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Hoy el Infonavit es más fuerte

Por David Penchyna Grub

La premisa hace tres años, ustedes recordarán, para nosotros fue muy sencilla; trabajar por la demanda, la demanda de esa vivienda que necesitan y a la que aspiran los trabajadores mexicanos.

En esta que será mi última intervención en una reunión anual del sector empresarial del Infonavit, quiero insistir, como ha sido desde un principio mi visión, que éste Instituto tenía y tiene la obligación de seguir centrando su toma de acciones en el derechohabiente, en dar mejores condiciones de crédito y vías más eficientes para que se materialice su derecho a la vivienda.

Estoy convencido que al centrarnos en el derechohabiente también salen ganando los que desarrollan vivienda y quienes integran la cadena de valor de esta actividad.

En aquel entonces yo me referí y me refiero ahora aún con más convicción, a que la solidez financiera del Instituto pasa pues por esa política pública, el que pongamos en el centro de nuestras decisiones al trabajador.

Trabajar para la demanda, no para la oferta, hoy ha rendido frutos. El gran ganador ha sido el derechohabiente, pero esto como parte de un el proceso virtuoso en el que sin duda alguna, también ha ganado la industria.

Los logros de una administración no son victorias personales de nadie, y más hoy que los retos que tenemos por enfrente, que ya se discutían en diferentes paneles, debe de ser hoy más que nunca la suma de decisiones colegiadas al amparo de un tripartismo, que me parece que hay que defender, y no permitir que esta Institución pilar del desarrollo social de nuestro país, claudique en sus objetivos ante los logros alcanzados.

Decir que el Infonavit es la Institución más fuerte de México no es una provocación vacía, es una medalla que no quiere ser portada por un director, sino tiene que ser portada por el Infonavit.

Decir que el Infonavit es la Institución más fuerte de México es un recordatorio a cuidarlo, a preservarlo y a defenderlo y fortalecerlo, es un llamado a reconocer su historia, al tiempo de ayudar en todo lo posible a que el futuro esté a la altura de los que quieren y merecen los derechohabientes.

Permítanme ponerles algunos números que refuerzan estas premisas. En materia de crédito, que es en esta Institución el corazón, hoy les podemos afirmar que en términos cuantitativos este sexenio cerrará como el de más créditos otorgados en la historia.

Superamos en más de un millón de créditos la colocación del Siglo XX.

Además, me parece fundamental el decir que en el 2012, las condiciones de la industria desarrolladora de la vivienda hacían prácticamente imposible imaginar que en 2018 tendríamos estos resultados, vale la pena recordarlo.

En términos cualitativos, el crédito es también mejor para los derechohabientes por una razón muy sencilla, el nuevo programa en pesos a tasa fija, y nuevos montos máximos, permitió dejar atrás la originación en veces salario mínimo, al tiempo de traer un nuevo mercado de altos ingresos, que dada el complemento de pago y la solidaridad financiera que nos ocupa, a quienes ganan más, le cobramos algo justo para que los que ganan menos tengan viabilidad crediticia, y que es un subsidio mucho más grande del que se discute en el espacio legislativo.

El nuevo crédito en pesos también tuvo un efecto positivo en el monto del cheque promedio de la vivienda financiada por el Instituto.

En el tiempo que tuve el privilegio de encabezar esta Institución, pasamos de tener un crédito promedio de 308,000, a uno de 396,000 pesos.

¿Qué significa eso para un trabajador? ¿Qué significa sobre todo en esta reunión pensar para la industria en ese salto en el promedio del ticket? Mayor negocio, así de sencillo.

Por eso afirmo que trabajar para la demanda también sirve a la oferta. Trabajar para la oferta no sirve a la demanda.RUV cerró 2017 con 250,000 unidades inscritas

Entendiendo que no todos los derechohabientes quieren o necesitan una vivienda nueva, lanzamos con controles necesarios a la decisión de que se había cancelado el programa de crédito Mejoravit.

A partir de un proceso abierto y transparente a la competencia entre instituciones fondeadoras, logramos bajar la tasa de interés del 18.5 al 16.5%, el mismo día por cierto que inició el alza de tasas el Banco de México.

