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Desarrollos Anafin destaca complejidad en Comarca Lagunera

 

Pese a los retos,  Carlos Anaya, director general, comenta cómo han logado adaptarse a la zona geográfica y la poca demanda comercial

La Comarca Lagunera representa un reto para las constructoras, no sólo por la zona geográfica en la que está ubicada, sino también por la creciente demanda de vivienda a bajo costo que surge, las necesidades locales y la forma en la deben modificar sus proyectos para crear viviendas bien hechas a las que los pobladores puedan acceder con programas y subsidios del gobierno.

El director general de Desarrollos Anafin, Carlos Anaya, comentó en entrevista, que el entrar a este sector fue al principio un reto, pues son proyectos diferentes a los que estaban acostumbrados.

“Es diferente la logística, es aprenderle porque también tienes que tener mucho trato con la gente, en este caso con el beneficiario, con el tipo de productos y muy de la mano con el gobierno”, explicó.

En Desarrollos Anafin decidieron incorporarse a este segmento del mercado tras la crisis económica que vivió Estados Unidos entre el año 2008 y 2009, “eso hizo que callera la demanda de una manera muy importante, llegando únicamente a un segmento muy endeble, en el que se requiere de un subsidio para poder adquirir una vivienda”, mencionó Anaya.

Sin embargo, y pese al poco apoyo presidencial que se ha tenido en la zona por su ubicación geográfica, la empresa ha logrado crear casas que van de los 220 mil a los 300 mil pesos.

“Estamos hablando de un rango de Gómez Palacios a Lerdo, es muy difícil construir una vivienda de más de 300 mil pesos si no es con Fovissste; prácticamente estás atendiendo una vivienda con un subsidio de 160 mil a 170 mil pesos, y no hay proyectos de Vivienda Digna porque no existe una demanda bien consolidada”, comentó Anaya sobre las dificultades que ha tenido que contemplar antes de entrar de lleno en el segmento de las viviendas con subsidio.

La empresa apostó por viviendas dúplex “para aprenderle y tener una reducción de costos”, construidas en terrenos de nueve metros cuadrados, donde cada casa consta de 4.5 metros y comparten el muro central, además los beneficiarios de los créditos y subsidios tienen la opción de elegir entre dos o tres recámaras.

“Con dos recámaras y sin equipamiento (pisos y acabados) entran como económicas, mientras que con tres recámaras, piso y otras características sube el costo, mismo que alcanza los 300 mil pesos. Es un producto que me da mucho margen para moverme y sin enfocarme a un abanico más diverso de la demanda”, dijo.

Anaya destacó que la empresa ha buscado la forma de meterse en el sector de la vivienda económica y en el tema público, a la vez que adelantó que Desarrollos Anafin ya está participando en licitaciones para la Comisión Estatal de Vivienda, en donde los proyectos de vivienda no les son desconocidos, pues se trata de proyectos similares a lo que ellos venían haciendo.



Egresada de la Facultad de Estudios Superiores Aragón. Comunicación y Periodismo. Loca y feliz. Suele reírse de todo, dormir en el transporte público y terminar corriendo para llegar a cualquier lugar. Cantante de regadera, bailarina frustrada y chiva de corazón, apasionada por lo que hay que hacer. Enojona, gritona y medio amable con la gente. Su primera oportunidad laboral la tuvo como becaria en la revista Klika y fungió como community manager en Grupo Radio Centro. Actualmente explora nuevos campos del periodismo en Centro Urbano.