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Personas emplean 5 horas en transporte público para cruzar la ZMVM

Personas emplean 5 horas en transporte público para cruzar la ZMVM

ONU-Habitat estima que de este a oeste el tiempo medio de traslado es de 5 horas 21 minutos, mientras que haciendo uso de un vehículo privado la duración del trayecto supera ligeramente las 2 horas 42 minutos 

Atravesar la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) le puede llevar varias horas tanto a las personas que viajan en transporte público como a las que lo hacen en vehículo particular, de norte a sur y de este a oeste.

Si se toma como ejemplo el punto de conexión de los municipios de Coyotepec y San Miguel Topilejo, y se contemplan las variables para conocer el tiempo que la gente invierte en dicho trayecto, resulta que para desplazarse entre dichas localidades en transporte público lleva en promedio de 5 horas 49 minutos, mientras que en auto el tiempo es de 3 horas 21 minutos.

Ese fue el resultado preliminar de un estudio sobre la movilidad urbana en la mayor aglomeración de México, realizado por ONU-Habitat y presentado por Ana Ruiz Nieves, especialista de la oficina para México y Cuba, durante el primer Brainshop Metropolitano de Guatemala.

Para hacer el estudio, Ana Ruiz explicó que ONU-Habitat contempló dos variables para conocer cuánto tiempo invierten las personas en atravesar la ZMVM, de norte a sur y de este a oeste. Para el primer caso, los puntos de conexión contemplados fueron los municipios de Coyotepec y San Miguel Topilejo, ejemplo del que resultó que un ciudadano debe viajar un máximo de 5 horas 49 minutos en transporte público para realizar el desplazamiento entre estas dos localidades, mientras que en vehículo particular emplearía un tiempo de 3 horas 21 minutos.

Si se trata de cruzar la ZMVM de este a oeste en transporte público, ONU-Habitat estima que el tiempo medio es ligeramente inferior que hacerlo de norte a sur: 5 horas 21 minutos, mientras que haciendo uso de un vehículo privado la duración del trayecto supera ligeramente las 2 horas 42 minutos.

Además, los primeros resultados del estudio de la oficina de ONU-Habitat para México y Cuba evidencian que la movilidad en la ZMVM es un reto que comparten las grandes ciudades en Latinoamérica. Cabe destaca que este trabajo se completará cuando se comparen los resultados de horas de viaje con otros mapas que contemplen los asentamientos de grupos vulnerables.

Ruiz Nieves recalcó que la movilidad ineficiente dificulta el ejercicio del derecho a la ciudad y el cumplimiento del principio inspirador de los Objetivos de Desarrollo Sostenible: no dejar a nadie atrás. También agregó que la movilidad ineficiente puede ser significativa a la hora de determinar la desigualdad en las ciudades, ya que pone de relieve el desequilibrio centro-periferia.

“En la Conferencia Habitat III, se estableció el derecho de todas y todos los habitantes presentes y futuros, para ocupar, usar y producir ciudades justas, inclusivas y sostenibles. Por eso es importante territorializar la exclusión y evitar que los grupos vulnerables se vuelvan invisibles”, argumentó.

La especialista insistió en la necesidad de contar con datos fidedignos, ya que, dijo, sin información no hay medición, y sin mediciones es muy complicado gestionar el desarrollo. Además, “decidir con base en indicadores sólidos puede ayudar a incrementar la productividad de las zonas urbanas del país y esto es de vital importancia si dimensionamos que la suma del Producto Interno Bruto (PIB) de las 59 áreas metropolitanas de México es mayor a la suma del PIB de Chile, Perú y Colombia”, subrayó.

Para concluir su participación, la especialista de ONU-Habitat aseguró que la planeación urbana debe estar legitimada por el bien común que promueven las agendas globales y la participación ciudadana para conseguir la implementación efectiva de la Nueva Agenda Urbana. “La misión de ONU-Habitat en México es convertirse en el núcleo integrador entre la información, el diagnóstico, los planes de desarrollo urbano y la operacionalización de los proyectos, así como invitar al diálogo a los diversos actores sin perder de vista que propósito final de las políticas públicas es mejorar la calidad de vida de las personas”.