Pasamos de cuatro a ocho participantes en el programa, lo que permitió que la oferta financiera fuera mucho, mucho mejor.

Estamos en el proceso de implementación del Programa de Movilidad Hipotecaria, que conocemos comercialmente como Cambiavit, que abre al derechohabiente la posibilidad de cambiarse de casa sin haber terminado de pagar su hipoteca, y que a partir de la bolsa inmobiliaria digital, le permitirá al Instituto acompañar a los derechohabientes en el proceso de elección de la vivienda que necesitan ante el cambio de necesidades habitaciones.

Le quitamos un ancla al derechohabiente, y permítanme insistir en algo públicamente documentado, a partir del mandato del Consejo de Administración, se recuperó para el Instituto la rectoría del Programa de Movilidad Hipotecaría.

El Infonavit podía como Institución enfrentar el problema o enfrentar las consecuencias. El tripartismo y la fuerza del Instituto hicieron posible enfrentar el problema, y la próxima administración podrá, sin restricción legal u operativa alguna, potenciar Cambiavit como el tercer pilar del crédito del Instituto.

Nuestro objetivo ha sido lograr un equilibrio entre el crédito y la solidez financiera, que el mandato dual de la constitución sea simbiótico y no excluyente.

En este sentido, en el 2017, entregamos a la subcuenta de vivienda el mejor rendimiento de los últimos 13 años, 8.32 por ciento.

Debo agregar que lo hicimos además con niveles récord de patrimonio, como pueden observarse en las gráficas, solamente del 2012 al 2018, el incremento en el patrimonio habrá sido de 115 por ciento.

Debo recordar que en el 2005 tuvimos un rendimiento extraordinario de la subcuenta, pero fue a costa del patrimonio.

Hoy estamos dejando el mejor rendimiento de la subcuenta y este año no será la excepción, con los índices de patrimonio más altos también de nuestra historia.

El año pasado cerramos con 533,865 créditos, y en este complejo 2018, vamos a llegar a la meta, un Infonavit que da más créditos en mejores condiciones, que da más rendimiento a los trabajadores y mantiene su fortaleza financiera, es un Infonavit que derrama más dinero en la economía que nunca.

Una derrama que recorre toda la cadena de valor y que el año pasado fue superior a 246,000 millones de pesos, cuando históricamente no habíamos invertido o derramado más de 180,000 millones.

Para darle dimensión a estos números, en años anteriores derramábamos 160,000 millones de pesos en promedio, el diferencial del 2016 al 2017, refleja 79,000 millones de pesos más.

Esto nos permite llegar a una derrama económica sin precedentes, de más de 1.3 billones de pesos en esta administración, superior en 419,000 millones a la del sexenio anterior, y más de tres veces superior a la del periodo 2000-2006.

Este Infonavit no solo es más fuerte, sino más cercano y justo frente a los derechohabientes.

A partir de la estrategia de simplificación de trámites a través de medios digitales y la eliminación de requisitos como demandaba el Instituto para recuperar el saldo de la subcuenta de un derechohabiente fallecido, quiero decirles que a partir de esas decisiones estamos logrando un récord en lo que va del 2018, en materia de devoluciones del saldo de la subcuenta de la vivienda, 11,804 millones de pesos, es decir, 1,824 millones de pesos más que en el 2017, en un acto de justicia del ahorro de los trabajadores.

Un Infonavit más fuerte también depende de la responsabilidad de administrar la cartera hipotecaria.

En este sentido, hemos encontrado un sano balance entre la cobranza social que nos demanda la ley y que nos distingue de otras instituciones financieras y la eficiencia en la cobranza, al tiempo que se incrementó en 46% la firma de convenios de mediación del 2015 a la fecha.

La eficiencia en la cobranza aumentó 14%. Esto prueba que la responsabilidad de la cobranza no está peleada con agotar alternativas para que los derechohabientes mantengan su patrimonio.

Infonavit ha sido reconocido y es algo que nos debe hacer sentir orgullosos a todos, por la adopción y el compromiso de cara a la sostenibilidad, el impulso al índice de ciudades prósperas codo a codo con ONU Hábitat, es el mejor ejemplo de ello, de una iniciativa que nos valió ser premiados con el premio que entregó ONU Hábitat, hace muy pocos meses en la ciudad de Dubái, y que habla de otro Infonavit hacia adelante.

