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Falta cultura y regulación condominal en CDMX

 

La dependencia trabaja para las más de 8 mil unidades habitacionales que hay y certifica a más de 400 administradores al año

 Al Distrito Federal se le conoce como la Ciudad de los Palacios, y es donde hay, hasta enero de este año, 9,875,344 habitantes que conviven día a día conviven cientos y cientos de miles de vecinos con profesiones, estudios, religiones, gustos, sueños, proyectos y problemáticas distintas.

¿Pero qué pasa cuando esa convivencia no respeta límites? ¿Cuando un velador no puede dormir en el día porque su vecino tiene 15 gatos aullando? ¿Qué hacer cuando el vecino de al lado construye una adaptación no planeada en el edificio y el vecino de arriba hace lo mismo y ponen en riesgo la estructura de su hábitat?

¿Qué pasa cuando los jóvenes improvisan raves en estacionamientos de su unidad a alto volumen? ¿Qué de los adultos mayores que no pueden bajar constantemente por los cinco pisos de su edificio? ¿Qué hacer si un cajón de estacionamiento lo convierten en hojalatería? ¿Qué pasa con los administradores que inventan cuotas? Estas problemáticas las que aborda una entidad poco conocida del Gobierno del Distrito Federal.

“En este mar de conjuntos habitacionales -estamos hablando de poco más de 8,000- evidentemente la dinámica de convivencia es sumamente compleja. Los problemas principales son el pago de cuotas para mantenimiento que la gente no conoce ni quiere pagarla, aunque su inmueble baje su nivel de plusvalía; están el ruido, los animales, la atención a adultos mayores y los límites de cada uno. Al final, todos afectan al departamento y la convivencia, pero también afecta a su inmueble, a su patrimonio”, explica en exclusiva a Revista Vivienda Oswaldo Ruiz Sarabia, subprocurador de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la Procuraduría Social (Prosoc) del Gobierno capitalino.

Explicó la labor de Prosoc está basada en La Ley de Propiedad en Condominio en Inmuebles para el Distrito Federal, que vela por los intereses de las unidades que están exclusivamente bajo este régimen, pero desafortunadamente, muchas de las edificaciones tienen una sola escritura individual pero el dueño renta varios departamentos o los vende y no constituye otro régimen, lo que ocasiona que la dependencia tenga esta limitante jurídica para actuar.

Enumeró cada uno de los retos de estas unidades, desde los administradores que se llevan la cuota o la utilizan como caja chica, o los que crean cuotas extraordinarias o las incrementan sin fundamento.  “Otro problema es la invasión de áreas comunes. Cuando un vecino monta una estructura y luego el de arriba no se quiere dejar, y monta otra, y el de más arriba hace lo mismo, lo que genera un peso adicional que provoca fisuras, pisos dañados, y colapsos. Tenemos casos en Lindavista-Vallejo donde los edificios están inclinados más allá del margen permitido”.

Expuso que estas problemáticas tiene un antecedente de poco más de 70 años en la capital, cuando pasó de ser una ciudad de vecindades a una ciudad de unidades, donde la espiral de la violencia ha venido creciendo cada vez más. “Los vecinos no quieren hablar; ya ni se llevan. Ya no se encargan el cuidado de la casa, o los hijos de los otros como antes. La situación en el tejido social está muy dañada”.

Narró que el ruido también es otro problema, ya que desde el viernes los jóvenes organizan fiestas desde el viernes hasta el lunes a mediodía, y que es que ante la falta de espacios culturales y recreativos, utilizan camiones como minidiscos o hacen raves en los Culhuacanes o en Coyoacán ya que muchos de estos conjuntos no se realizaron con salones, áreas de recreación ni deportivos.

“Otro reto es cuando la gente invade los cajones de estacionamiento o los enrejan haciendo carpinterías, tiendas de abarrotes, fotocopiadoras u hojalaterías, tomando la luz de todos; otro es los animales de compañía. Hay vecinos que tienen 10 perros, 15 gatos o encontramos granjas avícolas o con criaderos de gallinas, caballos, burros, asnos, o cerdos miniatura”, explicó, “pero esto se presenta en unidades donde viven personas que se dedican a la pepena o reciclado, en la zona de Iztapalapa y que tienen carritos empujados por animales”.

