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Alumnas de arquitectura de la Ibero ganan en Premio Nacional del Acero

Alumnas de arquitectura de la Ibero ganan en Premio Nacional del Acero

El proyecto resolverá las necesidades actuales y futuras del crecimiento poblacional

Alexandra Goldberg, Alexis Levy, Daniela Pérez, Fernanda Padilla y Vicky Smeke, alumnas de Arquitectura de la Ibero, ganaron el segundo lugar del ‘10° Premio Nacional del Acero para Estudiantes de Arquitectura 2017’, por su propuesta arquitectónica para un Jardín de niños y guardería.

En la materia ‘Taller de construcción en acero’, impartida por el maestro Sabetay Palatchi, las alumnas desarrollaron su proyecto para una escuela privada, en la colonia Doctores, que registra un crecimiento poblacional y se encuentra en proceso de desarrollo.

El objetivo del proyecto es “resolver arquitectónicamente las necesidades actuales y a futuro de un centro de educación y cuidado infantil. El diseño está pensado para responder al crecimiento que tiene la colonia, con la posibilidad de crecer o modificar los espacios, además de ser didáctico, seguro y adecuado al usuario”, explicaron.

El concepto se basa en los juguetes LEGO, se toma la modulación y sistema estructural de ensamblaje como base para la composición del proyecto, dichas características permitirán a la escuela aumentar fácilmente el número de sus salones.

“Básicamente, la propuesta son perfiles tubulares donde se hacen una especie de nudos para poder ensamblar elementos verticales con elementos horizontales, y se usa madera en los pisos que separan la planta baja de la alta”, detalló Palatchi.

Los muros son de lámina galvanizada resistente a la corrosión, por su espesor aíslan el ruido. Cada pared se levanta con dos láminas, una interior y otra exterior, en medio lleva un material especial que aísla del calor y el frío.

Las alumnas agregaron que la estética se cuidó con el diseño, ya que el acero se pinta con varios colores, pues son conscientes de que en el jardín de niños muchas cosas se enseñan a través de los colores.

Asimismo, los salones de clases son identificados por color, no por letra, es decir, “no te vas a primero ‘c’, ni a segundo ‘a’; vas a ir al color verde o al amarillo, ese es tu salón”, dijo el arquitecto.

Las estudiantes añadieron que el proyecto “se limita a cuatro usos: público, semi-público, guardería y preescolar, ordenando de forma lógica el proyecto en distintos edificios de dos niveles clasificados por su color, uso y función para el fácil acceso y comprensión de un niño. Estos espacios se intercomunican por medio de patios, rampas y pasillos, por lo que son completamente accesibles e incluyentes”.

Además, se tiene casi nulo desperdicio, debido al pre-dimensionamiento, utilización y adecuación de los elementos en la estructura que se aprovechan. Con esto se pueden unir módulos, la losa de cimentación, las circulaciones y los servicios son los únicos espacios permanentes en el proyecto, todos los demás podrán ser modificados

“El acomodo de los módulos genera distintos ambientes como terrazas, patios y voladizos, dándole así un carácter único a cada zona. A partir de lo planteado se genera un proyecto adaptado ciento por ciento a las necesidades y escala de un niño, se toma en cuenta los cambios que habrá en un futuro para permitir y facilitar el crecimiento para que el proyecto perdure”, concluyeron.



Egresado de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la carrera en Comunicación, con especialidad en medios escritos. Reportero del desaparecido periódico Nuestro México, en donde cubrió las fuentes delegacionales y Asamblea Legislativa. También trabajó en la Coordinación de Comunicación Social en la delegación Álvaro Obregón. Le gusta leer novelas y cuentos.