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Dos ciudades, un mismo problema

 

El Distrito Federal y Sao Paulo viven un momento difícil en el tema de urbanismo y vivienda, a los cuales las autoridades buscan darle solución

Aunque la distancia las separa por muchos kilómetros, pese a que la cultura y el idioma son distintos, la ciudad de México y Sao Paulo, en Brasil, tienen grandes similitudes por los problemas de movilidad urbana, construcción de vivienda e infraestructura vial.

Una persona en promedio tarda entre media hora y una hora para llegar al trabajo, al menos, eso debería ser el tiempo considerable, pero en el Distrito Federal, los problemas de transporte, las marchas, los bloqueos, la gran cantidad de autos que circulan, el crecimiento de la población y la época de lluvias alargan tres o cuatro veces más éste tiempo para un trabajador.

El problema, en su mayoría, lo sufren las personas que se trasladan del área conurbada para trabajar a la ciudad, ya que de acuerdo con cifras de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), poco menos de 50 por ciento de los trabajadores en el DF, viven en el Estado de México.

Los más de 11 millones de habitantes de Sao Paulo sufren el mismo problema, con el anuncio de la celebración del mundial en el país y el inicio de la construcción y remodelación de estadios, vialidades e infraestructura, las protestas no se hicieron esperar, antes del mundial un empleado promedio tardaba una hora y media en llegar a su destino, pero ahora, gracias a las manifestaciones, las lluvias y la celebración de la fiesta futbolística, tarda lo doble de tiempo.

Un problema más se refleja en la extensión de la red de metro, que sólo abarca 70 kilómetros, en una ciudad que cuenta con mil 500 kilómetros de territorio.

Delimitan la zona de construcción

La falta de vivienda es otro tema similar en las dos ciudades, de acuerdo con datos de la Secretaría Municipal de Vivienda de la ciudad brasileña, existen cerca de 90 áreas que se encuentran ocupadas de manera ilegal; en lo que se refiere a la ciudad de México, la desocupación incrementa aproximadamente con 40 mil viviendas abandonadas al año, según el Instituto Nacional del Fondo de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), sumado a que más de 10 por ciento de los pobladores de las zonas metropolitanas viven en predios irregulares, de acuerdo con la Sedatu.

Este tipo de problemas requiere leyes que regulen el tema de urbanismo; Sao Paulo, la más poblada de Brasil, fue la primera en responder a los ciudadanos que pidieron una solución: el pasado 30 de junio, el Concejo Municipal de la ciudad aprobó por mayoría el Plan Director, lo cual definirá el crecimiento de la población por los próximos 16 años, y en el cual se establece que los edificios y terrenos infrautilizados se pueden destinar a la construcción de vivienda de carácter popular.

El plan también prevé que se construyan rascacielos o viviendas cerca de los grandes ejes de transporte público, para dejar de ser una ciudad extendida, para convertirse en una más alta y compacta. Además pretende impulsar el transporte público, regulando el número de lugares de estacionamiento por familia.

En el Distrito Federal, la propuesta de regulación se dio por parte del gobierno local, la cual considera eliminar la Norma 26, que regula la vivienda de interés social y reemplazarla por las normas 30 y 31. La primera permitirá la construcción de viviendas, cuyos precios se dividirían en dos tipos: A, con valor menor a 495 mil pesos y B, con valor menos a 740 mil pesos, en más de 650 colonias del DF, como San Jerónimo, Nápoles, Campestre Coyoacán, Guadalupe Inn, Lomas de San Ángel Inn, Portales, Del Valle, Condesa, Obrera, Tacubaya y Observatorio; también estipula ofrecer a las inmobiliarias estímulos fiscales de hasta 100 por ciento de descuento en impuestos del agua y el predial.

La segunda considera la construcción de edificios de precio medio y alto en el mismo número de colonias, con un valor mayor a los 700 mil pesos, la creación del Fideicomiso del Desarrollo Urbano en el que las empresas inmobiliarias pagarán el aumento de la construcción y número de viviendas a levantar.

Cabe recordar que el Infonavit logró firmar un acuerdo para la creación de más de 3 mil nuevas viviendas en la capital, además la Sedatu prepara la recuperación de zonas irregulares, bodegas abandonadas y casas que pertenecían a grupos delictivos en colonias como Observatorio, Indios Verdes, Doctores, así como en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Por otra parte la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), iniciará un programa de subsidios federales, en la que se apoyará a trabajadores con ingresos mensuales menores a los 5 salarios mínimos, y con la ayuda de hasta 40 por ciento al mes para la renta de una vivienda, programa que se pretende priorizar en el Distrito Federal.