Dijo que en las unidades hay un universo de personas interesantes. “Hay desde pilotos, sobrecargos, vigilantes, veladores y profesionistas con los que la dependencia trata de hacer una labor de conciliación a través de comités, talleres de capacitación y una labor de enlace con varias dependencias que atienden diversas problemáticas.

“¿Qué tratamos de hacer? Conciliar. Es la primera facultad además de otras funciones. La Ley de Propiedad nos mandata la creación de 5 comités: el comité de cultura, medio ambiente, deporte, protección civil y seguridad, y el de mediación, que es donde trabajamos para restablecer la convivencia”, detalló.

Dijo que entre otras actividades, los comités promueven actividades lúdicas, talleres de lectura, cuentacuentos, colocación de huertos urbanos en conjunto con la Sederec (Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades), talleres de hidroponía, creación de invernaderos, colocación de gimnasios, organización de torneos de basquetbol, futbol, de volibol, de activación física con el Instituto del Deporte de la Ciudad de México (Indeporte).

Con la Secretaría de Salud local trabajan jornadas médicas; el programa “Médico a tu casa” para adultos mayores que no pueden bajar varios pisos por su estado de salud; con el IAPA (Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones en la Ciudad de México) llevan programas para evitar consumo de estupefacientes entre adolescentes, además de brindar capacitación sobre qué hacer en casos de sismos, incendios o fugas de gas.

Dijo que es importante para la dependencia mitigar sobre todo problemas de convivencia. “El Comité de mediación sirve para mitigar problemas personales entre vecinos y no acabar en juzgados. Se les brindan talleres con elementos de comunicación eficaz, control emocional, inteligencia emocional y asertividad para mediar, para que pongan sus intereses por debajo del interés común y la sana convivencia”.

Señaló que también han tenido logros, ya que cada año capacitan a 400 administradores a través de  certificaciones,  y diariamente realizan talleres gratuitos sobre organización condominal, decálogo del buen vecino, además que lograron la instalación de la Casa de los Girasoles en Iztapalapa donde brindan atención a niños.

Pidió a la ciudadanía acercarse a la dependencia a través del servicio Defensatel para recibir orientación sobre convivencia vecinal, además de realizar talleres de apoyo para mitigar la violencia de género en las unidades, donde han tenido avances en las delegaciones Azcapotzalco, en Gustavo A. Madero, Coyoacán, Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón e Iztacalco.

Finalmente señaló que las reformas estructurales a la Ley de Propiedad en Condominio ya fueron aprobadas en la LVII Legislatura de la ALDF y que están a la espera de la aprobación del reglamento correspondiente. “Y que sin ser persecutoria contra malas administraciones, ya no se permitirá se siga defraudando la confianza de los vecinos, ya que es muy valiosa”.

Destacados:

5 comités organiza la Prosoc en cada unidad habitacional

8,000 unidades habitaciones hay actualmente en la CDMX

400 administradores profesionales certifica cada año la dependencia

70 años tienen las problemáticas vecinales

9,875,344 habitantes tiene la CDMX

Cita: “¿Qué tratamos de hacer? Conciliar. Es la primera facultad además de otras funciones. La Ley de Propiedad nos mandata la creación de 5 comités: el comité de cultura, medio ambiente, deporte, protección civil y seguridad, y el de mediación, que es donde trabajamos para restablecer la convivencia”. Oswaldo Ruiz Sarabia, subprocurador de los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la Procuraduría Social (Prosoc) del Gobierno capitalino.



Me inicié en El Financiero haciendo reportajes; en MegaNoticias Televisión fui reportero titular; en EMedios, control de calidad; y Radio 13 Noticias me acogió como colaborador. Me gusta encontrar en las banquetas la nota, una entrevista y el inicio de un reportaje.