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¿Qué piensas? la pregunta de siempre, en básquetbol, la respuesta de siempre

¿Qué piensas? La pregunta de siempre, en básquetbol, la respuesta de siempre.

Podría jurar que lo nuestro es amor a primera vista, desde que toqué el balón supe que este sería mi deporte predilecto, qué decir del momento en el que disputé mi primer partido, mi primer torneo y mi primer campeonato.

Conocí al básquetbol cuando tenía ocho años, justo en la clase de educación física, recuerdo que desde entonces el ruido del balón botando es mi favorito, y que no hay nada más satisfactorio que tirar y encestar.

He pertenecido a equipos que me han demostrado ser los mejores confidentes de este romance, también muchos entrenadores que me han enseñado la mejor manera de amar. Tuvimos que estar separados por causas físicas, pero eso no impedía que pensara en él.

Nuestros mejores encuentros se han dado es diversas canchas: las de Ciudad Deportiva, Velódromo, Coyuya, Tlatelolco, Sala de Armas, Prepa 7, FES Aragón, Candelaria, Bicentenario… y no sé cuántas más. Sí, definitivamente hemos tenido bastantes citas.

Me atrevo a decir que los últimos dos años hemos estado más enamorados que nunca, cuando decidí ser disciplinada para volver a jugar en equipos grandes me di cuenta que no sólo yo lo amaba, eso ha sido fantástico porque me ha permitido compartir la pasión y formar muchísimas amistades.

Además, hizo que la ciudad tuviera un equipo, está súper cool ir al recinto Juan de la Barrera a gritar CA-PI-TA-NES junto a papá y celebrar todos los tiros de tres, las coladas o los libres… ay qué hermoso eres mi básquetbol.

No me ha importado tener los dedos chuecos, tirones en las piernas, moretones en los brazos o incluso dolor de boca porque recibí algún balonazo, así es este amor, por eso es que pocos lo practican.

Ahora que soy chambeadora he tenido que distanciarme un poco, sin embargo, sé que cada fin de semana por lo menos lo veré dos veces, eso me mantiene motivada durante el resto de los días, ¿lo ven? estoy enamorada.

No cabe duda de que esto es amor, si no me creen pregúntenle a mamá, ella bien sabe que podría dejar todo con tal de ir a jugar, que si no estoy en casa es porque estoy en la cancha y que si los domingos me levanto temprano es porque mi partido es el primero del día.

Querido básquetbol, esta nota es para ti: no te vayas de mi vida.

(Harto cursi, lo sé).