\/reports\/digital-2021-mexico<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.oecd-ilibrary.org\/sites\/67450d67-en\/1\/2\/1\/index.html?itemId=\/content\/publication\/67450d67-en&amp;_csp_=77ac5dad9f2cb67b4d2e46c9fc814aa4&amp;itemIGO=oecd&amp;itemContentType=book#section-d1e888\">https:\/\/www.oecd-ilibrary.org\/sites\/67450d67-en\/1\/2\/1\/index.html?itemId=\/content\/publication\/67450d67-en&amp;_csp_=77ac5dad9f2cb67b4d2e46c9fc814aa4&amp;itemIGO=oecd&amp;itemContentType=book#section-d1e888<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.banxico.org.mx\/publicaciones-y-prensa\/articulos-y-otraspublicaciones\/%7B65D90886-291F-5A39-31A2-F928E9DF45EC%7D.pdf\">https:\/\/www.banxico.org.mx\/publicaciones-y-prensa\/articulos-y-otraspublicaciones\/%7B65D90886-291F-5A39-31A2-F928E9DF45EC%7D.pdf<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/El-software-libre-y-sus-limites-bajo-el-capitalismo\">https:\/\/www.laizquierdadiario.com\/El-software-libre-y-sus-limites-bajo-el-capitalismo<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>*Tonatiuh Meaney<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Coordinador de impacto social Plurmac<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Twiter\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/MeaneySuarez\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">@meaneysuarez<\/a><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.<\/p>\n","protected":false},"author":79,"featured_media":121095,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"inline_featured_image":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[5817,5,82],"tags":[2036,20984,967,17658],"class_list":["post-121094","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-urbanismo","category-opinion","category-urbanismo","tag-ocde","tag-redirag","tag-salud","tag-tonatiuh-meaney"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>REDIRAG\u2013comunismo de la informaci\u00f3n como arma epidemiol\u00f3gica urbana<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"REDIRAG\u2013comunismo de la informaci\u00f3n como arma epidemiol\u00f3gica urbana\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Centro Urbano\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-08-26T15:08:07+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-09-10T13:10:42+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"635\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"635\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Columnista invitado\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@CentroUrbano\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@CentroUrbano\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Columnista invitado\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"26 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Columnista invitado\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f\"},\"headline\":\"REDIRAG \u2013 \u201ccomunismo de la informaci\u00f3n\u201d como arma epidemiol\u00f3gica urbana\",\"datePublished\":\"2021-08-26T15:08:07+00:00\",\"dateModified\":\"2021-09-10T13:10:42+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/\"},\"wordCount\":5874,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg\",\"keywords\":[\"OCDE\",\"Redirag\",\"salud\",\"Tonatiuh Meaney\"],\"articleSection\":[\"Hablemos de Urbanismo\",\"Opini\u00f3n\",\"Urbanismo\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/\",\"name\":\"REDIRAG\u2013comunismo de la informaci\u00f3n como arma epidemiol\u00f3gica urbana\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg\",\"datePublished\":\"2021-08-26T15:08:07+00:00\",\"dateModified\":\"2021-09-10T13:10:42+00:00\",\"description\":\"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg\",\"width\":635,\"height\":635,\"caption\":\"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/opinion\\\/blog-de-urbanismo\\\/redirag-comunismo-de-la-informacion\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"REDIRAG \u2013 \u201ccomunismo de la informaci\u00f3n\u201d como arma epidemiol\u00f3gica urbana\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\",\"name\":\"Centro Urbano\",\"description\":\"Medio especializado en los sectores vivienda, inmobiliario, construcci\u00f3n, arquitectura y urbanismo.\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#organization\",\"name\":\"Centro Urbano\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/web_CU_logo-1.png\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/wp-content\\\/uploads\\\/web_CU_logo-1.png\",\"width\":350,\"height\":91,\"caption\":\"Centro Urbano\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/portalcentrourbano\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/CentroUrbano\",\"https:\\\/\\\/www.instagram.com\\\/centro_urbano\\\/\",\"https:\\\/\\\/www.linkedin.com\\\/company\\\/centro-urbano\\\/\",\"http:\\\/\\\/www.youtube.com\\\/user\\\/portalcentrourbano\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f\",\"name\":\"Columnista invitado\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Columnista invitado\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/centrourbano.com\\\/revista\\\/author\\\/columnista-invitado\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"REDIRAG\u2013comunismo de la informaci\u00f3n como arma epidemiol\u00f3gica urbana","description":"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"REDIRAG\u2013comunismo de la informaci\u00f3n como arma epidemiol\u00f3gica urbana","og_description":"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.","og_url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/","og_site_name":"Centro Urbano","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano","article_published_time":"2021-08-26T15:08:07+00:00","article_modified_time":"2021-09-10T13:10:42+00:00","og_image":[{"width":635,"height":635,"url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Columnista invitado","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@CentroUrbano","twitter_site":"@CentroUrbano","twitter_misc":{"Escrito por":"Columnista invitado","Tiempo de lectura":"26 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/"},"author":{"name":"Columnista invitado","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/person\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f"},"headline":"REDIRAG \u2013 \u201ccomunismo de la informaci\u00f3n\u201d como arma epidemiol\u00f3gica urbana","datePublished":"2021-08-26T15:08:07+00:00","dateModified":"2021-09-10T13:10:42+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/"},"wordCount":5874,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg","keywords":["OCDE","Redirag","salud","Tonatiuh Meaney"],"articleSection":["Hablemos de Urbanismo","Opini\u00f3n","Urbanismo"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/","name":"REDIRAG\u2013comunismo de la informaci\u00f3n como arma epidemiol\u00f3gica urbana","isPartOf":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg","datePublished":"2021-08-26T15:08:07+00:00","dateModified":"2021-09-10T13:10:42+00:00","description":"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#primaryimage","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/Tonatiuh-Meaney-columna-3-635x635-1.jpg","width":635,"height":635,"caption":"\u201cLa injusticia maestra es hacer pasar una injusticia por justa\u201d. Plat\u00f3n en La Rep\u00fablica."},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/opinion\/blog-de-urbanismo\/redirag-comunismo-de-la-informacion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"REDIRAG \u2013 \u201ccomunismo de la informaci\u00f3n\u201d como arma epidemiol\u00f3gica urbana"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#website","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/","name":"Centro Urbano","description":"Medio especializado en los sectores vivienda, inmobiliario, construcci\u00f3n, arquitectura y urbanismo.","publisher":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#organization","name":"Centro Urbano","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/web_CU_logo-1.png","contentUrl":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-content\/uploads\/web_CU_logo-1.png","width":350,"height":91,"caption":"Centro Urbano"},"image":{"@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/portalcentrourbano","https:\/\/x.com\/CentroUrbano","https:\/\/www.instagram.com\/centro_urbano\/","https:\/\/www.linkedin.com\/company\/centro-urbano\/","http:\/\/www.youtube.com\/user\/portalcentrourbano"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/#\/schema\/person\/a33188452c2380de1060174c4aec4c9f","name":"Columnista invitado","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/28ad1e0627b854b5cf28ba6c846a14c308bb67d33df98f6677cc46fe92222ece?s=96&d=mm&r=g","caption":"Columnista invitado"},"url":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/author\/columnista-invitado\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121094","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/79"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=121094"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121094\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":121301,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/121094\/revisions\/121301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/121095"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121094"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=121094"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/centrourbano.com\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121094"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}