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Modelo de desarrollo sustentable

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*Por Carlos Porcel

Parece casi evidente que todos los ciudadanos de cualquier país requieren de vivienda digna, sin embargo, hasta hoy no se ha cumplido con ello

Hace ya casi un año, el 11 de febrero de 2013, el Presidente de la República estableció los cuatro grandes ejes de la política de vivienda: I) lograr una mayor y mejor coordinación interinstitucional, II) transitar hacia el modelo de desarrollo urbano sustentable e inteligente, III) reducir, de manera responsable, el rezago de vivienda y IV) procurar una vivienda digna para todos los mexicanos.

Prácticamente descubrieron el agua tibia, aunque desafortunadamente hace falta mucho mas que simplemente cuatro frases de suyo conocidas y que han estado presentes históricamente en todas las administraciones que han gobernado México.

La pregunta es: ¿cómo vamos a transitar a un modelo de desarrollo urbano y sustentable e inteligente, si existen 32 leyes de desarrollo urbano distintas en nuestro país y cada gobierno local ha hecho de la vivienda y el desarrollo, su bastión económico, dejando a un lado cualquier tipo de lógica básica? Asimismo parece casi evidente que todos los ciudadanos de cualquier país requieren de vivienda digna, sin embargo, hasta hoy no se ha cumplido con ello porque seguimos secuestrados por nuestro propios gobernantes; sí, esos que establecen los ejes rectores y que al momento de su ejecución simplemente los ignoran o se olvidan que algunas vez los leyeron.

Cómo queremos pasar a un modelo de desarrollo sustentable, si nos hemos dedicado a crear espacios urbanos sin ningún grado de sustentabilidad y que no dejan margen de maniobra para ordenar el “tiradero” que en materia de urbanismo se ha creado.

Imagine usted  esto, entre el año 2000 y el 2010 el número de zonas metropolitanas aumento de 55 a 59 y su población creció 17.5% al pasar de 54.3 a 63.8 millones. Tan solo para 2020 se proyecta que la población que habita en zonas metropolitanas llegue a 72.4 millones y a 78 millones en 2030.

Como se puede observar, sí se trata de una gran tarea, que no puede quedar como un simple buen deseo y que obviamente no podrá agotarse en los siguientes 5 años, pues no se puede reconstruir un sistema en tan poco tiempo, cuando se han invertido varias decenas de años en su descomposición. El crecimiento desordenado de las ciudades hace casi imposible cumplir con este objetivo, pues si lo que se trata es que los ciudadanos tengamos una vivienda digna en la que se tome en cuenta necesariamente el entorno urbano de las mismas, a efecto de que se tenga acceso a los servicios y satisfactores básicos, se ve aún más difícil la meta. Basta tomar en cuenta que en los últimos 30 años mas de un millón de hectáreas han cambiado de usos de suelo forestales, agrícolas y vegetales a uso urbano. Las ciudades no cuentan con modelos para el correcto manejo del agua, desechos solidos y drenajes adecuados, se calcula que 39% del agua potable se pierde en fugas dentro de la red de distribución. La densidad de la red vehicular se ha incrementado de forma alarmante, generando entre 40 y 75% de la emisión de gases efecto invernadero. Estos son simples ejemplos del caos en el que hemos desarrollado nuestras manchas urbanas, sobre las cuales se pretende, implementar los nuevos modelos de desarrollo sustentable e inteligente.

Por ello personalmente creo que los cuatro ejes a los que nos hemos referido, quedan muy bien en el papel y en el discurso, sin embargo hace falta mucho más por hacer y a mucho más largo plazo para conseguir lo que se esta planeando.

 

*Corredor Público 70 del DF

@cporcel70