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Imprescindible para la industria conocer la cuenta Satélite de vivienda

Ignacio Beteta

“Hay que ser más profesionales, tener una política de vivienda, tener las cifras para darle seguimiento. Eso es lo que dio origen a la cuenta satélite de vivienda”, Beteta

Ignacio Beteta, director general del Fondo de Inversión Inmobiliaria Beteta habló en Desde Centro Urbano, sobre la presentación de su libro ‘ABC de la cuenta Satélite de vivienda en México’,

Explicó que la Cuenta Satélite de vivienda es el esfuerzo que se hace para saber cual es la contribución de la vivienda al Producto Interno Bruto de la economía nacional y que tan importante es la vivienda para el crecimiento de la economía en el país.

“El sector inició con un impulso a través del Infonavit, luego de los bancos, precisamente cuando se estabiliza la economía y bajan las tasas de interés, es cuando las hipotecas se vuelven más accesibles, la gente ve que hay más acceso al crédito y empieza la feria de la construcción de vivienda”, explicó.

De igual forma, recordó que en 2008 hubo una crisis, sin embargo, aseguró que la industria en México estaba sana, pero los organismos internacionales dejaron de fondear a las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes), por lo que la construcción de muchos desarrollos quedó incompleta, “no había dinero para terminarlos, ni créditos para que la gente los comprara”.

Comparó al sector con la forma en que se maneja una empresa, “cuando las cosas van bien, pues nada mas ven dinero en la caja y no te preocupas ni siquiera por saber las cifras de como va tu empresa, lo mismo ocurrió en el sector, cuando las cosas se revierten se da uno cuenta de que hay que ser más profesionales, tener una política de vivienda, tener las cifras para darle seguimiento. Eso es lo que dio origen a la cuenta satélite de vivienda”.

Por ello, recalcó la importancia de estar informados sobre cómo se mueve el sector, que variables lo impactan y cómo contribuye al crecimiento de la economía, tanto por la demanda de materiales de construcción, como por la cantidad de gente que trabaja en la industria, además de las utilidades que generan las empresas, ya que es un factor importante para permitirles cotizar en bolsa.

Indica que es importante entender todas las cifras que el sector implica, “tienes material pero igual puede estar en las bodegas de distribuidoras de materiales, y se trata de ver el impacto de la industria de la vivienda, que se necesita de recursos financieros, el esfuerzo empresarial de gente que trabaje para pegar los ladrillos, entonces esto le sirve como una guía a quienes hacen la política pública para saber cuántas casas se construyen a través de las desarrolladoras de vivienda y cuanta gente es la que autoconstruye su casa”.

A su vez, esto permitirá entender que “los desarrolladores se manejan de una forma diferente con un crédito puente, mientras que los que autoconstruyen tienen que ahorrar más y tal vez lo que necesiten es financiamiento de los materiales de construcción”.

En cuanto a política pública, indicó que la información del libro servirá para saber cuál es la cantidad de vivienda que se construye, que tanto se satisface el déficit de la vivienda y si se necesitan subsidios o no, así como la manera en que deben canalizarse.

A los bancos para que sepan cual va a ser la demanda de vivienda y así prever los programas de financiamiento y la inversión que colocarán en créditos hipotecarios y con qué tasas de interés.

“También servirá a los asesores inmobiliarios que venden las casas a través de comisiones, los honorarios de los notarios públicos, a todos los que intervienen en el diseño de las casas, ratificar el uso de suelo, de todos los procesos que conlleva la construcción”.

Informó que, según cifras del 2015, que son las últimas con las que se cuentan, la construcción afectó al 6.3% del PIB nacional, “para ser una industria individual es bastante elevada, le sigue la industria automotriz con un impacto de 3%. Se divide entonces en dos terceras partes que corresponden a lo que es el esfuerzo para pegar los ladrillos, salarios de los trabajadores y utilidades de las empresas y 2.5 que corresponde a la compra de materiales. Su valor agregado es de 3.8% y el consumo es 2.5% del PIB”.

Finalmente, señaló que de acuerdo con los estándares internacionales, hay otros elementos que tienen que plasmarse en la contribución de la vivienda en la economía nacional, a lo que le llaman el alquiler imputado o alquiler efectivo, “porque dicen que una casa no es un gasto, es una inversión, y ese servicio queda como un activo fijo para la aportación al PIB, por eso no hay que irse con la finta de esa cifra tan elevada, que se maneja que es cerca del 14% nacional es de la vivienda, sino que gran parte es de estas rentas, pero esa cifra no ha tenido un gran impacto en la de edificación de casas nuevas”.