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20 años de avances en el sector vivienda

20 años de avances en el sector vivienda

La industria ha mantenido un paso importante, en donde se destaca un proceso profundo lleno de oportunidades y desafíos que han permitido que hoy este sector sea uno de los protagonistas de la economía mexicana

En las últimas dos décadas, la industria de la vivienda ha experimentado un proceso de maduración importante. En este lapso, el sector se ha profesionalizado, institucionalizado y mejorado procesos, lo que ha permitido consolidarse como uno de los motores más importantes de la economía nacional.

Durante los últimos 20 años, la industria ha enfrentado escenarios complejos. Sin embargo, también ha sabido aprovechar las oportunidades para dinamizar la actividad y no sólo ofrecer la posibilidad de acceder a una vivienda a un mayor número de mexicanos, sino inyectar dinamismo económico al país.

No obstante, si bien se reconoce que han existido importantes avances en aras de potenciar la actividad del sector y caminar hacia la atención de la demanda habitacional del país, también existe un consenso en el que se coincide que existen una gran cantidad de retos, sobre todo para llegar a los segmentos más bajos, así como consolidar la idea de la construcción de vivienda como eje para el desarrollo urbano ordenado.

Si algo queda enmarcado, es que el camino recorrido desde el último año del siglo XX ha dejado enseñanzas en el sector, que permiten fincar las bases para avanzar con pasos firmes en la meta de elevar la calidad de vida a través de la vivienda. En ese marco, es importante conocer el andar de la industria para conocer hacia dónde debe transitar en los próximos años.

Los sexenios y la vivienda

Desde 1999, México ha experimentado tres administraciones federales y cuatro cambios de gobierno. En este marco, en tres ocasiones ha visto la alternancia en el poder entre opciones políticas distintas.

Así, en los últimos cuatro lustros, cada administración al frente del Gobierno Federal ha colocado a la vivienda en una posición particular. Cada uno ha dado un empuje distinto a la industria, con la mira de llevar a otro nivel la atención de las necesidades en la materia y garantizar el derecho a una vivienda digna.

En este sentido, el último año de la administración de Ernesto Zedillo llegó con una cara distinta a lo observado en gran parte de la segunda mitad del siglo XX. Por un lado, en el panorama, el Infonavit ya había dejado de construir vivienda y en el entorno se encontraba en proceso lo que se consideró como la “nueva etapa de la vivienda”, en donde constructoras independientes aparecieron en el escenario como los principales actores generadores de la oferta de vivienda.

Cabe destacar que, durante la etapa ‘Zedillista’, el tema de la vivienda aún se entendía principalmente como un tema social. Fue con la llegada de la alternancia en el poder y el arribo del Partido Acción Nacional (PAN) a Los Pinos, a través de la victoria de Vicente Fox, que esta concepción tuvo un giro importante.

En relación, el cambio de milenio para México no sólo representó una nueva etapa para el país al observar una nueva concepción del poder con la llegada de una opción política distinta, pues para el sector de la vivienda significó una evolución en la manera de afrontar los retos.

En este sentido, Vicente Fox dio un viraje en la conducción del tema de la vivienda, con lo que se empezó a ver a este sector no sólo por su importancia social, al ser un satisfactor de primer orden, sino como un rubro clave para detonar la economía.

En el sexenio de Vicente Fox se destaca la creación de diversos entes que han permitido darle forma y estructura al actuar del sector de la vivienda. Por un lado, en 2002 nació la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi). Si bien desde 1986 había un gremio agrupado en la Federación Nacional de Promotores Industriales de Vivienda (Provivac), fue hasta el segundo año de la administración cuando se reconoció a la agrupación como cámara empresarial, lo que elevaba al organismo como un ente de consulta obligado para el gobierno.

Aunado a lo anterior, en 2001 se creó la Comisión Nacional de Fomento a la Vivienda (Conafovi). A la postre, este órgano se transformaría en 2006 y daría vida a lo que hoy se conoce como la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). Sumado a esto, en 2001 nació Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), banco de segundo piso especializado en el tema de vivienda.

Es preciso mencionar que, en este primer año de la administración foxista, uno de los rubros importantes por atender por parte de los desarrolladores fue el dar mayor presencia al sector de la vivienda y emprender las gestiones para que el sector saliera de la Secretaría de Desarrollo Social, además de trabajar en los esquemas de subsidio.

