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No solo formamos profesionistas, formamos ciudadanos: Marcos Mazari

No solo formamos profesionistas, formamos ciudadanos: Marcos Mazari

El académico busca consolidar la Asinea como espacio de fortalecimiento y difusión de la enseñanza arquitectónica a nivel nacional

El reto más grande que enfrenta el país actualmente es la urbanización, pues cerca de 80% de la población nacional vivirá en ciudades para el año 2050 y esto tiene implicaciones en materia de movilidad, agua, seguridad social y vivienda. Así lo indicó el arquitecto Marcos Mazari Hiriart, director de la Facultad de Arquitectura (FA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En entrevista con Centro Urbano, señaló las modificaciones curriculares que se han hecho durante su segundo periodo al frente de la entidad universitaria. Mientras que los planes de las licenciaturas en Arquitectura, Arquitectura del Paisaje y Diseño Industrial ya fueron aprobados y se implementan, el del área de Urbanismo está en la etapa final del proceso.

“Todo está alineado bajo un enfoque sistémico. No podemos pensar en la arquitectura como el desarrollo de objetos aislados, sino que debemos pensar en relación con los usuarios, el planeta, la energía, nuestro contexto cultural y el mundo al que se van a enfrentar los estudiantes al egresar”, indicó.

Para el director, el compromiso social que caracterizan a la Universidad Nacional y a la institución que dirige actualmente está complementado por el compromiso con el medio ambiente y sus cambios. Gracias a la construcción de una conciencia colectiva, la comunidad de la FA atiende ahora las necesidades del área con un enfoque de servicio y trabajo de la mano con las comunidades y grupos vulnerables.

Ante los desafíos y la incertidumbre producto del actual proceso electoral, los profesionistas estarán en condiciones de aportar sus conocimientos y perspectivas en campos como la movilidad, uso de suelo o desarrollo de vivienda. “No nada más formamos arquitectos, paisajistas, diseñadores industriales o urbanistas: formamos ciudadanos”, enfatizó.

Semanas atrás, el arquitecto recibió la investidura de presidente de la Asociación de Instituciones de Enseñanza de la Arquitectura de la República Mexicana (Asinea). Al respecto, aclaró que su objetivo principal es consolidarla como un lugar para fortalecer el proceso enseñanza-aprendizaje mediante la formación de redes que permitan compartir el conocimiento generado.

A través de la alianza de instituciones públicas, privadas y del Tecnológico Nacional de México, en las nueve regiones de la asociación elevar y reconocer a los centros de estudio que cumplan con las nuevas necesidades; lo anterior se realizará en conjunto con la Acreditadora Nacional de Programas de Arquitectura y Disciplinas del Espacio Habitable (ANPADEH).

“En el país tenemos que romper un paradigma: se piensa que el arquitecto es el que diseña grandes obras y es reconocido. Sin embargo, debemos transmitir a las generaciones futuras que los arquitectos tienen que trabajar de la mano con la sociedad mediante iniciativas en donde ayude al desarrollo de las comunidades”, reflexionó sobre los retos del área a nivel nacional.

Sobre la urbanización, señaló que si bien en el pasado reciente el país enfrentó la transición de la sociedad agrícola a una industrial, actualmente el crecimiento de las ciudades supone un desafío mayor. Los arquitectos y urbanistas desempeñarán un papel fundamental en el proceso, pues de acuerdo a estimaciones, cerca de 70% de la vivienda en México se realiza por autoconstrucción.

“Para atender el urbanismo popular el primer requisito es aceptar y reconocer su existencia; posteriormente, debemos encontrar mecanismos para ser reconocidos por los grupos y perfiles socioeconómicos involucrados”, expuso.

Mazari, de 59 años, cuenta con estudios en restauración de monumentos. Para él, los sismos de septiembre de 2017 hicieron ver la necesidad de poner atención en el área de mantenimiento; por falta de recursos se atiende siempre la emergencia y no la prevención con enfoque sistémico sobre las formas de ejecución de la obra, aclaró.

Habitar en una zona sísmica es un factor que define el hacer de la arquitectura. Para el director de la FA, a pesar de cambiar la normatividad y actualizar medidas al respecto, la CDMX debe afrontar características como lo impredecible de estos eventos naturales. Considera necesario tomar en cuenta el análisis del subsuelo a la hora de construir, además de saber manejar la extracción de agua, pues los hundimientos afectan a amplias zonas de la metrópoli.

La capital también enfrenta retos respecto al uso de suelo para vivienda. “Lo que nos caracteriza es que nos extendimos y por eso la gente tiene largas horas de transporte para acceder a los centros de trabajo; además, la ciudad expulsa población a otras áreas de la zona metropolitana”, explicó. Al respecto, piensa que las plataformas electorales deben tener un acercamiento con la ciudadanía y sus problemas.

Para Mazari, la recuperación del espacio público es una prioridad en el contexto actual del país. “Lo que tenemos que revalorar es la importancia del espacio público como lugar donde todos podemos convivir. Amalgama, articula todos los perfiles sociales y nos permite establecer un diálogo como ciudadanos y como comunidad”. También comentó que en caso de perder esta oportunidad de convivencia en torno al bien común, lo que ocurre es el aislamiento de las personas y grupos.

Finalmente, al hablar acerca del desarrollo de la Bienal de Venecia y la representación mexicana en este festival, el académico mostró su reconocimiento para todos los participantes en la puesta ‘Echoes of a Land’, en especial para los miembros de la FA. “Cuando en eventos como este se reconoce el trabajo de egresados de la comunidad, es un gran orgullo que sean egresados de la UNAM”, concluyó.



Ciencias Políticas y Administración Pública, FCPyS - UNAM. Apasionado por la Historia, la política, la arquitectura, el urbanismo y la lectura.