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Lo bueno, lo malo y lo in… de los eventos del sector vivienda

 

Ir a cubrir un evento como prensa tiene un ángulo más que informativo, hay cosas que al menos a mí me gustan o me disgustan, como el hecho de que te citen a una hora y comience dos después, o al contrario, luego te confías porque piensas que nunca serán puntuales y resulta que llegas y ya está la presentación o apenas está el desayuno, de eso no hay queja, salvo cuando hay que esperar a que los funcionarios terminen para que comience el evento.

Y hablando de presentaciones, en algunas conferencias más que la noticia en sí, lo que dura son los saludos a todo el presidium, no sé si para que quede claro quiénes son quienes lo conforman o es el protocolo normal, pero la verdad resulta tedioso que en una conferencia termine de hablar un presentador, tome la palabra uno de los funcionarios y comience: ¡Buenos días señor Secretario, que tal Director general, un gusto Presidente de… peor si son como 10 en la mesa! Y tras su discurso toma el micrófono el siguiente ponente y de nuevo comienza con los saludos.

El trabajo de los reporteros en los eventos, es tratar de conseguir una entrevista exclusiva o de perdis entrarle al ‘chacaleo’, regresar a la redacción y escribir la nota para que pueda publicarse a tiempo en el periódico, así que entre más breve sea la conferencia mucho mejor; o ya si nos ponen un área de prensa con internet, seguro estaría la nota en los portales informativos antes de que saliera la última persona del foro.

Por cierto, aunque parezca raro, hay veces en que es más complicado hablar con la gente de comunicación que con los propios funcionarios, y digo raro porque ¿acaso a ellos no les conviene darle difusión a la institución o empresa a la que representan? y es más ¿no recuerdan que somos colegas? Seguramente si están desempeñándose en el área debieron pasar alguna vez por la reporteada, ojalá recordaran lo complicado que es cumplir con las exigencias de los medios.

Sin embargo, ir a un evento también puede resultar una pasarela, en donde es fácil identificar a los funcionarios o empresarios por su propio estilo, por ejemplo, la vestimenta del titular de la Sedatu, Jorge Carlos Ramírez Marín, depende del lugar de la República en donde se encuentre, por cierto, pareciera que se teletransporta pues lo mismo puede estar por la mañana con su guayabera en Yucatán, que por la tarde con el collar de flores que le entregan las señoras de la tierra a la que visita.

Paloma Silva, directora de la Conavi, se caracteriza por usar colores brillantes como el verde o naranja, en sacos o vestidos que no ha cualquiera le quedan bien, pero a ella le van perfecto por su tono de piel. Y sí de colores llamativos se trata nada como los calcetines rosas u fluorescentes de mi jefe, Horacio Urbano, quien casi siempre compite con los de Fernando Soto Hay, director de Tu hipoteca Fácil, aunque no son los únicos, pues hasta el funcionario más serio suele ocultar los calcetines más vistosos.

Los directores de Infonavit y Fovissste, Alejandro Murat y José Reyes Baeza, son de los que optan por un traje formal, como la mayoría, para que no haya falla; en cambio Aurora del Valle y Aída Roel, directoras de Derex y el RUV, saben sacarle provecho a su belleza con prendas sencillas pero elegantes.

Por parte de los medios de comunicación, mejor me reservaré mi opinión para no “herir susceptibilidades” y aunque reconozco un par de tenis siempre es más cómodo para ir corriendo de un evento a otro, que puede ser desde un desayuno a las 8 de la mañana en el sur del DF (así vivas en un municipio del Estado de México), a un cóctel de inauguración o la presentación de un libro a las 8 de la noche, nunca está de más “echarle ganitas” para vestirse, a fin de cuentas dicen que como te ven te tratan ¿o no?



Egresada de la carrera de Comunicación y Periodismo en la FES Aragón, UNAM. Aunque se especializó en Televisión prefiere estar detrás de una computadora haciendo lo que más le gusta: escribir. Su mayor experiencia como profesionista la obtuvo en Diario de México Edición USA, donde fungió como coordinadora editorial. Siempre perfeccionista y responsable, ahora se desempeña como Editora en Jefe dentro de Centro Urbano.