Search

Deportes bajo cero

Aura

Es común que los Juegos Olímpicos acaparen la atención aún de los que no somos deportistas, pues resultan impresionantes las hazañas que ahí se logran, aunque muchas veces desconozcamos las reglas de las competencias, e incluso su nombre, sobre todo porque en México la nieve es algo que solo encontramos en las paleterías, salvo en rara ocasión allá en el Norte; pero eso no nos quita la emoción de estar al pendiente de lo que ocurre en Sochi, Rusia, lo cual literalmente te hiela la piel.

Uno de mis deportes favoritos es el patinaje artístico, parece tan sencillo como las parejas se desplazan de forma sincronizada, pero en realidad es más difícil de lo que parece, basta con acudir a la plancha del Zócalo Capitalino en temporada navideña para ver los sentones que a cada rato se dan quienes se animan -y logran entrar- a la pista que año con año coloca Mancera.

Claro que los patinadores, por más experiencia que tengan, no están exentos de las caídas, y ahí si resulta frustrante como después de años y años de práctica, en los menos de 5 minutos que tienen para hacerse acreedores a una presea, un mal cálculo en un giro puede derrumbar su sueño. Incluso no siempre es culpa de ellos, pues como en el caso del Patinaje de Velocidad, en la competencia final la caída de una patinadora hizo que pasara lo mismo con la competidora japonesa, quien llevaba la delantera, lo cual fue bien aprovechado por la china, quien pese ir a último lugar, mientras sus compañeras estaban en el suelo les sacó una vuelta de ventaja para obtener la medalla áurea.

Otros de los accidentes son entre quienes compiten en el Snowboard, que si fallan en la primera rampa, les es imposible retomar la velocidad para completar el descenso con diferentes acrobacias.

Mientras que uno de los menos interesantes, con perdón de los chinos, es el Curling, sí, esa piedra que literalmente barren sobre el hielo, que yo creo que nomás los participantes se entretienen, aunque bueno, en nuestro país equivaldría a jugar a la rayuela.

Pero pasando a enfoques menos dolorosos o confusos, está lo sorprendente, como los que vuelan como ardillas o cisnes, por ello de que estiran el cuello y hasta el dedo meñique del esquí para completar una mayor distancia; o quienes no sólo consiguen subir al podium, sino que imponen un nuevo récord olímpico.

Y aunque los jamaicanos no lograron salir del último lugar en el Bobsleigh se llevaron el primer lugar en aplausos, pues miles de personas estuvimos al pendiente de su actuación como cuando se estrenó la película Jamaica bajo cero por el simple hecho de estar ahí en un país con clima contrario al de ellos.   

Por cierto, se me olvidaba comentar que no me gusta aquello de que en la premiación den un ramo de flores y las medallas las entreguen en una ceremonia privada, siento como que no reflejan la misma emoción ni para la foto, o al menos no he visto que muerdan las flores como lo hacen con el metal para ver “si es bueno”, sería bastante extraño ¿no?

Finalmente, hay que destacar la moda que como en cualquier evento es foco de atención, el más glamoroso también está en el patinaje artístico, me encantó el de los de rusos que realizaron su rutina con la música de los Locos Adams, el traje a rayas de él se veía divertido y de forma más clásica, cuando nos deleitaron con la melodía del Lago de los Cisnes, un vestuario oscuro pero con brillo, así como el de los patinadores de Gran Bretaña, al ritmo de las canciones de Michael Jackson ¡también me fascinaron!

Trajes aerodinámicos, por no decir embarrados, del color de las banderas del país al cual representan es lo más común, aunque el del único participante mexicano, al estilo del mariachi, es una imagen que se quedará en muchas o muchos, y no precisamente por lo agradable, sino que al igual que los pantalones estilo arlequín del equipo noruego de curling, serán difíciles de olvidar; pero esto es lo de menos, pues pese a reprobar en moda, lo que les da los puntos es el talento deportivo…. después de todo es de lo que se trata la justa.

EquipoRuso

 


TAG

Egresada de la carrera de Comunicación y Periodismo en la FES Aragón, UNAM. Aunque se especializó en Televisión prefiere estar detrás de una computadora haciendo lo que más le gusta: escribir. Su mayor experiencia como profesionista la obtuvo en Diario de México Edición USA, donde fungió como coordinadora editorial. Siempre perfeccionista y responsable, ahora se desempeña como Editora en Jefe dentro de Centro Urbano.