Para muchos personajes del sector, el sexenio de Vicente Fox puede catalogarse como un sexenio de la vivienda, pues el mandatario tuvo como parte de su agenda estratégica durante todo el periodo el impulso a este rubro. Estimaciones realizadas señalan que en el sexenio, la producción de vivienda rondó las 3 millones de unidades, lo que representó un hito en la historia del sector. Incluso, la labor observada en este sexenio llevó a que en 2006 el Consejo Editorial de Centro Urbano entregara a Vicente Fox el Premio Hombres y Mujeres de la Casa, como reconocimiento por crear los mecanismos y detonar el desarrollo del sector.

La continuidad

Con la llegada de Felipe Calderón, la industria de la vivienda vio un seguimiento en el plan echado a andar en 2000 para detonar al sector de la vivienda. Con la continuidad en el poder de Acción Nacional, en el sector de la vivienda se mantuvo el empuje para consolidar a la industria bajo este doble enfoque, como engrane clave del orden social y económico.

Por un lado, con Calderón al frente del ejecutivo se mantuvieron las bases para fortalecer a organismos como Infonavit y Fovissste. El empuje iniciado en la época de Fox, permitió un dinamismo de gran calado que permitió una administración de buenos número para el sector. Las estimaciones de la industria refieren que, en el segundo sexenio panista, la industria de la vivienda duplicó su capacidad de atención a las familias, lo que permitió elevar la producción de vivienda a alrededor de 6 millones de unidades.

Nueva visión

En 2012, con un nuevo cambio de estafeta a nivel federal y luego de dos sexenios calificados por la industria como de un crecimiento acelerado, el sector observó un giro más en el rumbo de las políticas habitacionales. La llegada de Enrique Peña Nieto al poder representó un cambio de esquema, en donde se dejó atrás el modelo de producción masiva de casas, y se puso al centro de la agenda la importancia del desarrollo urbano ordenado.

Cabe destacar que, con el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a Los Pinos, se generaron cambios importantes en el tema de vivienda. Por un lado, se creó la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), dependencia que fungiría como cabeza de sector para generar una mayor coordinación en la materia.

En el sexenio, a pesar que en 2013 se observó un escenario complejo luego que un grupo de vivienderas atravesaran por una seria de dificultades, el sector retomó el rumbo, con una posición más fortalecida. Así, en 2016, el sector de la vivienda llegó a representar 7% del Producto Interno Bruto Nacional (PIB) y se consolidó como generador de alrededor 3 millones de plazas laborales, lo que lo posicionó como motor importante de la economía.

En el escenario actual, en donde la industria está inmersa en un cambio de sexenio, se percibe un nuevo viraje de timón en la conducción de la política de vivienda. Hacia delante, el nuevo gobierno ha puesto sobre la mesa la necesidad de recuperar la rectoría del Estado sobre la planeación del territorio. En este marco, las autoridades encabezadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador y Román Meyer Falcón, han enfatizado que entre la agenda prioritaria se encuentra el ordenamiento de las ciudades.

En las últimas dos décadas, la industria de la vivienda ha experimentado un proceso de maduración importante. En este lapso, el sector se ha profesionalizado, institucionalizado y mejorado procesos, lo que ha permitido consolidarse como uno de los motores más importantes de la economía nacional.

Durante los últimos 20 años, la industria ha enfrentado escenarios complejos. Sin embargo, también ha sabido aprovechar las oportunidades para dinamizar la actividad y no sólo ofrecer la posibilidad de acceder a una vivienda a un mayor número de mexicanos, sino inyectar dinamismo económico al país.

No obstante, si bien se reconoce que han existido importantes avances en aras de potenciar la actividad del sector y caminar hacia la atención de la demanda habitacional del país, también existe un consenso en el que se coincide que existen una gran cantidad de retos, sobre todo para llegar a los segmentos más bajos, así como consolidar la idea de la construcción de vivienda como eje para el desarrollo urbano ordenado.

Si algo queda enmarcado, es que el camino recorrido desde el último año del siglo XX ha dejado enseñanzas en el sector, que permiten fincar las bases para avanzar con pasos firmes en la meta de elevar la calidad de vida a través de la vivienda. En ese marco, es importante conocer el andar de la industria para conocer hacia dónde debe transitar en los próximos años.

Nota: Este texto se incluye en la edición especial de HyM Magazine por los 20 años de Centro Urbano.



Editor de Vivienda en Centro Urbano. Egresado de la maestría en Periodismo Político de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (EPCSG). Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Mexicana. Amante de la crónica y el reportaje. Admirador de Vicente Leñero y Miguel Ángel Granados Chapa.