Recibe Infonavit el Premio Dubái por el CPI

El organismo fue reconocido por ONU entre 89 proyectos de todo el mundo

Uno más consciente de que la vivienda no termina en el umbral de una puerta, sino en el umbral de una ciudad.

Hacer país financiando vivienda es, aunque no expresado literalmente por la Constitución, parte irrenunciable de nuestro mandato.

Este breve recuento ha tenido un efecto de percepción del Infonavit entre los ciudadanos.

En este complejo momento de ajustes sociales, que llegan a poner en tela de juicio el rol de las instituciones, el Infonavit destaca en la imagen que juntos hemos logrado posicionar.

Un Infonavit más presente, más activo, capaz de innovar, orgulloso de su historia y preparado para el futuro.

Y este repunte en la percepción del Instituto se nota a simple vista, pero lo dicen también especialistas, como es el caso de dos reconocidas casas encuestadoras, que dan fe de la buena opinión que tiene la sociedad en cuanto al Instituto. También es preciso el día de hoy enmarcar los retos que tenemos hacia adelante, las insuficiencias, los planes fallidos, y lo que falta por hacer, porque las instituciones no pueden nacer y extinguirse cada seis años.

De cara al proceso de transición y de cara al futuro y de frente a ustedes, pienso que los retos del Infonavit pueden centrarse en los siguientes puntos:

Primero, asegurado en el marco del tripartismo en la economía, que el mandato de la Constitución se cumpla al valorar cada decisión institucional, teniendo como eje el rendimiento a la subcuenta de vivienda de los trabajadores.

Segundo, fortalecer y mantener la estrategia de poner al derechohabiente en el centro de las decisiones, lo cual implica en términos concretos, mejorar la atención del servicio a lo largo de todo el ciclo de la vida laboral, desde la filiación hasta la jubilación, y dar así con ello cumplimiento a seguir apostando a medios digitales y el análisis y procedimientos, procesamientos de datos.

Tercero, mantener siempre una mezcla ganadora en la colocación de créditos, para que cumpliendo nuestra misión social no afectemos el patrimonio de esta institución que hoy está sólido y sano.

Cuarto, necesitamos reflexionar sobre dónde construir vivienda; necesitamos construir más en las zonas urbanas y presionar para que nuestra legislación sea más eficiente, y no sea sujeta de procesos de corrupción que pongan en riesgo la calidad de vida de los derechohabientes.

En este mundo de hoy, la enseñanza de tanta tragedia a nos deja la premisa de garantizar que todas las viviendas se construyan no solo en zonas más accesibles, sino también en más seguras.

Finalmente, atender a la demanda potencial de los derechohabientes activos, precalificados, que aún no tienen un crédito, convertirse en opción para ellos en un protocolo crediticio versátil, y hacer que la palabra vivienda sea siempre un sinónimo de ahorro y patrimonio.

Pocas instituciones tienen la virtud de convertirse en algo concreto, en un activo colectivo como es la vivienda.

El Infonavit tiene esa característica, tiene esa oportunidad, ese privilegio de cara al pueblo de México.

Estoy convencido que dejamos una Institución más fuerte, más útil y más justa.

También estoy convencido que falta mucho por hacer.

Estoy seguro que trabajar para la demanda y no para la oferta, genera mejores dividendos sociales, económicos y financieros.

Esa es la premisa correcta, dado los resultados que hoy podemos entregar, a quien me suceda en esta enorme responsabilidad.

En un país inmerso en profundas transformaciones sociales y políticas, en el agitado mar de esta sociedad mexicana del Siglo XXI, esta Institución emblema del Estado mexicano navega hoy con rumbo claro y a velocidad constante.

Yo les quiero pedir con todo sentimiento que cuiden esta gran Institución que todos tanto queremos.

David Penchyna Grub

Director General del Infonavit

Mensaje pronunciado en el marco de la clausura de los trabajos de la Reunión Nacional del Sector Empresarial del Infonavit

 Cancún, Quintana Roo, 28 de septiembre del 2018