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ONU-Habitat y sus esfuerzos por cumplir con la Agenda 2030

Nueva Agenda Urbana

Se trata de la entidad para la promoción en cuestiones urbanas y apoyar a los estados miembros y los organismos interesados en integrar la Nueva Agenda Urbana

 

El pasado mes de agosto, el Panel de Alto Nivel presentó el informe de Evaluación de ONU-Habitat, el cual diagnostica y emite recomendaciones para brindar herramientas y capacidades para enfrentar con efectividad los nuevos retos y compromisos asumidos en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana (NAU).

ONU-Habitat y sus esfuerzos por cumplir con la Agenda 2030

Aquí se instó al panel a realizar recomendaciones para mejorar la eficiencia y la rendición de cuentas de ONU-Habitat para asegurar que la agencia esté preparada abordar los requerimientos del desarrollo urbano incluyente y sostenible.

Para esto, la evaluación giró en torno a cuatro temas específicos: mandatos operacionales, estructura de gobierno, asociaciones y capacidad financiera.

Al reconocer el papel fundamental que ONU-Habitat desempeña en el tratamiento de la urbanización sostenible, se recomienda que la principal prioridad sea estabilizar y fortalecer a la organización.

Se consideró a ONU-Habitat como la entidad apropiada de las Naciones Unidas para el desempeño de la promoción en cuestiones urbanas y así apoyar a los estados miembros y todos los organismos interesados en integrar la Nueva Agenda Urbana y los aspectos urbanos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en sus operaciones de desarrollo.

El panel recomienda que el papel normativo sea ‘no dejar a nadie atrás’, para no dejar de lado la inclusión e igualdad social, además de que todo el trabajo operacional tenga un vínculo claro con las prioridades normativas y con la política estratégica global y supervisión de la gobernanza.

Nueva Agenda UrbanaTambién, se indicó la necesidad de dos esferas prioritarias: la atención a la equidad, la vulnerabilidad y la exclusión en el desarrollo urbano, así como un enfoque en la planificación urbana.

Otra recomendación es el contar con documentación clara sobre los proyectos, el trabajo normativo y operacional, realizar un cambio conceptual hacia un enfoque más territorial que se dirija a las regiones metropolitanas, que incluya a las ciudades, pueblos, áreas periféricas y aldeas.

En cuanto a la gobernanza, se recomiendan algunos cambios, ya que el actual modelo muestra problemas sistémicos que afectan la rendición de cuentas y su eficacia, con una nueva estructura que incluya la membresía universal de los 193 estados miembros en una Asamblea Urbana General y la adición de una pequeña Junta de Política enfocada a proporcionar asesoramiento estratégico, de políticas y de la supervisión de proyectos.

El panel sugiere también que la Asamblea Urbana organice su calendario y la ubicación de sus reuniones para maximizar las posibilidades de superposición tanto con la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente como con la Asamblea General.

Con el objetivo de tener más asociaciones activas, eficaces e inclusivas que puedan contribuir a cumplir su mandato de inclusión, se instó a explorar las relaciones con las organizaciones representativas de los gobiernos locales y la sociedad civil, además de promover al sector privado a examinar los impactos no deseados de sus inversiones y encontrar formas de mitigarlas.

El Panel recomienda que se destine una parte de la financiación de la cooperación técnica específica, a la vinculación con la misión normativa, y propone con firmeza un límite a los fondos asignados de los Estados Miembros que se destinen al trabajo operacional.

De igual forma, se recomienda que ONU-Habitat explore las ventajas de la modalidad de donación, dándole a la organización más flexibilidad de gestión y capacidad de respuesta, al tiempo que le permite seguir formando parte de la Secretaría de las Naciones Unidas.

En cuanto al financiamiento y obtener nuevas fuentes que aumenten los recursos disponibles para una urbanización inclusiva y sostenible, se pretende que ONU-Habitat desarrolle una estrategia de cooperación con bancos multilaterales, instituciones financieras y fuentes privadas de financiación. También se podría explorar el potencial de financiamiento y recaudación de fondos inherente a las relaciones urbanas locales.

A su vez, el Panel recomienda la creación de un Fondo Fiduciario Global que funcione como plataforma para obtener financiación alternativa para los esfuerzos de urbanización sostenible.